La III Ruta por la Memoria Democrática
Manuel Núñez • 18 de noviembre de 2025
La III Ruta por la Memoria recorrerá la “carretera de la muerte” entre Ojén y Marbella.
Marbella. -
En un sendero montañoso que conecta Ojén y Marbella, este domingo para rescatar del olvido uno de los episodios menos visibles de la represión franquista, se realizará la III Ruta por la Memoria.
La marcha, organizada por Izquierda Unida, busca iluminar un tramo del pasado que, a juicio de los convocantes, sigue envuelto en sombras casi nueve décadas después.
La llamada Ruta por la Memoria Democrática, que celebra este año su tercera edición, recorrerá cuatro kilómetros del antiguo camino utilizado por cientos de civiles que intentaban huir del avance de las tropas sublevadas en 1937, cuando el bando franquista consolidaba el control de la costa malagueña.
Activistas memorialistas describen el trayecto como “otra carretera de la muerte”, un eco de la tragedia de la Desbandá —la huida masiva de civiles hacia Almería— conocida como una de las peores matanzas de la Guerra Civil.
La caminata, de baja dificultad y prevista para durar unas dos horas, partirá a las 10:30 de la mañana desde la subida a Puerto Rico, cerca del restaurante La Cascada.
Sus organizadores insisten en que no se trata solo de una actividad senderista. Para Manuel Núñez, coordinador local de Izquierda Unida, la ruta es una forma de reclamar memoria en el lugar exacto donde ocurrieron los hechos.
“La historia de quienes fueron asesinados tras el golpe de Estado debe contarse aquí, donde sucedió”, afirma Núñez. Denuncia que la zona carece de señalización, de reconocimiento institucional y de cifras exactas sobre las víctimas.
“Es una historia tan olvidada que ni siquiera se sabe cuántas personas fueron ejecutadas y arrojadas a fosas comunes. Pediremos a los ayuntamientos de Marbella y Ojén que este espacio sea declarado Lugar de la Memoria Democrática”.
Según las organizaciones memorialistas, durante los meses posteriores al avance franquista, el camino entre Ojén y Marbella se convirtió en una vía de escape improvisada para quienes huían hacia el interior.
Muchos no lo consiguieron, fueron interceptados, detenidos o ejecutados sumariamente en las cunetas del mismo sendero que ahora recorrerán los participantes de la ruta.
Para Núñez, caminar hoy tiene un doble sentido: honrar a quienes nunca pudieron regresar y exigir reconocimiento oficial. “Esta es otra carretera de la muerte”, afirma. “Caminamos para recordar y también para reivindicar justicia”.
La iniciativa se integra en los esfuerzos de Izquierda Unida por reforzar las políticas municipales de memoria democrática, en sintonía con la normativa aprobada en Andalucía y en el conjunto del país.
A falta de señales, monumentos o información pública sobre lo ocurrido, los organizadores esperan que esta ruta contribuya a que un capítulo silenciado de la historia local encuentre, al fin, un espacio en la memoria colectiva.









