José Antonio Medina • 2 de agosto de 2025
Álvaro Uribe sentenciado a 12 años de arresto domiciliario.

Marbella. - Por más de dos décadas, Álvaro Uribe Vélez fue el político más influyente y polarizador de Colombia. Aclamado por una parte del país como el presidente que debilitó decisivamente a las guerrillas y redujo la violencia, y condenado por otra como el arquitecto de un sistema que toleró y alentó los abusos de fuerzas paramilitares.
La condena de 12 años de prisión domiciliaria, dictada el viernes en Bogotá, no es solo un golpe personal: es un momento sin precedentes que sacude los cimientos de la democracia colombiana y reconfigura el tablero político de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Colombia ve por primera vez un expresidente condenado penalmente, uno de la derecha más organizada del país y mentor de varios presidentes.
La jueza Sandra Liliana Heredia fue explícita al ordenar la ejecución inmediata de la pena: su fama internacional y su red de apoyos, dijo, le daban a Uribe la capacidad de eludir la sanción.
La decisión de negar que el expresidente permanezca libre durante la apelación añade dramatismo a un fallo que ya de por sí resulta explosivo.
El Centro Democrático, el partido que fundó, ha convocado movilizaciones para el 7 de agosto, buscando transformar el fallo judicial en un catalizador político.









