Buscar resultados para 'humberto vacaflor' (56)

Por Humberto Vacaflor Ganam 14 de junio de 2026
Recuerdos del presente: La orfandad del gobierno boliviano. 
Por Humberto Vacaflor Ganam 7 de junio de 2026
Recuerdos del presente: La paciencia del presidente boliviano.
Por Humberto Vacaflor Ganam 31 de mayo de 2026
Recuerdos del presente: El proyecto mafioso. 
Por Humberto Vacaflor Ganam 24 de mayo de 2026
Recuerdos del presente: El presidente Rodrigo Paz no deberá renunciar.
Por Humberto Vacaflor Ganam 17 de mayo de 2026
Recuerdos del presente: Qué tiempos aquellos. 
Por Humberto Vacaflor Ganam 10 de mayo de 2026
Recuerdos del presente: La farsa de las tierras en Bolivia. 
Por Humberto Vacaflor Ganam 3 de mayo de 2026
Recuerdos del presente: Llega el Comando Sur de Estados Unidos a Bolivia.
Por Humberto Vacaflor Ganam 26 de abril de 2026
El primer presidente de YPFB en este gobierno duró tres meses mientras que la señora que lo reemplazó apenas aguantó 22 días en el cargo y renunció, lo que es la prueba no de una epidemia, sino del poderoso sindicato masista que existe en la empresa. Los empleados de YPFB no llegaban a 1.000 en el año 2005, pero el MAS decidió subir la planilla a 8.000, con sus militantes, analfabetos y violentos, que no aportan nada a la empresa creada tras la guerra del Chaco. Carlos Delius, un ingeniero que sabe mucho del tema petrolero, dijo esta semana; "La realidad es que YPFB no es una empresa petrolera, es una corporación que responde a todo tipo de intereses, a todo tipo de directrices. Para poner en sencillo: es un botín”. Por algún prejuicio, o quizá porque se trata de una empresa “estratégica”, el gobierno no la incluyó en la lista de las 16 empresas públicas quebradas que podrían ser cerradas en tres meses, si es que el presidente Rodrigo Paz mantuviera su actual predisposición. Pero el presidente está optando por soluciones diferentes, de cuño político. Ha anunciado más de una vez que está pensando quitarle a YPFB la compra y venta de combustibles en el país. Es una forma elíptica de decirle al país que, en realidad, la gasolina negra y la falta de diésel son fallas de las que hay que culpar al sindicato de 8.000 masistas. Por lo tanto, reducida de esa manera la tarea que debe cumplir la empresa en el país, sólo debe ocuparse de explorar para mejorar las cifras de las reservas, en este momento en el nivel más bajo de la historia, 3,7 TCF, lo que da para tres años con el actual ritmo de explotación. Eso del TCF es un error cometido por el periodismo de Estados Unidos y difundido en todo el mundo, en que la T significa trillones, refiriéndose a billones (millones de millones) de pies cúbicos. Es que ellos hablan una lengua bárbara, y no son capaces de entender que el prefijo “bi” significa dos y el “tri”, pues tres. ¿Qué tiene de tres un millón de millones? Y le llaman billón a mil millones, siendo que es un conjunto de tres grupos de ceros. “Lingua bárbara” decía un colega italiano. Antes de que el MAS llegara al gobierno, las reservas eran mayores en diez veces, es decir 36 billones de pies cúbicos, lo que dio lugar a que se hablara y debatiera intensamente sobre la posibilidad de exportar gas a Estados Unidos y México. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 18 de abril de 2026
Primero fue el Banco Mundial, seguido por el Banco Central de Bolivia y finalmente, el Fondo Monetario, que pusieron las cifras del desastre económico de este momento, cifras de cómo la economía decrece entre 3,3% y 4,6%. Aquí lo que falta es que alguien identifique a los culpables, haga una descripción del latrocinio cometido en las dos décadas infames del masismo y describa el tenebroso propósito de este parricidio. Los dos organismos internacionales no quisieron ponerle un nombre al diagnóstico, pero el Banco Central se atrevió a llamarlo “recesión técnica”, algo parecido a una quiebra. El Banco Mundial prefirió usar su paño de lágrimas y tratar de consolar a los bolivianos diciendo que, quizá como “efecto rebote”, en 2027 pueda darse un crecimiento de 4%, algo que nadie cree posible. El problema para esta fórmula del consuelo es que no hay ninguna posibilidad de que las cosas mejoren porque siguen vigentes las políticas masistas creadas para ahuyentar las inversiones del sector legal y alentar las del sector ilegal. La nueva ley de inversiones está verde y la ley de hidrocarburos ha sido elaborada con mucha parsimonia, mientras la de minería ni siquiera es mencionada por el gobierno. Lo que dicen los ministros del sector económico confirma la sospecha de que las condiciones para una mejoría están muy lejos. El gobierno dice que este año las inversiones de empresas mineras extranjeras serán de 1.000 millones de dólares, cifra que es para ponerse a llorar si se toma en cuenta que las inversiones mineras que recibirá Perú llegarán a 64.000 millones de dólares. La clave está en que en Perú existen seguridades jurídicas para las inversiones mientras que en Bolivia subsisten las leyes “tranca”, como las define el gobierno, que el masismo impuso para desalentar las actividades económicas legales. Junto a esas leyes, sigue siendo un obstáculo aquella por la cual no se pueden hacer explotaciones mineras en la franja de 50 kilómetros desde las fronteras. Mientras tanto, en los países vecinos las explotaciones están a un metro de la frontera. En la otra realidad, la producción de drogas sigue pujante, como lo demuestran las plantaciones de marihuana que se dan en lo que fue el territorio del estaño, en el altiplano, según las capturas de la yerba en Llallagua. De esa manera, el país tiene ahora la posibilidad de exportar no solamente cocaína, sino también marihuana cultivada en carpas solares provistas por el gobierno del MAS, y reexportar marihuana líquida que llega de California. Estas vigorosas actividades económicas no figuran en el PIB ni ayudan a salir de la recesión. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 5 de abril de 2026
Para enfrentar al narcotráfico, la solución la tiene Ecuador, que en dos semanas ha logrado capturar a 90% de los capos de la mafia, de esos que en Bolivia gozan de todos los privilegios y total impunidad. La batalla ecuatoriana comenzó el año pasado, cuando el presidente Daniel Noboa declaró públicamente que su país estaba amenazado por una transnacional del crimen organizado y pedía la solidaridad internacional. El mensaje admitía que Ecuador, como país, como Estado, no puede defenderse porque el enemigo es demasiado poderoso. Dios o la suma del tiempo escucharon el ruego de Noboa porque en el hemisferio surgió la cruzada contra el poder del narco convocada por el presidente Donald Trump. Los narcos, dice esta cruzada, son terroristas, y corresponde enfrentarlos como se enfrentó a Osama Bin Laden, porque se dedican a traficar con la droga, un veneno para los pueblos. Trump anunció la ceración del Escudo de las Américas como instrumento para esta cruzada y muy pronto Ecuador se sumó, porque era exactamente lo que el presidente Noboa estaba esperando. El Comando Sur del ejército de Estados Unidos tomó control de los puertos principales de Ecuador y luego las tropas norteamericanas comenzaron a operar en coordinación con las Fuerzas Armadas ecuatoriana. No hay un solo lugar de la geografía ecuatoriana que esté fuera del alance de esta cruzada, porque se trata de una guerra total, sin tregua. No existe allí, por ejemplo, un lugar como el Chapare de Bolivia, que goza de un estatus de territorio liberado, ajeno a las leyes y a las instituciones del Estado boliviano. Si se diera el caso de que algún grupo de los narcos se atreviera a atacar a las fuerzas combinadas que están actuando en Ecuador, la reacción sería de guerra. Es tan eficiente este operativo que en dos semanas casi todos los cabecillas del narcotráfico han sido capturados y eso se ha reflejado en una reducción de 40% de los hechos de violencia en todo el territorio ecuatoriano. Se calculaba, antes de que comenzara esta cruzada, que cada hora moría un ciudadano en las luchas entre grupos de la droga, generalmente vinculados con cárteles de Colombia. Las operaciones contra los narcos comenzaron formalmente el 15 de marzo en las provincias de Guayas, Santo Domingo Tscahilas y El Oro, todas con la participación de fuerzas de Estados Unidos, según dijo el ministro de gobierno, John Reimberg. Algo parecido está comenzando a darse en Paraguay, donde también opera el Comando Sur de Estados Unidos. Son ejemplos que Bolivia debería tomar en cuenta, en lugar de rendirse ante los narcos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 29 de marzo de 2026
Además de pagar a los dueños de los automotores dañados por la mala gasolina, no se sabe con qué dinero, el gobierno necesita frenar en seco el ingreso de esa gasolina y castigar a los responsables. Cuando el país se paraliza poco a poco por este problema, siguen llegando de Chile camiones cisterna cargados con esa gasolina, como se comprobó en Senkata esta misma semana. Para decir yo no fui, el gobierno es muy bueno y comenzó diciendo que la gasolina mala fue comprada por Luis Arce, lo que resultó siendo falso, y debe haber sido algún descuido del expresidente, que cometió todos los demás delitos conocidos. El camión cisterna que traía 32.751 litros desde Iquique fue frenado en las puertas de Senkata, lo que revela que había pasado sin problemas todos los controles previos, desde la frontera y sus angurrientos aduaneros, hasta los puestos donde dormitan, pero cobran, los policías de turno. Todos esos controles obedecen, hay que suponer, al gobierno boliviano, pero esta vez se ha comprobado que tienen otros patrones que pesan más, o que mandan más. Y esto nos lleva a preguntar quien, realmente, está manejando el país desde noviembre, cuando, según se supone, el MAS fue desplazado del gobierno después de veinte años de haberlo controlado, violado y prostituido. Lo del camión cisterna es un detalle muy revelador, pero hay otros detalles que aumentan el interrogante, comenzando por la realidad idílica que vive el poder del narcotráfico en todos los territorios que controla en el país. La semana pasada, un comando de Umopar fue emboscado en Villa Tunari, con resultado de tres policías heridos, pero ni la policía ni el gobierno dijeron nada, ni ordenaron, como correspondía, tomar por la fuerza todo el Chapare. Aparte del miedo, o de los compromisos que puedan existir, esto muestra que el Estado boliviano, o lo que queda de él, ha terminado por reconocer al Chapare el estatus de territorio ajeno a la soberanía nacional. Y también a todos los demás territorios dominados por los narcos, como los parques Amboró, Abapó y varios otros donde la policía no tiene pisada ni las leyes bolivianas tienen validez. O es que ha llegado el momento de preguntar si Bolivia pasó de ser una república a ser un Estado plurinacional, salvo que, para ahorrar palabras, ahora sea Estado binacional, con territorios por definirse. Un problema que pronto podrían encarar la OEA o las Naciones Unidas, por la aparición de dos soberanías en un solo territorio. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 21 de marzo de 2026
Cuando un régimen comunista comprueba que el modelo no sirve, lo está mostrando ahora Cuba, debe buscar soluciones entre los ciudadanos que no son comunistas. En la isla se está viviendo un acontecimiento que podría resolver uno de los dilemas ideológicos que mantuvieron inquieto a todo el mundo en el siglo XX: ¿qué hacer con el comunismo? El Miami Herald dice que se trata de una situación insólita que el gobierno de Cuba haya decidido ahora comprar la electricidad que producen los ciudadanos usando viento, sol o lo que sea. En vista de que el comunismo sólo es capaz de producir apagones, algunos cubanos han entendido que para tener electricidad en sus casas deben fabricar o comprar equipos de generación eléctrica eólicos o solares. Entonces, los jerarcas del partido comunista acaban de decidir la compra de la electricidad excedente que produzcan los ciudadanos para que algo tenga que ofrecer el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), además de los apagones. Los jefes comunistas observaron en la provincia de Holguín que mientras todo el país estaba a oscuras, algunos ciudadanos tenían electricidad en sus casas, producida por generadores propios. ¿Qué hace un funcionario comunista ante semejante situación? Pues que se impresiona por lo que puede hacer la iniciativa privada cuando el Estado, controlado por el partido comunista, muestra su ineficiencia absoluta. A algún capo comunista se le ocurrió culpar de esta vergonzosa situación al “bloqueo” de Estados Unidos, pero otro le hizo notar que sería absurdo decir que el presunto bloqueo también frena el viento y los rayos de sol. Un debate similar se había producido cuando el régimen tuvo que admitir que la gestión comunista había llegado a algo mucho más insólito: que Cuba deba importar azúcar para el consumo interno debido a que las granjas estatales del régimen estaban quebradas. Cuba importando azúcar es igual a que Escocia importe wisky, Afganistán opio, o Bolivia, ya sabemos qué. Eso sí, los jerarcas cubanos anunciaron que el régimen comunista fijará el precio que pagará a los proveedores privados, lo que deja abierta la posibilidad de que algún productor decida aceptar o no el negocio. El capitalismo muestra sus narices. Estos productores privados de energía eléctrica se han adelantado a las tensas negociaciones que hace el secretario de Estado, Marco Rubio, para conseguir que el régimen cubano abra la economía de la isla al capitalismo pleno. Desde 1959, el capitalismo pleno es monopolio del tráfico de drogas en la isla, cuando Fidel Castro entró en La Habana acompañado por narcotraficantes que operaban con marihuana en la Sierra Maestra, y luego se dedicó a otras drogas. Por el momento, Miguel Díaz Canel, heredero del castrismo, ha ofrecido permitir la existencia de negocios privados de los cubanos que vuelvan a la isla. Rubio ha dicho que esas ofertas son insuficientes y que espera otros anuncios del régimen, mientras se mantienen unas negociaciones secretas, que incluyen charlas con el nieto de Fidel Castro, un joven decidido a liberar a su país.
Por Humberto Vacaflor Ganam 15 de marzo de 2026
La guerra que ha lanzado Donald Trump contra los narcos en este hemisferio muestra mejores resultados que la otra, la que lanzó contra Irán, un hueso muy duro de roer. Lo que la policía boliviana no podía, cazar a los narcos, lo está logrando la DEA sin mucho esfuerzo, porque sus agentes no están en la planilla del Cártel del Chapare, como están los policías. Después de capturar a Sebastián Marset, corresponde que los eficientes agentes de la DEA cacen al narco mayor, que viene a ser el dueño del más grande cártel de Bolivia. Luego vendrán los operativos contra otros cárteles, como el controlado por los colombianos, en el parque Amboró y los otros parques, manejados por los “comandos” brasileños PCC y Vermelho, además de los paraguayos, en Abapó. En algún momento será el turno de un nuevo cártel que surgió en el altiplano boliviano, el de los productores de marihuana en lo que fue la región del estaño, comenzando por Llallagua. La guerra comprende todo el hemisferio. Comenzó en Venezuela y en segundo lugar aparece Cuba, pero está ya muy activa en Ecuador y Paraguay, todo con agentes de la DEA, e incluso del FBI. En efecto, en estos días se abrieron las oficinas del FBI en Ecuador y se anuncia lo mismo en Paraguay, aunque no sea con el corte de cintas en sus puertas, sino simplemente con anuncios públicos. El senador brasileño Flavio Bolsonaro sigue repitiendo que envidia a Venezuela porque querría que los barcos de Estados Unidos que están en el Caribe estuvieran unos meses en la Bahía de Río de Janeiro, invadida por barcos de la droga. Lo que muestra que la guerra es necesaria en todo el hemisferio, como dice Trump, porque se trata de acabar con los narcos, definidos como terroristas. La prioridad de los comandantes a cargo de esta guerra son los países donde se produce la droga, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Luego están los países de tránsito, como son Venezuela y Cuba, aunque en este caso hay factores geopolíticos que han sido tomados en cuenta por el Comando Sur. Paraguay es importante porque allí opera, en la Triple Frontera, un comando de Hezbollah, similar al que opera en Bolivia, como lo ha denunciado el gobierno argentino con tanta insistencia. Lo que conecta esta guerra con la otra, porque Hezbollah es el brazo terrorista de Irán, que está dando batalla y ha logrado desestabilizar el mercado mundial del petróleo, provocando una crisis que Trump no había previsto. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 8 de marzo de 2026
La docena de presidentes, o más, de la región que asisten a la cumbre anti-cárteles de Miami convocada por Donald Trump tenían tareas específicas que cumplir para merecer ese honor. El que mejor cumplió sus tareas fue el ecuatoriano Daniel Noboa, que dos días antes de la cita rompió relaciones con Cuba, expulsó a los cubanos, y comenzó los operativos militares, junto con tropas de EEUU, para combatir a los narcos. Hace un año, Noboa había pedido públicamente alguna ayuda que le permitiera enfrentar, dijo, a una poderosa transnacional que amenaza a Ecuador y provoca, en la lucha de las mafias, un muerto cada hora, unos 700 por mes. El presidente paraguayo firmó el acuerdo por el cual EEUU puede instalar todas las bases militares que desee, sobre todo en la Triple Frontera, donde operan incluso terroristas de Hezbollah. Javier Milei es el predilecto de Trump, su mejor aliado, su cumpa, y no necesita decir nada, aunque quizá se lance a criticar a gobiernos de países vecinos que siguen hospedando a terroristas iraníes, como Bolivia. Rodrigo Paz tenía que haber llevado a Miami un informe preciso sobre la expulsión de los terroristas de Hezbollah que habían ingresado a Bolivia como diplomáticos para atacar a la Argentina, según denunció varias veces la ministra Patricia Bullrich. La ministra argentina llegó a decir que eran 800 esos terroristas iraníes que estaban en Bolivia y en abril del año pasado pidió al ejército de su país movilizar 10.000 soldados a la frontera boliviana para frenar el ingreso de Hezbollah en su país. El gobierno del MAS había negado la presencia de los terroristas iraníes en Bolivia y el presidente Rodrigo Paz tenía la tarea de informar ahora cómo es que su gobierno resolvió ese problema. El ministro de gobierno, Marco Antonio Oviedo, hizo el ademán de cumplir otra tarea para la cita de Miami, ocupando el Chapare, pero no se atrevió. Las brigadas de defensa del pedófilo Morales hicieron algunas amenazas y eso fue suficiente para que el gobierno decida retroceder en su intención de lanzar una severa erradicación de cocales, pero sobre todo de detener al pedófilo, que tiene tres órdenes de aprehensión. El Chapare había golpeado la mesa y el gobierno de Bolivia retrocedió. El pedófilo mostró que ese territorio le pertenece, así como le pertenecen los jueces que no quieren liberar a los mil presos políticos. El pedófilo es presidente de un territorio sudamericano llamado Chapare, pero no estaba invitado a Miami por razones obvias. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 1 de marzo de 2026
Los presos políticos que dejó el MAS suman mil y siguen presos con el nuevo gobierno, olvidados incluso por los medios de comunicación. En Venezuela, Delcy Rodríguez aprobó una amnistía parcial para liberar a la mitad de los presos del chavismo, y ahora prepara una amnistía irrestricta. Pero en Bolivia nadie, excepto la carta informativa Siglo 21, menciona a los presos políticos detenidos durante las dos décadas infames del masismo. El expresidente Luis Arce llegó a decir el año pasado que, por lo menos los presos detenidos por las causas Golpe I y Golpe II, eran víctimas del “capricho de Evo Morales”. Este cocalero, acusado de pedófilo, pero impune, ha dejado de ser presidente en 2019 y, sin embargo, parece seguir siendo dueño de la justicia boliviana. Y manda también a la policía, que no se atreve a detenerlo, mientras el ejército sigue permitiendo que el Chapare sea un territorio donde no se aplica la soberanía boliviana. Los militares no han abierto la boca para defender a medio centenar de sus camaradas presos, incluidos cuatro generales. ¿Esto quiere decir que el Cártel del Chapare sigue manejando a las instituciones del país con alguna planilla de pagos extraordinarios? O quizá sea también que el monarca del Chapare sigue manejando el país a pesar de que su partido ha sido, supuestamente, separado del gobierno. Por lo menos 90% de los ciudadanos están deseando que el MAS sea, de veras y no de burlas, excluido del manejo del país y sus dirigentes condenados por corruptos. Pero el estilo de ese partido se mantiene intacto, con hechos de corrupción idénticos a aquellos con los que fatigó la infamia durante dos décadas en el país. La oposición critica al gobierno de Rodrigo Paz por no haber aprobado ninguna ley económica en sus primeros cien días de gestión, lo que podría explicarse porque no tiene respaldo en el parlamento. Al fin y al cabo, la composición de las dos cámaras del poder legislativo surgió de unas elecciones en las que el actual presidente tuvo unas alianzas misteriosas, o directamente ocultas. Los propios organismos internacionales de crédito, tan dispuestos a conceder todos los recursos que el país necesita, le piden al gobierno que apruebe de una buena vez las leyes que repongan las seguridades jurídicas para la inversión privada. Pero lo que no se explica es el silencio con que el gobierno se mantiene como cómplice de la dictadura masista y no mueve un dedo para liberar a los presos políticos. Salvo que la explicación sea que, en realidad, no hubo cambio de gobierno. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 22 de febrero de 2026
Las dictaduras no se van muy rápido de ningún país donde han reinado. La suerte de los herederos de las dictaduras depende de las previsiones que hubieran tomado los gestores, que también fueron herederos de otras dictaduras. Al fin y al cabo, las dictaduras son más antiguas que las democracias. En este momento hay un interesante muestrario de dictaduras que se han ido, pero no del todo, y han dejado algunos herederos, una especie de hijos putativos, a los que les va bien, más o menos o mal, pero todos son herederos. En 1991 se derrumbó la URSS después de haberse empeñado, desde 1917, en lograr que el comunismo funcione, pero tras fracasar, los dirigentes decidieron someter todo el sistema a una metamorfosis para convertirlo en mafia, algo no muy diferente del partido comunista. Según Yegor Gaydar, la cúpula comunista tomó la previsión, antes de que se produzca de implosión, de privatizar las empresas de la superpotencia en beneficio de los jerarcas del partido, como un tal Vladimir Putin. Los miembros de la red internacional de contactos de la superpotencia no se durmieron tras el derrumbe y se las han arreglado para operar como ente regulador de la transnacional del crimen organizado creada alrededor del negocio del tráfico de drogas, armas y órganos. Después de haber estado exportando a muchos países la idea de la dictadura del proletariado durante siete décadas, pasaron a exportar, o por lo menos regular, en esos mismos países, la nueva buena nueva. En Bolivia, tras la derrota del MAS, la herencia que ha dejado esa dictadura es menos espectacular que la rusa. Oscar Mario Justiniano, ministro de desarrollo productivo, dice que 25% de los masistas que no se han ido de su ministerio gozan del derecho de “inmovilidad” porque padecen de lupus. Es decir que no pueden ser despedidos aunque nadie sepa, ni ellos mismos, por qué ni para qué los contrataron. Desde 2006 hasta 2019, el MAS infló la planilla de empleados públicos de 200.000 a 560.000, por lo que se calcula que en este momento los “supernumerarios” contagiados de lupus suman 360.000. No es una epidemia, es algo programado. Donde les va mejor a los herederos de la dictadura masista es en el manejo de la justicia, gracias a que la mayoría de los jueces siguen recibiendo los pagos extraordinarios de parte del Cártel del Chapare. En el caso de Venezuela se trata de algo novedoso porque la dictadura no se fue por obedecer la voluntad ciudadana, sino porque llegó el sheriff, tomó preso al dictador y ordenó que todo se haga según su voluntad. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor 16 de febrero de 2026
Muchas idas y venidas ha tenido las relación de Bolivia con Estados Unidos antes de llegar a esta tan apasionante luna de miel. En los tres meses del gobierno de Rodrigo Paz han llegado a Bolivia casi una decena de enviados de Washington, como nunca se había dado en el pasado. En estos días hay cuatro altos funcionarios especialistas en temas agrícolas, que ayudan a los funcionarios bolivianos, tratando de evitar a los masistas. La demostración más apasionante del afecto de Bolivia hacia la potencia fue también económica, en los años de la segunda guerra mundial. El bloqueo asiático impedía el acceso de la potencia al estaño de esa región, por lo que la entrega total de Bolivia incluyó mucho, pero mucho estaño, a precios regalados. Muchas de las armas que usó la potencia en Europa contra el eje contenían el estaño boliviano, además de la hoja de lata de sus conservas. Y todo bajo el control del “stock pile”, que acumulaba el metal del diablo, del diablo de las minas, de los socavones. Unos años antes, en 1936, David Toro había nacionalizado la Standard Oil of New Jersey, la primera en América latina, para crear YPFB. La empresa se había negado a dotar de combustible a los (dos) aviones que tenía Bolivia en la guerra del Chaco. El imperio ofreció, en 1942, un plan de ayuda a la economía boliviana, para reducir su dependencia en la minería, a cargo de Merwin Bohan, que impulsa la industria del azúcar, la PIL y la carretera Cochabamba-Santa Cruz. Ya en 1967 el imperio ayuda a Bolivia a librarse de la guerrilla del Che y lo hace con la inestimable participación de la CIA, además de los expertos Rangers que entrenaron a los militares del comando de Santa Cruz. Luego viene una ruptura, cuando el gobierno de Alfredo Ovando nacionaliza la Gulf Oil Company, lo que obliga al Estado boliviano a pagar 55 millones de dólares de indemnización. Con el nuevo siglo llega el pedófilo que, en 2008, expulsa al embajador Phillip Goldberg y pone las relaciones con la potencia en su peor momento, algo que es recompuesto en los pocos meses del gobierno de Jeanine Áñez, para volver luego al hielo con el socialista Luis Arce. Y así llega Rodrigo Paz, al que el imperio aprecia tanto como a Delcy Rodríguez, y quiere invitarlo a la reunión de gobernantes de países “aliados” en los próximos días, reunión a la que, si Dios quiere, podría asistir también el Delcy cubano, un tal Alejandro Castro, nieto del dictador de nombre Fidel. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam+ 8 de febrero de 2026
Es una pandemia regional: las empresas chinas están perdiendo muchos contratos en Sudamérica, algo que en Bolivia es muy evidente. Las decisiones del gobierno boliviano son terminantes, lo que muestra un cambio geopolítico radical respecto de lo que estuvo haciendo el MAS en las dos décadas nefastas. Rodrigo Paz ha ordenado la destrucción de las dragas chinas que operan en los ríos del Amazonas y la Armada ha comenzado por destruir cuatro en el Madidi. La tarea será muy larga. Falta acabar con 5.000 dragas, como denunció el gobernador de Beni. Las oficinas de la empresa Sinosteel fueron allanadas en La Paz después de que el gobierno descubrió algunos cuentos chinos en el contrato para instalar la planta siderúrgica del Mutún. Seguramente porque los masistas eran muy ingenuos pagaron a esta empresa 400 millones de dólares por el trabajo, aunque el trabajo no había terminado. Y, de yapa, los masistas pagaron a Sinosteel 18 millones correspondientes al primer año de operaciones conjuntas de la planta, pero no tomaron en cuenta un pequeño detalle: la planta nunca comenzó a operar. Parece que mezclar masistas con chinos resulta explosivo. La saga china va más allá. El gobierno de Rodrigo Paz definió como inviable y anuló la instalación de una fundidora de zinc en Oruro por parte de la empresa Enfi-Crig. El proyecto era inviable, pero el gobierno de Luis Arce había pagado a los chinos algunos jugosos adelantos, a cuenta de los sobreprecios, que sumaban 350 millones de dólares. Chinos y masistas estaban disponiendo del dinero de los bolivianos, que les son ajenos. Y la empresa china Sinohydro deberá devolver al Estado boliviano los montos correspondientes a irregularidades cometidas en la construcción del tramo carretero de El Sillar. La tarea más difícil la tendrá la Armada y todos los funcionarios que se ocupen de salvar los ríos y las selvas de la región amazónica, porque esa es una amenaza muy seria. La Red Boliviana de Turismo Rural advirtió sobre la bomba de tiempo del mercurio que es usado en la minería ilegal, un metal que tiene una vida de 27 años en el cerebro de los humanos, pero sobre todo en las madres y sus hijos. La dura actitud con los chinos forma parte, por supuesto, del nuevo alineamiento geopolítico hemisférico, marcado por Donald Trump, que quiere expulsar de la región a todos los foráneos, comenzando por chinos, rusos y persas. En el telón de fondo está la guerra que Trump ha lanzado contra los narcos, a los que define como terroristas, y quiere exterminarlos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 1 de febrero de 2026
La región minera de Potosí y Oruro, allí donde estaba la famosa Salvadora de Simón I. Patiño, es ahora el centro de la producción de marihuana, como fue descubierto en junio pasado, cuando los narcos de la zona mataron a cuatro policías. Con sorpresa, el país se enteró entonces de que las plantaciones de la yerba se hacían en carpas proporcionadas por el gobierno del MAS y contaban con una segura provisión de agua de riego, también a cargo del gobierno. La estrategia parece muy clara y consiste en hacer que el país dependa cada vez más de la producción y venta de drogas, esta vez rivalizando con la actividad económica más antigua de Bolivia, que es la minería. Ahora, con el gobierno de Rodrigo Paz, se habla de dar impulso a la minería tradicional, pero ocurre que la zona donde se daba esa actividad está ahora dominada por cultivadores de marihuana que cuentan con la solidaridad de ayllus combativos. En este mes de enero, el gobierno informó que las plantaciones de marihuana se dan en Llallagua, Uncía, Lagunillas y Cala Cala, otrora bastiones de las luchas del sindicalismo minero. De esta manera se comprueba que el narcotráfico, que el cocalero Morales impuso en el Chapare, está haciendo metástasis hacia el Oeste y ha tomado, aunque parezca inverosímil, el yermo territorio del altiplano. La estrategia es completa y comprende también territorios del Este, donde las huestes armadas del cocalero han avasallado 300 predios agrícolas en Guarayos y Chiquitos, que ahora el gobierno se propone recuperar para sus verdaderos propietarios. Si en el altiplano existen ayllus decididos a defender a los productores de marihuana, en Santa Cruz hay grupos armados que ahora, en este mes, han emboscado a la policía y han dado batalla, a tal punto que el gobierno ordenó el despliegue de 200 soldados del ejército. La estrategia hacia Santa Cruz es más compleja, porque incluye un novedoso sistema de transporte de la droga hacia Brasil. Se acaba de descubrir que cargamentos de urea con destino al mercado brasileño llevan un “valor agregado” de cocaína. El gobierno del MAS instaló la planta de urea en el Chapare por un motivo especial: el producto iba a ser exportado a Brasil y Argentina, y eso facilitaría la salida de la droga camuflada. O el negocio del ripio del Chapare, que es monopolio en Santa Cruz. Aunque está a más de 300 kilómetros de distancia, su precio para los constructores cruceños es inferior al que pagan por el ripio del Piraí, porque viene con “valor agregado”. Estos son estrategas serios. No dan puntada sin hilo. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 18 de enero de 2026
James Fishback, aspirante a gobernador de la Florida, propone crear el impuesto al pecado con el propósito de desalentarlo, pero, mientras tanto, reunir dinero para fines benéficos. La Iglesia había estado practicando un método diferente para desalentar el pecado, que consistía en que el pecador confiese haberlo cometido, reciba una penitencia de parte del sacerdote, un pago en padrenuestros o en avemarías contantes y sonantes y luego, eso sí, acepte someterse al llamado “propósito de enmienda”, es decir que se compromete a nunca más hacerlo. Fishback propone que las chicas dedicadas a OnlyFans, en lugar de pasar por tan complicado procedimiento, paguen un impuesto, que sería equivalente a 50% de sus ingresos. Para quienes, como yo, que nunca habían escuchado hablar de OnlyFans, aquí va la definición: se trata de una plataforma de suscripción que permite a creadores de contenido (desde artistas y entrenadores hasta figuras para adultos) compartir fotos, videos y transmisiones en vivo exclusivas con sus seguidores a cambio de un pago mensual, propinas o contenido por visión (pay-per-view). El candidato sabe que Miami es la capital norteamericana de esa plataforma, donde se han dado casos de chicas que lograron ingresos, en un año, de más de 40 millones de dólares. Chicas muy lindas. Por supuesto. De esas que uno dice “mamma mía, me quiero morir”. La propuesta no incluye aquello del “propósito de enmienda”, pero, en cambio, busca “desalentar un comportamiento” y crear el “primer zar” encargado de la salud mental de los hombres. De los hombres a los que les gusta mirar chicas lindas, sin prestar atención al bótox. El gustito de ver a estas chicas es considerado un síntoma de algún desorden mental de los hombres por este político. Fishback espera recuadar cientos de millones de dólares, además de alejar a las personas de esas plataformas. “Como gobernador de Florida no quiero que mujeres jóvenes, que de otra manera serían madres criando familias, teniendo hijos, estén vendiendo en línea sus cuerpos a hombres enfermos”, según el informe del Miami Herald. Quizá sea complicado el cobro, por estos detalles: OnlyFans funciona como una red social donde el contenido está detrás de un muro de pago, ofreciendo a los fans acceso directo y exclusivo a sus creadores favoritos, popularizándose por su modelo de monetización directa y la variedad de contenido, aunque es muy conocida por el material para adultos. Pero los cobros pueden ser rastreados en los bancos, según cree Fishback. Lo que a los bolivianos nos lleva a pensar en un impuesto a la corrupción. Eso sí que nos sacaría de la piojera. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
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