Marbella se prepara para las lluvias
Diego López • 18 de octubre de 2025
Marbella refuerza la limpieza de Drenajes y Cauces para enfrentar las lluvias de otoño.
MARBELLA. —
Con el otoño acercándose y las primeras lluvias en el horizonte, el Ayuntamiento de Marbella ha intensificado la limpieza de imbornales y cauces fluviales en todo el municipio.
La medida, desarrollada junto a la empresa Hidralia, busca anticiparse a posibles episodios de precipitaciones intensas y minimizar el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
Según el concejal de Obras, Diego López, el operativo ha alcanzado ya 21.391 de los 27.079 captadores de lluvia previstos para 2025, lo que representa casi un 80% del plan anual.
“Estamos cumpliendo los plazos y asegurando la capacidad de drenaje en los puntos más sensibles de la ciudad”, afirmó.
El plan combina limpieza preventiva y actuaciones extraordinarias, incluyendo una campaña específica en el entorno de centros educativos —con más de 550 imbornales revisados este verano— y trabajos focalizados en áreas como La Represa, Puente Málaga o el Paseo Marítimo.
Las actuaciones se coordinan a través del protocolo de emergencia de Hidralia, apoyado en la plataforma digital “Hubgrade by Veolia”, que permite monitorizar la red en tiempo real y anticipar fenómenos meteorológicos con hasta seis horas de antelación.
El sistema opera en cuatro fases —preventiva, predictiva, activa y correctiva— para garantizar una respuesta continua ante cualquier contingencia.
En paralelo, el Ayuntamiento ha ejecutado obras hidráulicas en puntos críticos, como la avenida José Manuel Vallés, la rotonda Manuel Haro —principal acceso al centro desde la A-7— y la avenida Ricardo Soriano. Las mejoras incluyen nuevos captadores, reparación de colectores y corrección de pendientes para optimizar la evacuación del agua.
El esfuerzo también alcanza los cauces fluviales: se han acometido trabajos de limpieza y restauración ecológica en Río Verde y Guadaiza, además de intervenciones en arroyos como el Segundo, la Víbora o Nagüeles, sumando 175.000 metros cuadrados de actuación directa municipal.
Estas tareas, a menudo invisibles para los ciudadanos, resultan esenciales para el funcionamiento urbano. En un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, la gestión preventiva del agua se ha convertido en una pieza clave de la resiliencia climática local.









