Debate sobre el Municipio
Félix Romero • 25 de marzo de 2026
Marbella lleva 5 años sin celebrar el Debate sobre el Estado del Municipio, y sin rendir cuentas públicas.
Marbella. Latinpress.es
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El Ayuntamiento de Marbella acumula ya cinco años sin celebrar el Debate sobre el Estado del Municipio, una sesión de carácter anual que, según su propio reglamento, debe convocarse en el primer semestre de cada año.
La ausencia de esta cita, que no se celebra desde 2021, ha sido señalada en repetidas ocasiones por la oposición.
En febrero de 2025, el medio Latinpress.es se dirigió al portavoz del Gobierno local, Félix Romero, tras las críticas formuladas por Manuel Osorio, para conocer si existían planes para retomar el debate.
Romero reconoció entonces que la sesión no se había celebrado en 2024, pese a que “debía haberse hecho”, y aseguró que su convocatoria suele evitarse en años electorales, añadiendo que en 2025 sí se llevaría a cabo. Sin embargo, el compromiso no se ha materializado.
Recientemente, Osorio ha reiterado sus críticas, subrayando el incumplimiento y lamentando lo que considera una falta de implicación del resto de la oposición ante una situación que, según sostiene, afecta directamente a los mecanismos de control democrático.
Consultado de nuevo por este medio, Romero admitió que se trata de “una obligación asumida por el propio reglamento”, aunque evitó concretar una fecha para su celebración.
“No se ha realizado y debía haberse hecho”, afirmó, señalando además la posible influencia de factores como el calendario electoral.
“No sé de qué manera puede afectar la situación que tenemos ahora y lo que queda de legislatura”, añadió, mencionando también la proximidad de elecciones autonómicas y la celebración de otros plenos extraordinarios vinculados a ese contexto.
El Boletín Oficial de la Provincia de Málaga del 25 de junio de 2018, en su capítulo III, artículo 83, establece que el Debate sobre el Estado del Municipio de Marbella tiene carácter anual y debe celebrarse durante el primer semestre en una sesión extraordinaria del Pleno.
La única excepción contemplada es el año en que se celebren elecciones municipales, sin mención a comicios autonómicos.
El debate no contempla la adopción de acuerdos, su función es fundamentalmente política y de control.
Durante la sesión, la alcaldesa está obligada a presentar un balance social y económico del último año, así como detallar los proyectos en marcha.
La oposición, por su parte, dispone de un espacio formal para fiscalizar la gestión del gobierno local y plantear alternativas.
La relevancia de este pleno radica también en su carácter público. Al ser retransmitido y accesible a la ciudadanía, se convierte en un ejercicio de rendición de cuentas que deja constancia de las explicaciones ofrecidas —o de su ausencia— por parte del ejecutivo municipal.
Para Osorio, la falta de convocatoria impide precisamente ese ejercicio. Entre los asuntos que, a su juicio, deben haberse abordado en este marco, menciona el polideportivo de Nueva Andalucía, “demolido, revalorizado de forma exponencial y aún inutilizable”, así como las protestas relacionadas con la limpieza y el mantenimiento de las playas.
Más allá de la controversia política, lo que está en juego es el cumplimiento de una obligación reglamentaria y, con ello, la calidad del control democrático en el ámbito local. En Marbella, este control lleva cinco años sin celebrarse.









