Piden la destitución del concejal de Benalmádena
IU acusa al PP de "sadismo social" y exige la dimisión del concejal de Benalmádena que insultó a Mari Carmen.
Marbella. - La muerte de Maricarmen, desahuciada en Madrid a sus 87 años, agrava la polémica por las descalificaciones de José Luis Bergillos y coloca al Partido Popular en una situación dificil de ignorar.
Con el fallecimiento de Mari Carmen la polémica por los insultos que recibió de José Luis Bergillos, concejal de Vivienda del Ayuntamiento de Benalmádena, adquiere una dimensión que trasciende el enfrentamiento partidista.
Las palabras del edil, que la calificó de «puta sinvergüenza», no son una discrepancia sobre las políticas de vivienda ni una crítica a la actuación de una persona: constituyen una descalificación personal contra una anciana que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad.
El coordinador general de IU Andalucía y diputado en el Congreso, Toni Valero, ha acusado al Partido Popular de compartir esa actitud y ha reclamado responsabilidades políticas.
Su portavoz municipal en Benalmádena, Enrique Pablo Centella, ha ido más allá al exigir que el alcalde y la dirección local del PP reclamen la dimisión de Bergillos.
Valero ha vinculado el episodio con la posición del PP ante el decreto de vivienda, al que Feijóo y su partido votaron en contra. “Feijóo y su partido votaron en contra del decreto, en contra de Mari Carmen y de tantas y tantos que hoy están con la soga al cuello al borde del desahucio. Y ahora llaman a Mari Carmen puta sinvergüenza”, ha denunciado.
El dirigente de IU ha acusado al Partido Popular de sadismo social A su juicio, no se trata de un exabrupto aislado, sino de una actitud política que desprecia a la clase trabajadora, a quienes defienden sus derechos y a quienes reclaman justicia social.
El PP de Benalmádena y nacional tiene una responsabilidad sobre Bergillos y sus propias palabras, haciéndose partícipe de los insultos si decide respaldarlo, minimizar lo ocurrido o renunciar a exigirle explicaciones. La respuesta de la dirección popular será la que permita valorar hasta dónde alcanza esa responsabilidad.
Valero ha dicho que el Partido Popular no va a cesar a su concejal por estos insultos, porque en el fondo el Partido Popular comparte estos insultos y porque el Partido Popular es impasible ante el sufrimiento de la gente.
29N
La controversia adquiere, además, una dimensión electoral. Valero ha situado el próximo 29 de noviembre como una cita decisiva para determinar si el futuro Gobierno estará con la gente o con quienes echaron de su casa a Mari Carmen y a tantos y tantas otras. Y ha apelado a las urnas para que la ciudadanía ponga “en su sitio” a quienes considera responsables de esta situación y consiga que el miedo cambie de bando.
Desde Benalmádena, Enrique Pablo Centella ha recordado que, antes de morir, Mari Carmen pidió que se siguiera luchando y que nadie guardara silencio.
«Creemos que el mejor homenaje que le podemos hacer a Mari Carmen es, precisamente, hacer lo que ella nos dijo antes de morir, que sigamos luchando y que no nos callemos», ha señalado.
Para Centella la gravedad de los hechos debería traducirse en una dimisión. Como considera que esa posibilidad no se materializará por iniciativa del concejal, ha trasladado la responsabilidad al alcalde y al Partido Popular: “Si no se produce, tendrá que ser el alcalde o el Partido Popular los que exijan su dimisión”.
La cuestión, por tanto, ya no se limita a un insulto pronunciado en una reunión municipal. También afecta a la capacidad de una institución para exigir un mínimo de responsabilidad a quienes la representan.









