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Año 7. Marzo 2011 – Febrero 2019.


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Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela.

   
   
 

LatinPress. 4 / 2 / 2019. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: 23 de enero ó 4 de febrero. La revolución que Venezuela necesita

 

Toda revolución supone, como paso previo, la existencia de una crisis, considerada como la toma de conciencia activa de la necesidad de (re)visión y (re)fundamentación para un cambio exclusivo.

Pero, ¿cuál es la Revolución que Venezuela necesita? Mi propuesta es proyectiva, proactiva, prescriptiva, normativa, desde el punto de vista del DEBER SER.

Es una propuesta que va a lo profundo del etnos venezolano, a su personalidad básica, a su carácter social, como pueblo, como nación.

No es una revolución común; es una revolución psicosocial y psicoeducativa, que no puede ser extraña a la condición de posibilidad y suceso.

Y la psicología que está en la base de esta revolución tampoco es común, sino decidida y profundamente humana, porque no manipula ni  reduce la personalidad, no es sensacionalista, ni pone rótulos a las personas.

No es una revolución común, porque pretende alejar al venezolano de la rutina, del hastío, de la prisa, de la politiquería, barata y bastarda y sobre todo, pretende rescatar las vivencias, las actitudes y las motivaciones humanas de la progresiva y alarmante deshabilitación emocional a que han sido sometidas.

Y porque es una revolución que cobra sentido y vitalidad en los anhelos coherentes de “más y mejor vida”; no proclama el poder de los fusiles, cuyas bocas sólo pueden vomitar la enorme estafa de la violencia; no tiene slogan o canciones de protestas, y ni siquiera promueve una ideología (falsa conciencia), sino que pretende suscitar la necesidad de un estilo de vida más humano.

Es una revolución que no basa su triunfo en la cantidad, el número o las estadísticas, son en la dignidad de la persona psicológicamente rehabilitada.

Es una revolución que renuncia definitivamente al odio que disocia, destruye y mata, para abrazar el corazón del hombre que une, construye y da vida.

Es el verdadero “hombre nuevo” que se vislumbra en esta revolución de pensamiento, palabra y obra.

Pero no puede haber hombre nuevo sin personalidad nueva, y ésta supone una (re)creación de actitudes, de ajustes conductuales, de integración motivacional, de estructura de toda la personalidad.

El olvidar o el no tener suficientemente en cuenta esto, puede ser la causa por la cual una revolución, en el sentido corriente del término, quede irremediablemente frustrada en lo más fundamental que la debería animar: la necesidad del cambio cualitativamente humano.

En efecto, un cambio de estructuras y del sistema, una justa distribución de la riqueza, una mejor justicia social, una estabilidad política y económica, una factibilidad de autodeterminación internacional, tienen sentido, sólo si se resuelven concomitantemente en una recreación de la personalidad.

Una recreación de donde el venezolano resulte más humanizado, más personalizado, más cerca de su propia naturaleza humana, de sí mismo y del prójimo.

El campo de la revolución psicosocial que Venezuela necesita queda, entonces, delimitado.
Resta ahora crear las condiciones en que esta revolución pueda darse.

El criterio básico y eminentemente práctico y concreto de esta revolución, es la responsabilidad éticamente concebida en dos aspectos. El primero, responsabilidad como consciencia de las propias acciones; el segundo, debemos preocuparnos de las consecuencias de nuestras acciones, porque debemos responder ante alguien (¿ante quién?).


La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es (0414) 5541014 delucabartolomeo@gmail.com. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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