Desarticulan red criminal de drogas asentada en Marbella que habría tenido beneficios superiores a los 11MM€.
Marbella. — Una organización criminal asentada en Marbella habría convertido la Costa del Sol en uno de los puntos de apoyo de una red dedicada al tráfico internacional de drogas, con conexiones que se extendían desde Bolivia hasta Alemania y otros países europeos.
La operación, desarrollada conjuntamente por la Policía Nacional, la BKA alemana y la Policía de Colonia, se ha saldado con nueve detenidos.
La investigación, iniciada en abril, concluyó con 35 registros: 31 en Alemania, uno en Austria y tres en Marbella.
Los agentes intervinieron 126.000€ en efectivo, cinco armas de fuego, cuatro toneladas de marihuana, casi 28 kilos de cocaína, 1,5 kilos de crack y 800 litros de aceite, además de localizar un laboratorio clandestino en el que, según los investigadores, podría haberse producido una cantidad estimada de 3,2 toneladas de anfetaminas.
Ocho de los arrestos se produjeron en Alemania y el noveno en Marbella. Este último sería, según la investigación, el líder de la organización, considerado además por Europol un objetivo de alto valor.
Los nueve detenidos ingresaron en prisión por orden judicial, acusados de organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
La trama tenía dos vertientes. Por un lado, el tráfico de marihuana desde la provincia de Málaga hacia distintos países de la Unión Europea. Por otro, una operación de mayor escala: utilizar los beneficios obtenidos con la venta de cannabis para financiar posteriores envíos marítimos de cocaína procedente de Bolivia con destino a Europa.
El supuesto dirigente habría desempeñado un papel central en esa estructura. Los investigadores lo vinculan con una incautación previa de 1,3 toneladas de marihuana en Alemania, procedente de España, y señalan que había adquirido experiencia en la gestión de organizaciones criminales a través de trabajos anteriores para otras redes.
Según los agentes, viajaba con frecuencia a Brasil, donde habría establecido contactos destinados a facilitar la logística de los envíos de cocaína.
El dinero obtenido —que los investigadores estiman en más de 11MM€— habría encontrado una segunda vida en el mercado inmobiliario. Parte de esos beneficios se habrían destinado a la adquisición de inmuebles, especialmente locales comerciales, con el objetivo de introducir el capital procedente del narcotráfico en el circuito económico legal.