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Pedro Echeverría
Mexico

   
   
 

LatinPress®. 15 / 5 / 2020. Pedro Echeverría. México

   

Democracia y Dictadura

 

1. El muy desprestigiado gobernante de la URSS, por instalar una dictadura durante 30 años (1924-53), fue José Stalin. Él siempre se autocalificó de marxista-leninista, pero por el contenido de su régimen fue combatido por todos los gobiernos de occidente autocalificados de “democracias”, pero también por las izquierdas más radicalizadas, entre ellas, el trotskismo y el anarquismo.

Para mí todos los gobiernos del mundo han sido dictaduras (duras o menos criminales) de dominio capitalista-empresarial, así que no puedo meter la mano en defensa de ninguno, menos de Stalin; sin embargo tomé hace 50 años de Stalin esta frase que me parece que Mao Tsetung usó también: “Contra la dictadura de la burguesía, la dictadura del proletariado”.

2. Mis compañeros en los años setenta, al ver la gran explotación y opresión que la gran burguesía y el empresariado ejercían contra los trabajadores, siempre gritaban o gritábamos: “contra la dictadura burguesa la dictadura del proletariado”; sin embargo el desprestigio del stalinismo nos llevó al grito de “muera la burguesía para establecer el gobierno directo de los trabajadores” o “expropiación a la burguesía para que los trabajadores administren las fábricas y los campos”.

Gritar “democracia” era la demanda de la burguesía explotadora, de los señoritos  o del simple burgués progresista.

Los demócratas progresistas sólo pensaban en elecciones, en legalidades, en ocupar cargos gubernamentales para hacer algunas reformas.

3. La izquierda radical, por el contrario, sólo pensaba en revoluciones porque aún admiraba las revoluciones, rusa, china y cubana,  midiendo en sus gobiernos a partir de su posición en la lucha internacional o lo que llamábamos “internacionalismo proletario”, es decir: la posición condenatoria al imperialismo yanqui y el apoyo a la lucha de liberación del pueblo de Vietnam. 

La llamada democracia nunca fue alguna palabra o consigna revolucionaria usada por nosotros; era solamente usada en los países occidentales por los gobiernos de la burguesía.

La palabra burguesa de “democracia” comenzó a invadirnos en México en 1977, cuando el gobierno del PRI ofreció y distribuyó mucho dinero y cargos públicos a todos los partidos y políticos de izquierda que entraran al juego electoral.

4. La revolución rusa de octubre de 1917 encabezada por el partido bolchevique dirigido por Lenin, pudo ser una revolución al servicio de los trabajadores; pero la guerra mundial, el capitalismo que la sometió, muchos errores de sus dirigentes, un pueblo y una economía atrasados, sólo llevaron a un capitalismo de Estado, a un poder burocrático y a poderosas confrontaciones.

El capitalismo –siempre fuerte- terminó por destruir esa gran revolución que en 1989 desapareció.

Se buscó construir el poder de los trabajadores que se llamó socialista (no democracia), pero se derrumbó.

Hoy con el gobierno de Putin, dicen, se busca corregir gigantescos errores de pésimos de gobiernos que después de Stalin, impusieron. Siguen registrándose esperanzas internacionales de cambios.

5. La revolución china que triunfó en 1949 bajo la dirección de Mao, tampoco pudo salir adelante frente al gran capitalismo mundial  entonces ya jefaturado por los EE.UU. 

Mao y su partido hicieron todo en medio de ese país, el más poblado de la tierra: comunas de campesinos, grandes marchas, revolución cultural, pero tampoco pudo nada contra el imperialismo mundial.

Quiso como Rusia construir un país socialista que caminara hacia la igualdad, pero al fallecer Mao  en 1976 –aunque en China se siguen reconociendo las grandes ideas y el esfuerzo político de Mao, tuvo que surgir el proyecto de Deng Shiau Ping en 1978 para construir un contradictorio capitalismo bajo la dirección del partido comunista. Será interesante ver la experiencia.

6. Por último, la revolución de Cuba, al triunfar en 1959 bajo la dirección de Fidel Castro, fue la gran esperanza de toda la izquierda real, sobre todo de los más jóvenes de alrededor de los 20 años.

Allí se buscó establecer la llamada dictadura de la clase trabajadora expropiando grandes propiedades de fábricas, tierras. Ingenios, hoteles y clausurando centros de desarrollo de la corrupción; pero los yanquis declararon la guerra, organizaron invasiones y grupos armados.

A los dos años –después de triunfar Cuba contra una invasión preparada y dirigida por los yanquis y “gusanos” exiliados- llamaron a los 21 países de la OEA para bloquear a Cuba evitando cualquier comercio con ella amenazando  a todos los países que tengan relaciones con Cuba.

7. Para mí, desde hace 40 años por lo menos que me hice consciente, la democracia nació con la burguesía en su lucha contra la aristocracia y desde entonces ha sido un instrumento, un engaño de la burguesía para manipular a las masas, a los trabajadores.

Busquen en la historia del mundo a algún gobierno o dirigente (Hitler, Mussolini, Franco, Pinochet, todos gobernantes de EEUU, Inglaterra, Israel, México,  etcétera, que  –a pesar de ser ladrones, saqueadores, golpistas y asesinos- no  se haya autodenominado demócrata. 


Le llaman democracia ganar elecciones manipuladas y tener una constitución hecha por la misma burguesía, aunque el 90 por ciento de la población viva en la miseria, al mismo tiempo que un puñado de familias ejercen su dictadura total.


La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es alterar@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®.

   
 
 




 

 
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