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Siguiendo con la costumbre de reseñar brevemente los últimos libros que he leído, reitero lo que dice el gran poeta colombiano Darío Jaramillo Agudelo: “La reseña es un oficio que me gusta, entendida siempre como testimonio de lector, más que como esa cosa aparatosa y sosa y casposa llamada ‘crítica literaria”. LOS LIBROS DE SONSOLES ÓNEGAS: Estamos acostumbrados a ver el programa diario “Ahora Sonsoloes” en Antena 3 por las tardes de lunes a viernes. La periodista madrileña tiene una energía desbordante. Es acuciosa e incisiva, periodista especializada en medios audiovisuales. Comenzó su andadura profesional en CNN+. De ahí pasó a la cadena Cuatro. En 2008 se incorporó a los servicios informativos de Telecinco, donde durante diez años ejerció como cronista parlamentaria, destacada en el Congreso de los Diputados. Además de periodista, ha actuado en programas y series de televisión y como novelista, ha ganado varios premios, tanto televisivos como literarios. Entre éstos últimos está el Premio Letras de novela Corta (2004) con su libro “Calle Habana, esquina Obispo”; Premio Fernando Lara de Novela (2017) (con “Después del amor”) y el Premio Planeta por su novela «Las hijas de la criada» (2023). Los títulos de sus otros libros son: “Donde Dios no estuvo”; “Encuentros en Bonaval”; “Nosotras que lo quisimos todo” y “Mil besos prohibidos”. Hoy nos vamos a ocupar del libro “Después del amor”, que es una novela apasionante, que ocurre en la España previa a la II Guerra Mundial y en medio de la guerra civil de ese país, con todas sus vicisitudes y vericuetos. Los protagonistas viven en Barcelona, el marido es un médico de prestigio y Carmen, su mujer, es una mujer bellísima, que es testigo del triunfo y después de la derrota de los republicanos, y los comienzos de la dictadura de Franco. Carmen es obstinada, impulsiva y tiene tres hijos, el mayor es un niño enfermo al que dedica todos sus cuidados, y unas mellizas, que destacan por sus perspicacias, una más que la otra. De familia muy acomodada, Carmen no es feliz con la vida de cotilleo que llevan las mejores familias de la ciudad condal y mucho menos con su marido, que es totalmente afín a Franco. “Después del amor” es una inolvidable historia de amor clandestino que atravesó una guerra y superó todas las barreras sociales. Corría el año 1933 cuando Carmen conoció a un capitán del ejército y de allí surgió un amor que venció todos los obstáculos, aún los más inimaginables pero que pagó su peaje en el desarraigo de sus tres hijos. Está basada en hechos reales. La autora muestra la historia de una mujer valiente que reconstruye su identidad en una España donde a las mujeres no se les permitía amar y desamar. Una historia en la que los protagonistas tuvieron que enfrentarse a todos los convencionalismos sociales. También relata el histórico momento en que las mujeres votaron por primera vez en 1933 y cómo ella lleva a votar a sus sirvientas e impide que su marido les diga por quién votar. También vive en la ventana del tiempo en que pudo divorciarse, quedándose el marido con los hijos, sin que ella pudiera verlos. “Después del amor” es adictiva, te captura desde la primera página y te deja sin aliento con cada calamidad que tiene que vivir esta pareja, que cruzan fronteras, violan convencionalismos y, sobre todo, persiguen el amor a toda costa. “Las hijas de la criada” es la novela con que Sonsoles Ónegas ganó el Premio Planeta 2023 y es otra de mis recomendaciones. Se escenifica en los inicios del siglo XX, en Galicia, en el pazo del Espíritu Santo. El mismo día llegan al mundo dos niñas, con un destino ya marcado. Doña Inés, la madre de una de las niñas, Catalina, cuida de los negocios de su marido, Gustavo Valdés, que va y viene de sus propiedades en La Habana. La pareja tuvo otros hijos, varones, pero es Clara, la hija de la criada Renata la que demuestra no solo inventiva, sino interés en los negocios de la familia que, ante la ausencia de su padre, son dirigidos por doña Inés. Que en esos años una mujer estuviera al frente de una empresa era inusual, pero doña Inés demostró tener el arrojo y la inteligencia para dirigirla y elevarla a una compañía ejemplar. Y lo hizo con la ayuda de Clara, a quien escuchaba y de quien aceptaba sus recomendaciones. Clara y Jaime, uno de los hijos de los Valdés, se casan, pero durante el embarazo muere el niño y ya nunca más se embaraza pues su matrimonio está roto. Catalina, por su parte, desarrolla una personalidad irascible y se marcha a Argentina, casándose con un hacendado. “Las hijas de la criada” es una historia mágica y realista, en una Galicia próspera y nos descubre hombres y mujeres que se rebelan contra su propio destino, en busca de la verdad. El último libro de Ildefonso Falcones, que se anuncia como la continuación de su resonado éxito “La Catedral del Mar”, solo tiene en común al protagonista, Arnau Estanyol y se escenifica en 1442. Arnau es el nieto del Arnau del primer libro de Falcones, estibador de la construcción de Santa María del Mar y la historia, muy bien hilvanada, gira en torno a la conquista de Nápoles, cuando los enemigos eternos de su familia italiana (Arnau tiene otra familia en Barcelona, mujer e hijos) aprovechan su ausencia para irrumpir en su palacio y atacar a su hijastra. De allí en adelante se desencadena una trama alucinante que está a caballo entre Nápoles y Barcelona. Así arranca una deslumbrante novela épica que recorre la segunda mitad del siglo XV, unos años que supusieron el final del oscurantismo medieval y el inicio de un periodo más luminoso, el Renacimiento. Arnau Estanyol, descendiente de esos años oscuros, verá cómo el mundo se transforma a su alrededor, cómo cambia el arte de la guerra y cómo el amor es capaz de transformar el corazón más endurecido. Son muchos los personajes que intervienen, las tramas que se desarrollan, las traiciones que afloran y los resultados de tantas intrigas. Vale la pena leerla. El último libro de María Dueñas es sencillamente maravilloso. Se escenifica en Argelia, años 20, en la época que era un departamento francés (1830-1962), donde llega una niña andrajosa, sola, y con nombre falso: Cecilia Belmonte. Escapa de una vida miserable y guarda en su corazón un secreto terrible. Se va labrando su camino con tenacidad, trabajando en lo que pueda y tiene una resistencia descomunal para aguantar, adaptarse y sobrevivir. Empieza desde lo más bajo, realizando trabajos muy duros, sin perder su dignidad. La historia va desarrollándose hasta encontrarnos a una Cecilia adulta, que mantiene siempre su actitud de nobleza y justicia, y se integra a la sociedad argelina. Entran en juego la política, la historia y un contexto social más amplio. Va ascendiendo paso a paso y como la gente buena se tropieza con gente buena, se va ganando la confianza de muchos. Cecilia es fuerte, no se rinde a pesar de los golpes que le propina la vida. Es una enseñanza de que se puede empezar de cero, incluso con el alma rota, y llegar lejos sin hacer daño a nadie. En lo que a mí respecta, me resultó fascinante el marco histórico argelino, tan remoto a lo que uno generalmente conoce, lo que me impulsó a leer más sobre ese país africano que forma parte del Magreb. Argelia acogió, en su momento, a muchos habitantes de países mediterráneos. Ellos respondieron aportando lo mejor de sí mismos hasta convertir ciudades como Oran, en este caso, en urbes prósperas que nada envidiaban a las de la otra orilla del Mare Nostrum. Como es característico de la autora, el libro está muy bien documentado. Retrata los turbulentos tiempos de la independencia. El FLN, la OAS, siglas de leyenda de los movimientos independentistas, ahogaron en sangre y terror al país en la década de los años 60. Ojalá que lo lleven a la pantalla, con todos sus vericuetos, amores apasionados y lealtades inesperadas. Isabel Allende no deja de sorprendernos, y en su último libro, “Mi nombre es Emilia del Valle”, en el que retoma el hilo conductor de su primer libro “La casa de los espíritus”, viaja a Chile, desde California, donde vive, en busca de sus raíces. En esta obra, Allende regresa a su estilo característico de novela histórica con un fuerte componente de empoderamiento femenino y un toque de realismo mágico (aunque en esta obra sea más sutil), narrando la vida de una mujer que desafía las convenciones de su época. Recordemos que una de las protagonistas de la primera novela de la autora es apellido Del Valle. Se desarrolla en el Chile del siglo XIX, específicamente a principios de la década de 1890, un período marcado por la Guerra Civil Chilena de 1891. La protagonista, Emilia del Valle, es una mujer de espíritu indomable que busca forjar su propio camino, lejos de las expectativas de matrimonio y maternidad impuestas por una sociedad profundamente católica y patriarcal. Tiene un toque de autobiografía en la persona de Emilia, narrándonos sus experiencias, tanto buenas como malas, a medida que se adentra en un mundo en constante cambio. Es una elegía a la resiliencia femenina y su prosa, como siempre, es cuidada y preciosista. Sus descripciones extraordinarias y las vueltas de la vida inesperadas. Emilia se hace periodista escribiendo historias por entrega que publicaba bajo un seudónimo y con gran tenacidad logra que la contraten en un diario, que la envía a Chile en ocasión del preámbulo de la Guerra Civil Chilena. Allí encuentra a su verdadero padre y se gana a su familia, de las más encopetadas de la rancia aristocracia. Definitivamente Isabel Allende no defrauda, perfecciona con cada entrega su estilo y leerlo es una experiencia enriquecedora, emotiva y que se disfruta al máximo. El joven músico y amante de la lectura, Javier Pagalday, vocalista y guitarrista del grupo Meler, nos deslumbra con un libro que tiene 16 relatos, cuyo hilo conductor es el amor. Es su debut editorial, y de la mano del sello Suma, de Penguin Random House. Javier es hijo del que fue embajador de España en nuestro país entre 2019 y 2022 pero no vivió en nuestro país, lo que sí hizo en Costa Rica, Irlanda, Estados Unidos y en España, donde estudió. Bajo la premisa de que el amor existe y está en todos lados, sus relatos se van entrelazando en un caleidoscopio de personas conectadas en la ciudad de Nueva York. Nos muestra un universo de ventanas por las que asomarnos, un deleite, un gozo, una nueva manera de leer el amor. En su solapa se destaca que el amor tiene muchas formas, se van mezclando entre nosotros como hilos hasta conformar un telar. Uno puede encontrar el amor en el dolor durante el duelo, en la mano extendida de un amigo, en la mirada de un perro, en una despedida en el aeropuerto o en un reencuentro al atardecer. Porque desde que existe el amor, estamos predeterminados a encontrarlo, de un modo u otro. En resumen, es un racimo de historias evocadoras y emotivas que juegan con un único concepto, el amor en todas sus formas, y que tienen lugar en una ciudad concreta y mágica, Nueva York. Y tiene una prosa fresca y alegre. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es marielasagel@gmail.com Colaboración especial para LatinPress® marielasagel@gmail.com

Nuestro periplo de fin de año nos llevó a Málaga, municipio español que forma parte de la provincia de Andalucía. Conocida por sus playas, sus bares, su vibrante vida, nos ofreció días de verdadero ensueño, caminando por sus callejuelas y degustando su gastronomía, además de todos los museos y sitios de atracción que tiene. De Málaga son Pablo Picasso, Antonio Banderas y algunas otras personas famosas; es la segunda ciudad más poblada de Andalucía. Está situada en el oeste del mar Mediterráneo y el sur de la península ibérica, a unos 100 km al este del estrecho de Gibraltar. Fue fundada por los fenicios en el siglo VIII a. C., y es una de las ciudades más antiguas de Europa. Fue un municipio primero federado, luego de derecho latino del Imperio romano y una próspera medina andalusí cuatro veces capital de su propio reino, que fue incorporada a la Corona de Castilla en 1487. Escenario de uno de los episodios más sangrientos de la guerra civil española y protagonista de la explosión del boom turístico de las décadas de 1960 y 1970, constituye en la actualidad un notable centro de entretenimiento, económico, cultural y nodo de comunicaciones en el litoral mediterráneo. Allí se dio el fusilamiento del General José María Torrijos, representado en la pintura de Antonio Gisbert Pérez que se cuelga en el Museo del Prado. El liberal Torrijos y sus hombres fueron fusilados en la playa de San Andrés en 1831. Este sitio es recordado desde 2014 por una placa de bronce colocada por el ayuntamiento en el lugar donde ocurrió la ejecución. Hacia Málaga nos dirigimos después de pasar el primer día del año en Madrid y comernos las 12 uvas, al tañer de las 12 campanadas del reloj de la Puerta del Sol. Deambulamos por la calle del Marqués de Larios, imponente y céntrica avenida peatonal donde están las mejores tiendas y adornada por las festividades de fin de año con una fantasía de adornos y luces, que se encendían puntualmente a las 6 de la tarde. En Málaga hay innumerables sitios que ver, museos que visitar y rinconcitos donde comer, además de la palpitante actividad que se siente, todo el año. La ciudad ha sido declarada Conjunto Histórico, por el conjunto de elementos históricos ubicados en la misma ciudad: fenicios, púnicos, romanos y árabes se concentran en el centro histórico de la ciudad destacando el Teatro Romano, la Alcazaba, la Catedral, entre otros elementos culturales tanto al aire libre como soterrado. La Alcazaba es una fortificación palaciega de época musulmana y en sus faldas está el Teatro Romano, que data del siglo I, en la época del emperador Augusto. Tras la llegada de los cristianos a la ciudad, se construyó la Catedral de la Encarnación, de estilo principalmente renacentista, pero con elementos barrocos; después de dos siglos de obras se interrumpió su construcción y la falta de una de sus torres le ha valido el apodo de «La Manquita». Entre sus más valiosos elementos destaca la sillería del coro, obra del imaginero Pedro de Mena. Junto a la catedral se encuentra el Palacio Episcopal, edificio barroco clasicista con una elaborada portada-retablo. Nos tocó una época de belenes o nacimientos y pudimos ver unos verdaderamente hermosos y muy bien trabajados. Al igual que disfrutamos de la cabalgata de los Reyes, el 5 de enero, comprando nuestros asientos para no perdernos de nada y no morir en el intento de apreciar esta representación cultural que aglutina a todo el reino de España. Málaga se caracteriza por tener una gran variedad de museos, entre los que pudimos visitar el Museo Picasso, el Centro Pompidou, el Centro de Arte Contemporáneo, el Museo Carmen Thyssen, el Museo de Málaga, que es la fusión del Museo de Bellas Artes de Málaga, fundado en 1913, con el Museo Arqueológico Provincial de Málaga, de 1947, y tiene su sede en el Palacio de la Aduana. Se nos quedaron algunos por visitar, como el Museo Ruso San Petersburgo y otros temáticos. El Museo Picasso tiene 276 obras que recorren ocho décadas de creación del genio malagueño. Es el museo más visitado de Andalucía. La Fundación Picasso gestiona la casa natal del pintor, en la que vivió su infancia, y atesora recuerdos infantiles y familiares, así como algunas obras tanto suyas como de su padre, José Ruiz Blasco, que era pintor y profesor de la Escuela de Bellas Artes. Cuenta con un centro de documentación, una biblioteca especializada en la vida y obra del artista. El Centre Pompidou tiene una llamativa fachada y alberga en su colección obras de Frida Kahlo, Picasso, Bacon, Magritte, Leger, Max Ernst, de Chirico, Giacometti, Brancussi, Chagall, Joan Miró y Antoni Tapies, entre otros. Una muy bien organizada cabalgata de los Reyes Magos se verificó el 5 de enero y para eso se vendían asientos donde poder apreciarla mejor. El civismo de las personas es impresionante, nadie se te para enfrente y todo el mundo es respetuoso. Es muy larga la cabalgata, con muchas carrozas, las más llamativas las de Gaspar, Melchor y Baltazar, y entre medio, grupos engalanados haciendo malabares, estilo las comparsas a las que estamos acostumbrados, pero con mucho donaire y lujo. Se repartían golosinas un montón, y contábamos con unos conos para recogerlas. Una fascinación para los niños y una experiencia única para los que tuvimos la oportunidad de verla y vivirla. Málaga es una de las ciudades más encantadoras de Andalucía, con personalidad propia, donde han estado famosos que se les recuerda, como el café de Chinitas, que fue escenario de un cante de Federico García Lorca o el Pimpi, que tiene barriles firmados por Antonio Banderas, descendientes de Picasso y figuras internacionales. Se recrean personajes populares como el Cenachero, una figura popular que vendía pescado por las calles de la ciudad manteniendo el equilibrio entre los dos platillos de los cenachos. Una estatua de Rubén Darío, que le regaló a la ciudad, y otra de Ibn Gabirol, poeta y filósofo malagueño de origen judío que dejó su legado en la época andalusí, están en los jardines de la calle Alcazabilla, junto al Pimpi. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es marielasagel@gmail.com Colaboración especial para LatinPress® marielasagel@gmail.com