La estabilidad y el progreso de Moreno Bonilla
El PP de Marbella dice que Bonilla es ejemplo de estabilidad y crecimiento, citando al centro de salud Ricardo Soriano, al Hospital Costa del Sol y a la educación pública como ejemplos.
Marbella. — La alcaldesa de la ciudad Ángeles Muñoz vuelve a insistir en el relato sanitario asegurando que se ha convertido en uno de los pilares del Partido Popular en la Costa del Sol y de Moreno Bonilla, un argumento que utiliza para pedir el voto el 17 de mayo asegurando que con ello se consolida “el progreso, la estabilidad y el crecimiento de Andalucía”.
Muñoz ha regresado al tema de la ampliación del Hospital Costa del Sol: “Hemos pasado de décadas sin inversiones a contar con nuevos centros de salud, la ampliación del Hospital Costa del Sol, nuevas infraestructuras educativas y una apuesta clara por nuestra ciudad.”
Obvió la regidora que durante años la infraestructura permaneció paralizada entre recortes, litigios administrativos y cambios de modelo de gestión y que el desbloqueo no puede entenderse sin el papel previo de financiación mixta y el esfuerzo acumulado de etapas anteriores, incluyendo aportaciones públicas y mecanismos heredados que hicieron viable su finalización.
Pero, más allá de la infraestructura, el verdadero problema sigue siendo el personal. Es ahí donde la imagen de Bonilla se complica.
No es secreto que, pese a su dinamismo económico y atractivo internacional la Costa del Sol arrastra una gestión estructural que se ha demostrado incapaz de atraer y retener profesionales sanitarios, especialmente en municipios como Marbella, donde ha generado situaciones límite: médicos y enfermeros que, incapaces de asumir alquileres del mercado local, han terminado durmiendo en furgonetas.
Este fenómeno que no es anecdótico, refleja una desconexión entre la planificación sanitaria y la realidad socioeconómica del territorio. La inversión en ladrillo avanza más rápido que la capacidad de garantizar condiciones dignas para quienes deben sostener el sistema.
La alcaldesa ha estirado la cuerda en su afán por demostrar el (spoiler) “éxito rotundo” de Bonilla en el municipio. Ha agradecido el trabajo de la consejera Carolina España, por ser clave en decisiones fundamentales como la puesta en marcha del centro de salud de Ricardo Soriano.
Sin duda que la apertura de este centro sanitario se enmarca dentro de los avances necesarios, pero continúa siendo insuficiente al no ir acompañada de una estrategia integral de recursos humanos. Las listas de espera, la presión asistencial en verano y la rotación de profesionales siguen siendo problemas persistentes, especialmente en áreas con fuerte estacionalidad turística.
La líder del PP Marbella incluso ha dicho que entre los avances logrados en Andalucía en los últimos años, destaca especialmente la inversión en Marbella en áreas como educación. Olvidó que el pasado 10 de febrero le dijo a Latinpress.es: Saben ustedes que los colegios públicos están bajando la ratio, es decir, hay algunos colegios públicos que tienen menos niños y que por lo tanto no necesitamos¨. “Que me digan si hay necesidad de otros colegios públicos…”.
También olvidó la paradójica denuncia del portal Laicismo.org confirmando que la Junta de Andalucía había renovado la totalidad de los conciertos educativos con centros privados para el curso escolar 2025-2026, justificando su decisión en la “demanda de escolarización”, pero cerrando aulas y colegios públicos por una supuesta disminución de la natalidad y la falta de alumnos.
Tampoco recordó que en 2024 Moreno Bonilla suprimió 706 aulas en la educación pública andaluza y que desde su llegada al poder andaluz en 2019, se han cerrado 2.402 aulas en colegios públicos.
Por último se felicitó porque el poco carismático Manuel Cardeña será la voz de Marbella en el Parlamento andaluz.









