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OPINIÓN
 
LatinPress®. 7 / 12 / 2017. España. Andrés Cuevas González.

La Constitución.

   

Treinta y nueve años hace hoy (ayer) de aquel Referéndum donde se sometió a Referéndum el Proyecto de Constitución Española, donde se derogaban Las Leyes que sostenían la Dictadura franquista, entre ellas la de Principios del Movimiento Nacional, de 17 de Mayo de 1958, el Fuero de los Españoles, de 17 de Julio de 1945, etc, etc.

El resultado lo sabemos y por ello no voy a entrar, en los cambios de posiciones políticas de las organizaciones, mientras duraban las negociaciones, que luego se vino a llamar consenso.

Pasados estos años, hay quienes se han apoderado de esa Constitución, que decían era de todos y todas, pero que ahora se han eregido en calificarnos a los españoles y españolas de constitucionalistas o no constitucionalistas, y lo paradójico del asunto, por no decir otra cosa, que muchos y muchas de estos y estas ni tan siquiera pudieron votarla, y mucho menos luchar para que en España pasáramos de un periodo de dictadura fascista, a un modelo donde en teoría podíamos caber todas y todos, y no pudieron hacerlo simplemente porque muchos y muchas no habían nacido aun.

Intentan expulsarnos, por el mero hecho de discrepar de sus planteamientos, incluso por atrevernos a decir que esta Constitución necesita desde un "meneo" a la iniciación de un proceso constituyente; son los nuevos patriotas, que en muchos casos incumplen a diario la constitución que dicen defender.

Durante muchos años, me incluyo, muchos y muchas hemos defendido la Constitución, su cumplimiento, esa Constitución que dice en uno de sus artículos, en el 128, "Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general", y son esos patriotas constitucionalistas, que han gobernado y gobiernan, quienes les han apoyado, los que se han pasado esto por el forro de su acción política, porque toda la riqueza de este país ha sido puesta en manos de unos cuantos, las dichosas y malditas privatizaciones, los dichosos rescates a la banca, a las autopistas, a empresas en crisis programadas, incluso han puesto en manos de unos cuantos el mayor capital que tiene un país, como es el capital humano, sí ha si ha sido con sus reformas laborales.         

Por eso quieren expulsarnos de la Constitución, porque reclamamos que ese artículo 128 se cumpla, porque queremos construir un país social y democráticamente justo. Sí, quieren expulsarnos de la Constitución, porque queremos opinar tras casi cuarenta años, sobre el modelo de Jefatura del Estado, porque dice esa Constitución, que la soberanía nacional reside en el pueblo. Si, quieren expulsarnos de la Constitución, porque defendemos el pluralismo político y de ideas y rechazamos sus teorías de "o estás conmigo o estás contra mí". Sí, quieren expulsarnos de la Constitución porque queremos cumplirla exigiendo que todos y todas " los españoles y españolas seamos iguales ante la ley, sin discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión" o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".

Sí, quieren echarnos de la Constitución, porque exigimos que se cumpla. Sí, quieren expulsarnos de la Constitución, porque queremos cambiarla, aunque la propia Constitución contemple en su articulado la posibilidad de cambiarla. Y es que no se trata de la posibilidad, se trata de la necesidad, porque durante este tiempo han surgido nuevos problemas, nuevas situaciones, nuevas necesidades, muchas de ellas como consecuencia de los incumplimientos por los "constitucionalistas" de muchas cosas mandatadas por la Constitución.

Y, casualmente, esos que se oponen a los cambios necesarios, incluso a abrir un proceso constituyente, son los mismos y herederos de aquellos que en su día se opusieron al cambio de régimen, muchos de los cuales, votaron NO a la Constitución que ahora dicen defender.

Son aquellos que decían que el continuismo era lo mejor, eran los que predicaban el cambio de la "democracia franquista" por el franquismo democrático, y de verdad que casi lo han conseguido.

Basta con leer las actas de los debates parlamentarios sobre la Constitución, para darnos cuenta que siempre estuvieron, en el inmovilismo, en la defensa de sus intereses personales que tan buenos frutos les dio y les siguen dando. Son esos y quienes les apoyan, los que se enrocan en la bandera del constitucionalismo y en la de colores para pregonar que ojo, con lo que hacemos, porque podemos romper España, cuando la realidad es que ellos con sus políticas, incumpliendo la Constitución han hecho girones a España.

Sí, tenemos que seguir exigiendo un cambio del marco constitucional, volver a aquello tan hermoso que decía " España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo ".


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LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales. Marbella, Andalucía, España. Año 6. Marzo 2011 – Diciembre 2017.

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