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Por Humberto Vacaflor Ganam 29 de marzo de 2026
Además de pagar a los dueños de los automotores dañados por la mala gasolina, no se sabe con qué dinero, el gobierno necesita frenar en seco el ingreso de esa gasolina y castigar a los responsables. Cuando el país se paraliza poco a poco por este problema, siguen llegando de Chile camiones cisterna cargados con esa gasolina, como se comprobó en Senkata esta misma semana. Para decir yo no fui, el gobierno es muy bueno y comenzó diciendo que la gasolina mala fue comprada por Luis Arce, lo que resultó siendo falso, y debe haber sido algún descuido del expresidente, que cometió todos los demás delitos conocidos. El camión cisterna que traía 32.751 litros desde Iquique fue frenado en las puertas de Senkata, lo que revela que había pasado sin problemas todos los controles previos, desde la frontera y sus angurrientos aduaneros, hasta los puestos donde dormitan, pero cobran, los policías de turno. Todos esos controles obedecen, hay que suponer, al gobierno boliviano, pero esta vez se ha comprobado que tienen otros patrones que pesan más, o que mandan más. Y esto nos lleva a preguntar quien, realmente, está manejando el país desde noviembre, cuando, según se supone, el MAS fue desplazado del gobierno después de veinte años de haberlo controlado, violado y prostituido. Lo del camión cisterna es un detalle muy revelador, pero hay otros detalles que aumentan el interrogante, comenzando por la realidad idílica que vive el poder del narcotráfico en todos los territorios que controla en el país. La semana pasada, un comando de Umopar fue emboscado en Villa Tunari, con resultado de tres policías heridos, pero ni la policía ni el gobierno dijeron nada, ni ordenaron, como correspondía, tomar por la fuerza todo el Chapare. Aparte del miedo, o de los compromisos que puedan existir, esto muestra que el Estado boliviano, o lo que queda de él, ha terminado por reconocer al Chapare el estatus de territorio ajeno a la soberanía nacional. Y también a todos los demás territorios dominados por los narcos, como los parques Amboró, Abapó y varios otros donde la policía no tiene pisada ni las leyes bolivianas tienen validez. O es que ha llegado el momento de preguntar si Bolivia pasó de ser una república a ser un Estado plurinacional, salvo que, para ahorrar palabras, ahora sea Estado binacional, con territorios por definirse. Un problema que pronto podrían encarar la OEA o las Naciones Unidas, por la aparición de dos soberanías en un solo territorio. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 21 de marzo de 2026
Cuando un régimen comunista comprueba que el modelo no sirve, lo está mostrando ahora Cuba, debe buscar soluciones entre los ciudadanos que no son comunistas. En la isla se está viviendo un acontecimiento que podría resolver uno de los dilemas ideológicos que mantuvieron inquieto a todo el mundo en el siglo XX: ¿qué hacer con el comunismo? El Miami Herald dice que se trata de una situación insólita que el gobierno de Cuba haya decidido ahora comprar la electricidad que producen los ciudadanos usando viento, sol o lo que sea. En vista de que el comunismo sólo es capaz de producir apagones, algunos cubanos han entendido que para tener electricidad en sus casas deben fabricar o comprar equipos de generación eléctrica eólicos o solares. Entonces, los jerarcas del partido comunista acaban de decidir la compra de la electricidad excedente que produzcan los ciudadanos para que algo tenga que ofrecer el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), además de los apagones. Los jefes comunistas observaron en la provincia de Holguín que mientras todo el país estaba a oscuras, algunos ciudadanos tenían electricidad en sus casas, producida por generadores propios. ¿Qué hace un funcionario comunista ante semejante situación? Pues que se impresiona por lo que puede hacer la iniciativa privada cuando el Estado, controlado por el partido comunista, muestra su ineficiencia absoluta. A algún capo comunista se le ocurrió culpar de esta vergonzosa situación al “bloqueo” de Estados Unidos, pero otro le hizo notar que sería absurdo decir que el presunto bloqueo también frena el viento y los rayos de sol. Un debate similar se había producido cuando el régimen tuvo que admitir que la gestión comunista había llegado a algo mucho más insólito: que Cuba deba importar azúcar para el consumo interno debido a que las granjas estatales del régimen estaban quebradas. Cuba importando azúcar es igual a que Escocia importe wisky, Afganistán opio, o Bolivia, ya sabemos qué. Eso sí, los jerarcas cubanos anunciaron que el régimen comunista fijará el precio que pagará a los proveedores privados, lo que deja abierta la posibilidad de que algún productor decida aceptar o no el negocio. El capitalismo muestra sus narices. Estos productores privados de energía eléctrica se han adelantado a las tensas negociaciones que hace el secretario de Estado, Marco Rubio, para conseguir que el régimen cubano abra la economía de la isla al capitalismo pleno. Desde 1959, el capitalismo pleno es monopolio del tráfico de drogas en la isla, cuando Fidel Castro entró en La Habana acompañado por narcotraficantes que operaban con marihuana en la Sierra Maestra, y luego se dedicó a otras drogas. Por el momento, Miguel Díaz Canel, heredero del castrismo, ha ofrecido permitir la existencia de negocios privados de los cubanos que vuelvan a la isla. Rubio ha dicho que esas ofertas son insuficientes y que espera otros anuncios del régimen, mientras se mantienen unas negociaciones secretas, que incluyen charlas con el nieto de Fidel Castro, un joven decidido a liberar a su país.
Por Humberto Vacaflor Ganam 15 de marzo de 2026
La guerra que ha lanzado Donald Trump contra los narcos en este hemisferio muestra mejores resultados que la otra, la que lanzó contra Irán, un hueso muy duro de roer. Lo que la policía boliviana no podía, cazar a los narcos, lo está logrando la DEA sin mucho esfuerzo, porque sus agentes no están en la planilla del Cártel del Chapare, como están los policías. Después de capturar a Sebastián Marset, corresponde que los eficientes agentes de la DEA cacen al narco mayor, que viene a ser el dueño del más grande cártel de Bolivia. Luego vendrán los operativos contra otros cárteles, como el controlado por los colombianos, en el parque Amboró y los otros parques, manejados por los “comandos” brasileños PCC y Vermelho, además de los paraguayos, en Abapó. En algún momento será el turno de un nuevo cártel que surgió en el altiplano boliviano, el de los productores de marihuana en lo que fue la región del estaño, comenzando por Llallagua. La guerra comprende todo el hemisferio. Comenzó en Venezuela y en segundo lugar aparece Cuba, pero está ya muy activa en Ecuador y Paraguay, todo con agentes de la DEA, e incluso del FBI. En efecto, en estos días se abrieron las oficinas del FBI en Ecuador y se anuncia lo mismo en Paraguay, aunque no sea con el corte de cintas en sus puertas, sino simplemente con anuncios públicos. El senador brasileño Flavio Bolsonaro sigue repitiendo que envidia a Venezuela porque querría que los barcos de Estados Unidos que están en el Caribe estuvieran unos meses en la Bahía de Río de Janeiro, invadida por barcos de la droga. Lo que muestra que la guerra es necesaria en todo el hemisferio, como dice Trump, porque se trata de acabar con los narcos, definidos como terroristas. La prioridad de los comandantes a cargo de esta guerra son los países donde se produce la droga, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Luego están los países de tránsito, como son Venezuela y Cuba, aunque en este caso hay factores geopolíticos que han sido tomados en cuenta por el Comando Sur. Paraguay es importante porque allí opera, en la Triple Frontera, un comando de Hezbollah, similar al que opera en Bolivia, como lo ha denunciado el gobierno argentino con tanta insistencia. Lo que conecta esta guerra con la otra, porque Hezbollah es el brazo terrorista de Irán, que está dando batalla y ha logrado desestabilizar el mercado mundial del petróleo, provocando una crisis que Trump no había previsto. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 8 de marzo de 2026
La docena de presidentes, o más, de la región que asisten a la cumbre anti-cárteles de Miami convocada por Donald Trump tenían tareas específicas que cumplir para merecer ese honor. El que mejor cumplió sus tareas fue el ecuatoriano Daniel Noboa, que dos días antes de la cita rompió relaciones con Cuba, expulsó a los cubanos, y comenzó los operativos militares, junto con tropas de EEUU, para combatir a los narcos. Hace un año, Noboa había pedido públicamente alguna ayuda que le permitiera enfrentar, dijo, a una poderosa transnacional que amenaza a Ecuador y provoca, en la lucha de las mafias, un muerto cada hora, unos 700 por mes. El presidente paraguayo firmó el acuerdo por el cual EEUU puede instalar todas las bases militares que desee, sobre todo en la Triple Frontera, donde operan incluso terroristas de Hezbollah. Javier Milei es el predilecto de Trump, su mejor aliado, su cumpa, y no necesita decir nada, aunque quizá se lance a criticar a gobiernos de países vecinos que siguen hospedando a terroristas iraníes, como Bolivia. Rodrigo Paz tenía que haber llevado a Miami un informe preciso sobre la expulsión de los terroristas de Hezbollah que habían ingresado a Bolivia como diplomáticos para atacar a la Argentina, según denunció varias veces la ministra Patricia Bullrich. La ministra argentina llegó a decir que eran 800 esos terroristas iraníes que estaban en Bolivia y en abril del año pasado pidió al ejército de su país movilizar 10.000 soldados a la frontera boliviana para frenar el ingreso de Hezbollah en su país. El gobierno del MAS había negado la presencia de los terroristas iraníes en Bolivia y el presidente Rodrigo Paz tenía la tarea de informar ahora cómo es que su gobierno resolvió ese problema. El ministro de gobierno, Marco Antonio Oviedo, hizo el ademán de cumplir otra tarea para la cita de Miami, ocupando el Chapare, pero no se atrevió. Las brigadas de defensa del pedófilo Morales hicieron algunas amenazas y eso fue suficiente para que el gobierno decida retroceder en su intención de lanzar una severa erradicación de cocales, pero sobre todo de detener al pedófilo, que tiene tres órdenes de aprehensión. El Chapare había golpeado la mesa y el gobierno de Bolivia retrocedió. El pedófilo mostró que ese territorio le pertenece, así como le pertenecen los jueces que no quieren liberar a los mil presos políticos. El pedófilo es presidente de un territorio sudamericano llamado Chapare, pero no estaba invitado a Miami por razones obvias. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 1 de marzo de 2026
Los presos políticos que dejó el MAS suman mil y siguen presos con el nuevo gobierno, olvidados incluso por los medios de comunicación. En Venezuela, Delcy Rodríguez aprobó una amnistía parcial para liberar a la mitad de los presos del chavismo, y ahora prepara una amnistía irrestricta. Pero en Bolivia nadie, excepto la carta informativa Siglo 21, menciona a los presos políticos detenidos durante las dos décadas infames del masismo. El expresidente Luis Arce llegó a decir el año pasado que, por lo menos los presos detenidos por las causas Golpe I y Golpe II, eran víctimas del “capricho de Evo Morales”. Este cocalero, acusado de pedófilo, pero impune, ha dejado de ser presidente en 2019 y, sin embargo, parece seguir siendo dueño de la justicia boliviana. Y manda también a la policía, que no se atreve a detenerlo, mientras el ejército sigue permitiendo que el Chapare sea un territorio donde no se aplica la soberanía boliviana. Los militares no han abierto la boca para defender a medio centenar de sus camaradas presos, incluidos cuatro generales. ¿Esto quiere decir que el Cártel del Chapare sigue manejando a las instituciones del país con alguna planilla de pagos extraordinarios? O quizá sea también que el monarca del Chapare sigue manejando el país a pesar de que su partido ha sido, supuestamente, separado del gobierno. Por lo menos 90% de los ciudadanos están deseando que el MAS sea, de veras y no de burlas, excluido del manejo del país y sus dirigentes condenados por corruptos. Pero el estilo de ese partido se mantiene intacto, con hechos de corrupción idénticos a aquellos con los que fatigó la infamia durante dos décadas en el país. La oposición critica al gobierno de Rodrigo Paz por no haber aprobado ninguna ley económica en sus primeros cien días de gestión, lo que podría explicarse porque no tiene respaldo en el parlamento. Al fin y al cabo, la composición de las dos cámaras del poder legislativo surgió de unas elecciones en las que el actual presidente tuvo unas alianzas misteriosas, o directamente ocultas. Los propios organismos internacionales de crédito, tan dispuestos a conceder todos los recursos que el país necesita, le piden al gobierno que apruebe de una buena vez las leyes que repongan las seguridades jurídicas para la inversión privada. Pero lo que no se explica es el silencio con que el gobierno se mantiene como cómplice de la dictadura masista y no mueve un dedo para liberar a los presos políticos. Salvo que la explicación sea que, en realidad, no hubo cambio de gobierno. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 22 de febrero de 2026
Las dictaduras no se van muy rápido de ningún país donde han reinado. La suerte de los herederos de las dictaduras depende de las previsiones que hubieran tomado los gestores, que también fueron herederos de otras dictaduras. Al fin y al cabo, las dictaduras son más antiguas que las democracias. En este momento hay un interesante muestrario de dictaduras que se han ido, pero no del todo, y han dejado algunos herederos, una especie de hijos putativos, a los que les va bien, más o menos o mal, pero todos son herederos. En 1991 se derrumbó la URSS después de haberse empeñado, desde 1917, en lograr que el comunismo funcione, pero tras fracasar, los dirigentes decidieron someter todo el sistema a una metamorfosis para convertirlo en mafia, algo no muy diferente del partido comunista. Según Yegor Gaydar, la cúpula comunista tomó la previsión, antes de que se produzca de implosión, de privatizar las empresas de la superpotencia en beneficio de los jerarcas del partido, como un tal Vladimir Putin. Los miembros de la red internacional de contactos de la superpotencia no se durmieron tras el derrumbe y se las han arreglado para operar como ente regulador de la transnacional del crimen organizado creada alrededor del negocio del tráfico de drogas, armas y órganos. Después de haber estado exportando a muchos países la idea de la dictadura del proletariado durante siete décadas, pasaron a exportar, o por lo menos regular, en esos mismos países, la nueva buena nueva. En Bolivia, tras la derrota del MAS, la herencia que ha dejado esa dictadura es menos espectacular que la rusa. Oscar Mario Justiniano, ministro de desarrollo productivo, dice que 25% de los masistas que no se han ido de su ministerio gozan del derecho de “inmovilidad” porque padecen de lupus. Es decir que no pueden ser despedidos aunque nadie sepa, ni ellos mismos, por qué ni para qué los contrataron. Desde 2006 hasta 2019, el MAS infló la planilla de empleados públicos de 200.000 a 560.000, por lo que se calcula que en este momento los “supernumerarios” contagiados de lupus suman 360.000. No es una epidemia, es algo programado. Donde les va mejor a los herederos de la dictadura masista es en el manejo de la justicia, gracias a que la mayoría de los jueces siguen recibiendo los pagos extraordinarios de parte del Cártel del Chapare. En el caso de Venezuela se trata de algo novedoso porque la dictadura no se fue por obedecer la voluntad ciudadana, sino porque llegó el sheriff, tomó preso al dictador y ordenó que todo se haga según su voluntad. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor 16 de febrero de 2026
Muchas idas y venidas ha tenido las relación de Bolivia con Estados Unidos antes de llegar a esta tan apasionante luna de miel. En los tres meses del gobierno de Rodrigo Paz han llegado a Bolivia casi una decena de enviados de Washington, como nunca se había dado en el pasado. En estos días hay cuatro altos funcionarios especialistas en temas agrícolas, que ayudan a los funcionarios bolivianos, tratando de evitar a los masistas. La demostración más apasionante del afecto de Bolivia hacia la potencia fue también económica, en los años de la segunda guerra mundial. El bloqueo asiático impedía el acceso de la potencia al estaño de esa región, por lo que la entrega total de Bolivia incluyó mucho, pero mucho estaño, a precios regalados. Muchas de las armas que usó la potencia en Europa contra el eje contenían el estaño boliviano, además de la hoja de lata de sus conservas. Y todo bajo el control del “stock pile”, que acumulaba el metal del diablo, del diablo de las minas, de los socavones. Unos años antes, en 1936, David Toro había nacionalizado la Standard Oil of New Jersey, la primera en América latina, para crear YPFB. La empresa se había negado a dotar de combustible a los (dos) aviones que tenía Bolivia en la guerra del Chaco. El imperio ofreció, en 1942, un plan de ayuda a la economía boliviana, para reducir su dependencia en la minería, a cargo de Merwin Bohan, que impulsa la industria del azúcar, la PIL y la carretera Cochabamba-Santa Cruz. Ya en 1967 el imperio ayuda a Bolivia a librarse de la guerrilla del Che y lo hace con la inestimable participación de la CIA, además de los expertos Rangers que entrenaron a los militares del comando de Santa Cruz. Luego viene una ruptura, cuando el gobierno de Alfredo Ovando nacionaliza la Gulf Oil Company, lo que obliga al Estado boliviano a pagar 55 millones de dólares de indemnización. Con el nuevo siglo llega el pedófilo que, en 2008, expulsa al embajador Phillip Goldberg y pone las relaciones con la potencia en su peor momento, algo que es recompuesto en los pocos meses del gobierno de Jeanine Áñez, para volver luego al hielo con el socialista Luis Arce. Y así llega Rodrigo Paz, al que el imperio aprecia tanto como a Delcy Rodríguez, y quiere invitarlo a la reunión de gobernantes de países “aliados” en los próximos días, reunión a la que, si Dios quiere, podría asistir también el Delcy cubano, un tal Alejandro Castro, nieto del dictador de nombre Fidel. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam+ 8 de febrero de 2026
Es una pandemia regional: las empresas chinas están perdiendo muchos contratos en Sudamérica, algo que en Bolivia es muy evidente. Las decisiones del gobierno boliviano son terminantes, lo que muestra un cambio geopolítico radical respecto de lo que estuvo haciendo el MAS en las dos décadas nefastas. Rodrigo Paz ha ordenado la destrucción de las dragas chinas que operan en los ríos del Amazonas y la Armada ha comenzado por destruir cuatro en el Madidi. La tarea será muy larga. Falta acabar con 5.000 dragas, como denunció el gobernador de Beni. Las oficinas de la empresa Sinosteel fueron allanadas en La Paz después de que el gobierno descubrió algunos cuentos chinos en el contrato para instalar la planta siderúrgica del Mutún. Seguramente porque los masistas eran muy ingenuos pagaron a esta empresa 400 millones de dólares por el trabajo, aunque el trabajo no había terminado. Y, de yapa, los masistas pagaron a Sinosteel 18 millones correspondientes al primer año de operaciones conjuntas de la planta, pero no tomaron en cuenta un pequeño detalle: la planta nunca comenzó a operar. Parece que mezclar masistas con chinos resulta explosivo. La saga china va más allá. El gobierno de Rodrigo Paz definió como inviable y anuló la instalación de una fundidora de zinc en Oruro por parte de la empresa Enfi-Crig. El proyecto era inviable, pero el gobierno de Luis Arce había pagado a los chinos algunos jugosos adelantos, a cuenta de los sobreprecios, que sumaban 350 millones de dólares. Chinos y masistas estaban disponiendo del dinero de los bolivianos, que les son ajenos. Y la empresa china Sinohydro deberá devolver al Estado boliviano los montos correspondientes a irregularidades cometidas en la construcción del tramo carretero de El Sillar. La tarea más difícil la tendrá la Armada y todos los funcionarios que se ocupen de salvar los ríos y las selvas de la región amazónica, porque esa es una amenaza muy seria. La Red Boliviana de Turismo Rural advirtió sobre la bomba de tiempo del mercurio que es usado en la minería ilegal, un metal que tiene una vida de 27 años en el cerebro de los humanos, pero sobre todo en las madres y sus hijos. La dura actitud con los chinos forma parte, por supuesto, del nuevo alineamiento geopolítico hemisférico, marcado por Donald Trump, que quiere expulsar de la región a todos los foráneos, comenzando por chinos, rusos y persas. En el telón de fondo está la guerra que Trump ha lanzado contra los narcos, a los que define como terroristas, y quiere exterminarlos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 1 de febrero de 2026
La región minera de Potosí y Oruro, allí donde estaba la famosa Salvadora de Simón I. Patiño, es ahora el centro de la producción de marihuana, como fue descubierto en junio pasado, cuando los narcos de la zona mataron a cuatro policías. Con sorpresa, el país se enteró entonces de que las plantaciones de la yerba se hacían en carpas proporcionadas por el gobierno del MAS y contaban con una segura provisión de agua de riego, también a cargo del gobierno. La estrategia parece muy clara y consiste en hacer que el país dependa cada vez más de la producción y venta de drogas, esta vez rivalizando con la actividad económica más antigua de Bolivia, que es la minería. Ahora, con el gobierno de Rodrigo Paz, se habla de dar impulso a la minería tradicional, pero ocurre que la zona donde se daba esa actividad está ahora dominada por cultivadores de marihuana que cuentan con la solidaridad de ayllus combativos. En este mes de enero, el gobierno informó que las plantaciones de marihuana se dan en Llallagua, Uncía, Lagunillas y Cala Cala, otrora bastiones de las luchas del sindicalismo minero. De esta manera se comprueba que el narcotráfico, que el cocalero Morales impuso en el Chapare, está haciendo metástasis hacia el Oeste y ha tomado, aunque parezca inverosímil, el yermo territorio del altiplano. La estrategia es completa y comprende también territorios del Este, donde las huestes armadas del cocalero han avasallado 300 predios agrícolas en Guarayos y Chiquitos, que ahora el gobierno se propone recuperar para sus verdaderos propietarios. Si en el altiplano existen ayllus decididos a defender a los productores de marihuana, en Santa Cruz hay grupos armados que ahora, en este mes, han emboscado a la policía y han dado batalla, a tal punto que el gobierno ordenó el despliegue de 200 soldados del ejército. La estrategia hacia Santa Cruz es más compleja, porque incluye un novedoso sistema de transporte de la droga hacia Brasil. Se acaba de descubrir que cargamentos de urea con destino al mercado brasileño llevan un “valor agregado” de cocaína. El gobierno del MAS instaló la planta de urea en el Chapare por un motivo especial: el producto iba a ser exportado a Brasil y Argentina, y eso facilitaría la salida de la droga camuflada. O el negocio del ripio del Chapare, que es monopolio en Santa Cruz. Aunque está a más de 300 kilómetros de distancia, su precio para los constructores cruceños es inferior al que pagan por el ripio del Piraí, porque viene con “valor agregado”. Estos son estrategas serios. No dan puntada sin hilo. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 18 de enero de 2026
James Fishback, aspirante a gobernador de la Florida, propone crear el impuesto al pecado con el propósito de desalentarlo, pero, mientras tanto, reunir dinero para fines benéficos. La Iglesia había estado practicando un método diferente para desalentar el pecado, que consistía en que el pecador confiese haberlo cometido, reciba una penitencia de parte del sacerdote, un pago en padrenuestros o en avemarías contantes y sonantes y luego, eso sí, acepte someterse al llamado “propósito de enmienda”, es decir que se compromete a nunca más hacerlo. Fishback propone que las chicas dedicadas a OnlyFans, en lugar de pasar por tan complicado procedimiento, paguen un impuesto, que sería equivalente a 50% de sus ingresos. Para quienes, como yo, que nunca habían escuchado hablar de OnlyFans, aquí va la definición: se trata de una plataforma de suscripción que permite a creadores de contenido (desde artistas y entrenadores hasta figuras para adultos) compartir fotos, videos y transmisiones en vivo exclusivas con sus seguidores a cambio de un pago mensual, propinas o contenido por visión (pay-per-view). El candidato sabe que Miami es la capital norteamericana de esa plataforma, donde se han dado casos de chicas que lograron ingresos, en un año, de más de 40 millones de dólares. Chicas muy lindas. Por supuesto. De esas que uno dice “mamma mía, me quiero morir”. La propuesta no incluye aquello del “propósito de enmienda”, pero, en cambio, busca “desalentar un comportamiento” y crear el “primer zar” encargado de la salud mental de los hombres. De los hombres a los que les gusta mirar chicas lindas, sin prestar atención al bótox. El gustito de ver a estas chicas es considerado un síntoma de algún desorden mental de los hombres por este político. Fishback espera recuadar cientos de millones de dólares, además de alejar a las personas de esas plataformas. “Como gobernador de Florida no quiero que mujeres jóvenes, que de otra manera serían madres criando familias, teniendo hijos, estén vendiendo en línea sus cuerpos a hombres enfermos”, según el informe del Miami Herald. Quizá sea complicado el cobro, por estos detalles: OnlyFans funciona como una red social donde el contenido está detrás de un muro de pago, ofreciendo a los fans acceso directo y exclusivo a sus creadores favoritos, popularizándose por su modelo de monetización directa y la variedad de contenido, aunque es muy conocida por el material para adultos. Pero los cobros pueden ser rastreados en los bancos, según cree Fishback. Lo que a los bolivianos nos lleva a pensar en un impuesto a la corrupción. Eso sí que nos sacaría de la piojera. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 11 de enero de 2026
Dicen que Delcy Rodríguez, hijastra de Illich Ramírez, más conocido como Carlos, el Chacal, cobró los 50 millones de dólares que Estados Unidos ofrecía a quien ayudase a capturar a Nicolás Maduro. Y que, con su hermano Jorge, presidente del parlamento venezolano, ella maneja los acuerdos secretos con el imperio, para dar la impresión de que el chavismo sigue vive, aunque pasado por muchas aguas. Liberar a presos políticos y pagar al imperio 40 millones de barriles de petróleo son las primeras señales de este acuerdo secreto, que incluye cláusulas muy confidenciales. Entre estas últimas, la entrega de los responsables del Cártel de los Soles, comenzando por los militares y todos los que el Pollo Carvajal va nombrando ante la justicia en Nueva York. El Pollo ya ha dicho de dónde llegaba la cocaína a Venezuela para ser enviada, vía Cuba, a Estados Unidos, pero el imperio quiere escuchar esos detalles de la boca de Maduro. Porque, como se sabe, desde Venezuela partían las exportaciones de cocaína a Estados Unidos a pesar de que en ese país no existen plantaciones de coca ni fábricas de clorhidrato. El Cártel de los Soles se especializa en reexportar la cocaína boliviana, colombiana, ecuatoriana y peruana. El imperio no sólo quiere saber el origen de esa cocaína, sino los nombres de los proveedores, todos los nombres, porque esto, para quien no lo haya entendido todavía, es una guerra. Por eso es que el colombiano Gustavo Petro decidió poner las barbas en remojo y presentarse en el imperio por sus propios medios para acordar cómo serán erradicados los más grandes cocales de Sudamérica. Y el imperio ha acordado con Ecuador tomar posesión del puerto de Manta para responder al pedido del presidente Daniel Noboa, que denuncia cómo la transnacional del narco acosa a su país. Asimismo, se anuncia la instalación de bases militares en Paraguay, comenzando por la ocupación de la triple frontera, donde opera Hezbollah. Entretanto, en Bolivia, un helicóptero sobrevoló Llauka Ñ en las últimas horas, como anticipando la llegada de la DEA, lo que puso histéricos a los seguidores del narco-cocalero. Los asalariados de la industria del narco se ocupan de bloquear las carreteras, lo único que saben hacer, para mostrar que seguirán en la lucha incluso cuando el narco-cocalero haya sido llevado a Guantánamo. Para que quede muy claro de qué lado está Bolivia en esta guerra, la policía boliviana tiene que capturar al narco-cocalero y las FFAA tienen que sentar soberanía sobre el Chapare. Se supone, todos lo suponen, también el imperio, que el 8 de noviembre Bolivia cambió de bando en esta guerra, y que ahora está en contra de los narcos. Habrá que mostrarlo con los hechos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 4 de enero de 2026
Es probable que en el curso del año 2026 se pueda descubrir por qué el gobierno de Rodrigo Paz decidió mantener como día feriado el 22 de enero, aniversario de la asunción de Evo Morales en 2006. Estuvo a punto de anularlo la semana pasada, con lo que hubiera quedado en claro que su gobierno nada tiene que ver con el narcococalaero, pero algo le hizo cambiar de idea, y así dejó intacta la duda de esa relación. Lo que se comenta en los círculos políticos es que el narcococalero hizo una advertencia muy clara al gobierno de Paz Pereira: que todo podrá hacer, menos algo que pueda anular el estatus de “plurinacional” que tiene el Estado boliviano desde aquel enero. Norma Piérola asegura que se trata solamente de un decreto, el 403, que manda aquello del Estado compuesto, supuestamente, por tres docenas de pequeñas naciones, de cuya existencia nadie tiene conocimiento. Por lo tanto, según Piérola, eso se podría revertir con otro decreto supremo, y todos nos olvidaríamos del extraño sobrenombre que el masismo decidió ponerle a Bolivia. Lo que se sabe es que por aquellos días llegó a Bolivia el político español Pablo Iglesias, y propuso que Bolivia cambiara de nombre y se llamara “Estado plurinacional”, porque eso es lo que aspira él a hacer en su país a partir de las autonomías separatistas. De esa manera es que el esfuerzo que estaba haciendo el país desde 1825 de crear la nación boliviana quedó anulado porque se adoptó una fórmula que, en lugar de propiciar la unidad del país, proclamaba su condición de Estado dividido en supuestamente irreconciliables pequeñas naciones. ¿Cómo operó aquello de Estado plurinacional en la práctica? ¿Esas 36 naciones pequeñas asumieron la nueva realidad que se les había asignado? ¿Cómo se relacionaban esas naciones con el Estado boliviano, o eran ajenas totalmente a él? ¿Alguien se benefició del nuevo estatus de Bolivia? Nada. Había sido solamente un cliché, un apodo, un sobrenombre, que se le daba a Bolivia para que fuera identificado así por la comunidad internacional de naciones. Los pasaportes dejaron de decir “República de Bolivia” y pasaron a decir “Estado plurinacional”, para alegría de las imprentas que las editan, y lo hicieron, por supuesto, con sobreprecios, como todo lo que encargaba el gobierno del narcococalero. La primera pegunta sigue siendo la más inquietante: ¿tiene el gobierno de Rodrigo Paz alguna relación con Evo Pueblo, es decir con el narcococalero? O decidió resolver esto con un solo golpe: ¿detenerlo y mandarlo extraditado a Estados Unidos? La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor 21 de diciembre de 2025
Antonio Saravia, nuestro Libertario, sospecha que el actual gobierno cree tener una bola de cristal que le permite saber cual será el precio internacional del petróleo de aquí hasta junio próximo. Se refiere a la decisión del gobierno, en el DS 5503, de fijar el precio de los derivados del petróleo para el mercado interno por seis meses, en lugar de dejarlo flotar según el precio internacional del crudo. Saravia sabe que, en este momento, cuando el precio del petróleo está de bajada, un litro de gasolina cuesta en Nueva York 82 centavos de dólar, es decir el equivalente de Bs 5,56, cuando en Bolivia se cotiza ahora en Bs 6,96. ¡Estamos pagando por la gasolina más que un neoyorquino! Si se aplicaba el precio internacional, el aumento hubiera sido solamente de Bs 3,74 a Bs 5,56. Para resignarnos hay que recordar que Estados Unidos es el tercer exportador de petróleo del mundo y Bolivia dejó de producirlo desde que llegó el MAS. Por supuesto que el gobierno tiene motivos de peso para haber tomado esa decisión, en lugar de liberar los precios y dejarlos fluctuar según cómo vaya el precio internacional del crudo. La crítica del Libertario es que el gobierno ha tomado la decisión de eliminar la subvención, algo que él apoya, pero la mantiene al fijar el precio que tendrá la gasolina (y todos los combustibles) por seis meses. Otra crítica que tiene Saravia es a la decisión del gobierno de no cerrar todavía ninguna de las 45 o más empresas estatales deficitarias y cerradas, creadas por el cocalero Morales y luego por Luis Arce sólo para contratar a sus seguidores, que siguen cobrando salarios, aunque no trabajen. La observación de Saravia es que el gobierno ha cargado sobre las espaldas de los ciudadanos un pesado fardo, pero que debería ponerse al hombro por lo menos alguna mochila, como la de encarar el cierre de las empresas quebradas. A esa mochila habría que añadirle algunos pesos, como la toma del Chapare y de su gobernante, la liberación de los 350 presos políticos por las causas de “golpe I” y “golpe II”, y que están presos “por el capricho” del cocalero Morales, según admitió Luis Arce hace un año. Dice el ministro Marco Antonio Oviedo que lo del Chapare se resolverá, como Dios manda, a partir de enero, cuando será cambiada la política frente a los cocaleros y los narcos. En suma, lo que dijo el ministro es que en enero comienza a actuar la DEA. El gobierno paraguayo ha autorizado la instalación de bases militares de Estados Unidos en su territorio y el ecuatoriano ha hecho lo mismo en el puerto de Manta. La nueva estrategia hemisférica de EEUU es abrir bases militares en toda la región. Welcome. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 14 de diciembre de 2025
El país está muerto y ahora estamos haciendo la autopsia, dijo el presidente Rodrigo Paz, pero no ha informado todavía del resultado de ese examen, quizá porque fue hecho ante todo el país. El diagnóstico sobre la muerte del país partía de la certeza de que todas sus instituciones están sin funcionar, como ocurre con todos los órganos de un cadáver. Con el occiso sobre la mesa de operaciones llegó la sugerencia, en tono de orden, de revisar la justicia, un órgano que podría ser tomado como el corazón de todo el sistema democrático. Un fiscal cumplió la orden y, usando un caso de corrupción del gobierno pasado, ordenó la aprehensión del expresidente Luis Arce, Los expertos que hacían la autopsia se preguntaron entonces qué pasaría con esa orden, quién la cumpliría, porque la policía acababa de proclamar que no tenía tiempo para hacer aprehensiones, porque en sus archivos figuraban como 1.800 pendientes. Lo había dicho a propósito de tres órdenes de aprehensión dictadas anteriormente contra otro expresidente, Evo Morales, acusado de tráfico de personas y pedofilia. ¿Tendría la policía la voluntad de cumplir esta orden, sabiendo que tiene tantas en lista de espera? Para sorpresa de unos examinadores y satisfacción de otros, este otro segundo órgano del occiso mostró que estaba funcionando y procedió a la detención muy aprisa. Hasta ahora, la autopsia había comprobado que dos órganos del occiso estaban funcionando, lo que podía ser una señal de que la resurrección es posible. Lejos de la mesa de operaciones, el gobierno se propuso hacer algunos avances en la autopsia. El presidente, en persona, ordenó a las FFAA reponer la soberanía nacional en aquellos territorios del país donde no se aplican las leyes de la república. Lo ordenó cuando tomaba juramento a los nuevos comandantes del alto mando militar, hablando como capitán general de las Fuerzas Armadas. Tres semanas después de lanzada esa orden, los militares no han cubierto los huecos que tiene la soberanía nacional, comenzando por el principal, en el departamento de Cochabamba. Esto da un panorama completo de la autopsia. Hay dos órganos vitales del país que funcionan, respiran, pero están al servicio de un poder político ajeno a la soberanía nacional. La justicia y la policía siguen al servicio de un expresidente que se propone arrebatarle a Bolivia amplios territorios comprendidos por el narcotráfico. Y hay un órgano vital cuya función es mantener intacta la soberanía nacional, como hizo en 1967, cuando derrotó a un grupo armado decidido a dividir al país. Y lo está pensando. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 7 de diciembre de 2025
El presidente Rodrigo Paz decidió aludir a la frase de su tío abuelo: “Bolivia se nos muere”, pero optó por convertir el drama en tragedia cuando dijo que, en realidad, Bolivia ha muerto. Añadió que ahora está en los afanes de hacer la autopsia, quizá con la esperanza de encontrar alguno signos vitales que permitan resucitar al occiso. Mientras se espera el resultado de la autopsia quizá valga la pena repasar las palabras de unos expertos, para lo que voy a acudir a textos de un libro que pronto saldrá a la luz. Un país triste. Madrid 2002. Hace pocos meses se publicó en España una recopilación de los trabajos escritos por un viajero empedernido, de nombre Cees Noteboom, holandés, por supuesto. En "Hotel nómada" (Ediciones Siruela) está su trabajo "Bolivia amarga", a partir de apuntes de la época de René Barrientos. Ya en La Paz, el holandés se hace una pregunta que es una obsesión en muchos, incluso nativos, y sobre todo en estos días de incertidumbre: "¿Qué he venido a hacer aquí?" Pero él continúa: "No soy un politólogo ni un economista. Ni siquiera soy periodista. Me encontraba accidental, aunque voluntariamente, en Latinoamérica y elegí este país para escribir sobre él. ¿Por qué? Porque es el país más triste de las Américas, una trágica república que ha perdido todas sus guerras y en todas ellas se ha visto obligada a ceder territorio: a Brasil, a Paraguay, a Perú y, lo que es peor, a Chile, pues esa era una tierra que lindaba con el mar. (...) Un país que no es capaz de autoabastecerse, que está aislado, que se desgarra a sí mismo y que está ubicado en unas montañas lanzadas al cielo. Una colonia americana que detesta ser colonia americana." Por supuesto, en los días de su visita, Noteboom se pregunta también por qué el Che Guevara vino a morir aquí. La respuesta: "Conociéndome, sé qué me atrajo de este país. No hay lugar más mal parado. Ni más pobre. Ni más alto. Toda la historia de Bolivia es un vía crucis violento de crueldad, gestos ridículos, esperanzas perdidas, apatía y ansias de poder. Un malentendido. Un par de semanas después, al abandonar el país, siento que pese a todo, he aprendido a amarlo". Países quebrados. Londres, 2002. Lo que está poniendo en peligro al mundo son los Estados quebrados que ahora los hay en varias regiones del planeta, y sobre los cuales será preciso, según propone Martín Wolf, en el Financial Times, crear alguna forma de “protectorado” de las Naciones Unidas. La descripción que hace Wolf de los Estados quebrados, su génesis, sus características regionales, su economía, es preocupante. Afganistán es, después de todo, sólo una versión extrema de lo que son todos los Estados quebrados. Cada Estado quebrado es un nido de enfermedades, exportador de refugiados, paraíso para criminales y traficantes de drogas. Aunque son peligrosos para el resto del mundo, esos Estados lo son peor todavía para sus propios habitantes, condenados a vivir, en la descripción de Thomas Hobbes, una vida “desagradable, brutal y corta”. Son peligrosos para los Estados establecidos, y estos tendrían que defenderse. “Un nuevo imperialismo está haciendo falta, que sea capaz de poner orden en esta comarca que se ha hecho tan peligrosa para vivir”. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 30 de noviembre de 2025
Para acabar con la herencia de las dos décadas infames del MAS, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira no tiene margen para el error en el área económica. En cuanto a la política, debe domar o convertir en picadillo el caballo de Troya que, por algún error, eligió como vice, además de poner en su lugar al partido que salió tercero y su jefe cree que fue primero. En lo económico, el regocijo con que fue recibida la derrota del masismo por la comunidad democrática de naciones, y por los organismos de crédito, le impide al gobierno sacar los pies del plato. El FMI, el Banco Mundial, el BID, la CAF e incluso la Unión Europea, además del gobierno de Estados Unidos, quieren que a Bolivia le vaya bien en la tarea de reconstruir su economía. En estos primeros días se advierte cierto grado de timidez en las decisiones de política económica, lo que confirma que el gobierno siente en la nuca la respiración de los organismos internacionales. La tarea es proporcional al desastre dejado por el MAS porque consiste, como ha dicho el presidente, en resucitar al país, asesinado durante las dos décadas infames. Hay un viceministro de coordinación con el parlamento que deberá ocuparse ahora, como tarea de suma urgencia, de hacer aprobar una ley de hidrocarburos que sustituya a la que dejó la dictadura. Esa tarea es urgente y de vida o muerte porque debe abrir las puertas del país para la llegada de inversiones extranjeras en el sector más sensible de la economía, ahora que se debe importar gasolina, diésel y pronto gas natural. Hace veinte años, antes de que llegara el MAS al gobierno, el país se preparaba para exportar gas natural a Estados Unidos y México, pero ahora debe importarlo para el consumo interno. Una de las más lamentables herencias del MAS son los gasoductos, que sirvieron para exportar gas a Argentina y Brasil, pero ahora está alquilados a esos dos países para pasar el gas de Vaca muerta a San Pablo. Se supone que esos dos vecinos pagan una especie de peaje por el uso de los ductos, pero incluso esa vergonzosa posibilidad está ahora en riesgo debido a que Paraguay ofrece su territorio para un ducto que haga el trayecto directamente, sin pasar por Bolivia. Lo que sí funciona en el país es el narcotráfico, que ahora, con la llegada de la DEA, deberá ser combatido como se debe, usando glifosato para acabar con los cocales ilegales, comenzando por los de Chapare. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor 23 de noviembre de 2025
El MAS no se iba a marcharse sólo porque tuvo 3% de los votos, ni iba a permitir fácilmente que se destruya todo el andamiaje de corrupción que construyó con tanto esmero en veinte años. ¿Cómo puede el MAS frenar las reformas que el gobierno necesita aplicar para borrar la herencia de corrupción dejada en todas las instituciones del país? Se necesita distraer la atención del nuevo gobierno, impedir que pueda dedicar el tiempo necesario a su tarea de resucitar al país. Algunas ideas tiene el masismo para impedir que su derrota electoral se convierta en la muerte definitiva del MAS. ¿Quiénes manejan esta estrategia para evitar que la huella del MAS sea eliminada para siempre? Hay algunos indicios. Desde Chapare, el cocalero exige al gobierno de Rodrigo Paz que atienda todas las exigencias del vicepresidente, pero sobre todo que le permita asistir a las reuniones de gabinete. Algo sabe el cocalero de las aptitudes del vicepresidente, como aquellas que llevaron a su expulsión de la policía, una expulsión con ignominia, porque no puede ser revisada de ninguna manera. Un memorándum de la policía dice que la expulsión se produjo en junio de 2024, y que se basó en un informe elaborado por la comisión disciplinaria. En ese informe figuran casos de corrupción cometidos por el actual vicepresidente en Coroico y otros, tan graves, que llevaron a su expulsión de la institución. El memorándum del 20 de junio de 2024 dice que el oficial es sancionado “con la baja definitiva de la institución policial, sin derecho a reincorporación por la comisión de la falta disciplinaria prevista en el artículo 14 número 9, concordante con el artículo 15, en mérito al artículo 93 de la ley 101 del régimen disciplinario de la Policía Boliviana”. El memorándum le exigió al oficial expulsado entregar una declaración jurada de bienes y rentas en el plazo de 30 días, lo que el imputado no cumplió. Por el momento, la bulla que hace el vice está frenando el empeño del gobierno en ir destruyendo el desastre dejado por el partido de los cocaleros y narcos. Desde oficinas del gobierno y de las empresas estatales, los masistas sonríen porque no los han reemplazado todavía, ni el gobierno nuevo tiene tiempo para hacerlo. El gobierno no está con el freno de mano puesto, sino con un problema interno que no le deje avanzar. El vicepresidente actúa como un desquiciado, un psicópata que desde el primer día se propuso desafiar al presidente a competir en reuniones de sus seguidores. Ahora ha roto la alianza que le une al presidente al anunciar que su partido irá por su cuenta a las elecciones subnacionales fijadas para el 22 de marzo. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 16 de noviembre de 2025
Jaime Paz Zamora dice que Evo Morales, expresidente como él, tendría que ser “carneado”, pero el cocalero tiene motivos para sentirse orgulloso. Su objetivo, definido desde que luchaba contra la erradicación de los cocales ilegales, antes de ser presidente, se ha cumplido: ahora, la cocaína boliviana está lloviendo en Argentina y Brasil El diario Clarín de Buenos Aires publicó un comentario de Héctor Gambini titulado: “Hay truenos narcos en Río y acá llueve cocaína”. Por esos días, una avioneta boliviana había caído en Salta, con su carga de 340 kilos de cocaína, descubierta porque los tripulantes quisieron comprar una soda pagando en dólares. El 22 de octubre, el senador brasileño Flavio Bolsonaro había dicho que él envidiaba a Venezuela, porque querría que los barcos de Donald Trump derribaran y hundieran también a las barcazas de los narcos en Río de Janeiro. Una semana después, el gobernador de Río, Claudio Castro, ordenó el operativo policial contra el Comando Vermelho en una favela, con un saldo de 130 muertos. En los veinte años del masismo, el cocalero Morales ha logrado no solamente que los cocales ilegales se hagan legales, sino que invadan todos los parques nacionales. Ahora, el ministro de gobierno, Tuco Oviedo, asegura que los cocales de Chapare son ilegales, y lo dice al día siguiente de haber firmado el acuerdo para el retorno de la DEA a Bolivia. La última vez que la DEA estuvo en Bolivia fue en 2008 y, antes de ser expulsada por el presidente cocalero, informó que las plantaciones abarcaban 58.000 hectáreas. Cuando los aviones que toman fotos a las plantaciones revelen la nueva realidad probablemente la extensión de cocales resulte superior a las 100.000 hectáreas, cerca de 150.000. La obra del cocalero fuer haber abierto los parques nacionales para la llegada de nuevas plantaciones, de tal modo que ahora hay unos ocho Chapares más. El parque Amboró ha sido penetrado por los narcos colombianos, el Choré tiene como dueños a los narcos del Primer Comando da Capital, la provincia Guarayos de Santa Cruz y la de Chiquitos, son nuevos territorios para los cocales, aparte de los que hay en Cochabamba y Tarija. El proyecto se ha diversificado y la coca no tiene el monopolio. Hay plantaciones de marihuana incluso en al altiplano más yermo. Con las plantaciones que existen, Bolivia es el Afganistán de Sudamérica, y eso es obra del visionario del narcotráfico nacido en Orinoca. Pero, como dice Paz Zamora, quizá merezca ser castigado, no necesariamente carneado, porque podría salpicar, pero por lo menos extraditado junto a todos los narcos del país. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 9 de noviembre de 2025
Hace 20 años, Bolivia estaba a punto de exportar gas natural a Estados Unidos y México, Chile ofrecía un puerto en venta, seguía la exportación de petróleo, la conocían como la “Bolivia-saudí”, recibía las mayores inversiones extranjeras de su historia, sólo faltaba erradicar 7.000 hectáreas de cocales en Chapare… Pero llegó el MAS y todo eso se destruyó, y el país comenzó a caminar para atrás, como el reloj que David Choquehuanca, con involuntaria honestidad, hizo instalar en el Parlamento. Las inversiones petroleras fueron frenadas en seco con un gesto de propaganda que consistió en una “nacionalización” ficticia, un simple cambio de contratos, pero una apabullante prédica contra las empresas petroleras. La empresa estatal, YPFB, tenía 1.300 empleados y el MAS le puso 7.000 más, una cantidad inversamente proporcional a la producción de crudo y de gas. Los campos productores fueron sobreexplotados hasta reventarlos, lo que llevó no solamente a descartar el proyecto de exportación a Estados Unidos y México, sino a interrumpir, poco a poco, las exportaciones a Argentina y Brasil. Los ingresos por las exportaciones de gas fueron destinados a proyectos industriales diseño y con sobreprecios de sus equipos, como el caso de la planta de urea de Bulo Bulo, que costó 956 millones de dólares cuando su cotización era de 400 millones. Una auditoria externa tendría que revisar todas estas cifras y el Estado deberá enjuiciar a los ladrones, como ha hecho la justicia argentina con los Kirchner. Los masistas pusieron en reversa al país y pisaron el acelerador hasta el fondo. No querían dejar muñeco con cabeza, y casi lo lograron. Durante 180 años, después de varias guerras con los vecinos, se estaba forjando la nación boliviana, pero el plan destructor decidió que la república se llamaría “Estado plurinacional” porque estaba formado por tres docenas de “naciones”. Todas las instituciones, una por una, fueron destruidas con una fuerte dosis de corrupción, pero sobre todo con el aporte de los masistas, que las infiltraron con una sobredosis de ignorancia. Los cocales ilegales del Chapare fueron convertidos en legales y el Estado se puso al servicio de las exportaciones de droga, como el caso de Bulo Bulo, que debía exportar urea a Argentina y Brasil, pero se la instaló en el territorio de la droga, para facilitar el transporte camuflado. Los cocales, que en 2008 eran 58.000 hectáreas, ahora son 130.000, con los parques nacionales invadidos. Una auditoría debería comprender el diagnóstico de cómo fue corrompida la policía, las FFAA, la justicia, el periodismo. El fin del MAS tiene que ser definitivo. Por eso han votado los bolivianos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
Por Humberto Vacaflor Ganam 2 de noviembre de 2025
El senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente de Brasil, dijo que “envidia” lo que hace la flota de guerra de Estados Unidos en el Caribe, y querría que lo hiciese también en Río de Janeiro. El senador propuso que Donald Trump mande sus buques de guerra “por unos meses” contra los barcos del narcotráfico en la Bahía de Guanabara, Esos barcos “inundan” Brasil con cocaína, dijo el senador al comentar noticias sobre la destrucción de barcos con droga en el Caribe y el Pacífico por orden de Trump. A los cinco días de esas declaraciones, el gobernador de Río de Janeiro, Claudio Castro, ordenó a la policía estadual recuperar el control de las favelas gobernadas por el cártel de narcotraficantes llamado Comando Vermelho. Este cártel cobra y extorsiona a los habitantes de la favela Alemao, unos 200.000, como si se tratase de un territorio ajeno a la soberanía brasileña. Los narcos estaban preparados y recibieron a los policías usando misiles, drones iraníes y fusiles rusos, además que ejecutaron, con balazos en la nuca, a los sospechosos de haber colaborado con las fuerzas del orden. Cuando se habían contado 132 muertos en esta batalla, el gobernador Castro, del partido Liberal, pidió ayuda del gobierno de Lula de Silva, pero la respuesta del presidente fue inconcebible: ofreció hacer de “mediador” entre la gobernación y los narcos. Lula estaba poniendo en igual nivel de legitimidad a la gobernación y al Comando Vermelho, con lo que mostraba que tiene, ante los narcos, la misma actitud de la presidente de México, que proclama su intención de dar “abrazos y no balazos” a los cárteles que controlan 55% del territorio de su país. El Comando Vermelho en Río y el Primer Comando da Capital (PCC) en San Pablo están presentes en veinte estados de Brasil y el paulista se ufana de controlar territorios de Bolivia y Paraguay. El PCC llegó a cerrar la frontera con Paraguay, mostrando que tiene más poder que la policía de los países de la triple frontera. El estatus de las favelas controladas por los narcos es similar al que tiene el territorio de Chapare, en Cochabamba, donde tampoco se aplican las leyes de Bolivia. Todo esto confirma que la guerra lanzada por Trump en el Caribe tiene alcance mundial porque enfrenta a un poder económico gigantesco, presente en todos los países, incluido el suyo. Esta guerra podría ser más difícil que la de Vietnam para los Estados Unidos. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es vacaflorhumberto@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®
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