La desestacionalización en Marbella

Jose Ibañez • 2 de mayo de 2026

La apuesta de Marbella por el turismo premium aumenta ingresos y contiene la masificación, pero no desestacionaliza. 

Marbella. - Desde el Consistorio de la ciudad llevan años vendiendo la desestacionalización del destino. Los datos, sin embargo, cuentan una historia distinta, una más de adaptación que de transformación.


Durante los últimos tres veranos, la ciudad funciona con precisión casi industrial. La capacidad hotelera roza su techo —hasta 90 establecimientos abiertos y ocupaciones superiores al 80%— y la maquinaria turística opera sin fricciones aparentes. 

Establecimientos abiertos en verano Junio Julio Agosto
2023 89 90 90
2024 77 69 79
2025 88 89 89
Ocupación. Habitacones en verano % Junio % Julio % Agosto
2023 74.15 77.24 81.66
2024 80.35 80.11 86.67
2025 80.08 78.54 82.57

La primavera (marzo / mayo) ha dejado de ser una antesala tímida para convertirse en el comienzo de la temporada alta, con niveles de actividad cada vez más cercanos al verano.


En 2023 la media de los establecimientos abiertos llegó a los 84, en 2024 superó los 77 y en 2025 los 84. 


En cuanto a las habitaciones ocupadas, los datos fueron, en el mismo orden:  70%; 73% y 70%.

Pero el invierno sigue siendo otra cosa. Y ahí es donde el relato se resquebraja.

Establecimientos abiertos. Invierno. Diciembre Enero Febrero
2023 53 65 65
2024 50 57 60
2024 70 65 66
2026 - 54 57
Ocupación habitaciones. Invierno. % Diciembre % Enero % Febrero
2023 42.93 48.93 50.09
2024 37.08 47.31 51.97
2025 39.53 46.13 61.03
2026 - 37.83 51.41

Enero de 2026 y diciembre de 2024 presentaron la ocupación de habitaciones más baja desde 2023: el 37%, y la de plazas hasta el 24%, el punto más bajo de toda la serie desde 2023. Sin embargo, lo relevante no es solo la caída, sino que se produce con más habitaciones abiertas en un enero desde 2023: 5.441. Es decir, hay más oferta disponible, pero menos demanda efectiva. 


La estacionalidad, por tanto, no ha desaparecido. Se ha desplazado,  Marbella ha conseguido ensanchar la temporada alta, pero no elevar la baja. No ha resuelto los meses improductivos. 


Esta dinámica explica por qué los establecimientos abren y cierran en ciclos tan marcados. No es una cuestión de voluntad, sino de matemáticas. 


Con frecuentes ocupaciones del 30%, y unas cuantas superando levemente el 50% y, con costes fijos elevados, operar en invierno deja de ser viable para muchos hoteles. Abrir implica asumir pérdidas o, en el mejor de los casos, márgenes muy reducidos. 


En verano, en cambio, la combinación de alta ocupación y precios elevados garantiza rentabilidad. El resultado es un modelo que respira como un acordeón: se expande en temporada alta y se contrae en la baja.


Empleo


El empleo sigue ese mismo patrón. Aumenta en los meses de mayor actividad  y se reduce cuando cae la demanda. 


No es una anomalía del mercado laboral, sino la consecuencia directa de un modelo productivo intensamente estacional.

Media Primavera Verano Otoño Invierno
2023 3.764 4.002 3.228 2.355
2024 3.155 3.645 3.231 2.293
2025 3.322 4.115 3.616 2.697
2026 4.779* - - 2.900**
  • Solo marzo. ** Solo enero y febrero. 


En este contexto todo sugiere que la apuesta por el turismo premium no es tanto una elección ideológica como una decisión estratégica. 


Marbella no puede crecer indefinidamente en volumen porque el espacio es limitado, la presión urbana es alta y la saturación en verano ya es evidente. Son condicionantes que obligan a apostar por visitantes de mayor poder adquisitivo porque ello permite aumentar ingresos sin aumentar proporcionalmente el número de turistas. Es una forma de optimizar el rendimiento del destino.


Pero esa estrategia tiene efectos secundarios: eleva precios, reduce la accesibilidad y desplaza progresivamente al turismo medio. Y, sobre todo, no resuelve el problema de fondo: la falta de demanda sostenida fuera de temporada. 


Los datos de ocupación refuerzan esta idea. Las habitaciones muestran un comportamiento relativamente sólido en temporada alta, con niveles cerca y sobre el 80% año tras año. 


Las plazas, en cambio, revelan una importante infrautilización del sistema: su ocupación es siempre más baja y más volátil, especialmente en invierno, una temporada que no alcanza el 50% desde 2023. 


Es ahí donde se percibe con claridad que la capacidad instalada del destino está sobredimensionada para la demanda real durante varios meses al año.


En conjunto, Marbella no parece estar en camino de una desestacionalización plena. Lo que está logrando es hacer más rentable la estacionalidad existente. Ha alargado su pico y lo ha monetizado mejor, pero los meses bajos no ven la superficie.

Por Jose Ibañez 29 de julio de 2026
Opción Sampedreña pide instalar puntos de servicio provisionales para autocaravanas.
Por Toni Morillas 29 de julio de 2026
Izquierda Unida exige que la Residencia del Trapiche de Marbella sea 100% pública y denuncia una “privatización encubierta”.
Por Isabel Pérez 29 de julio de 2026
Isabel Pérez: “Residencia pública” con gestión privada es una contradicción.
Por Diego López 28 de julio de 2026
Marbella realiza casi mil actuaciones de mantenimiento en las islas de contenedores soterrados.
Por Eduardo Díaz 28 de julio de 2026
Marbella anuncia que agiliza la apertura de negocios con una declaración responsable.
Por Isabel Pérez 27 de julio de 2026
Andalucía ocupa el último puesto en inversión sanitaria por persona en España.
Por Laura de Arce 27 de julio de 2026
Marbella alcanza el máximo histórico de empleo hotelero en junio y el mayor número de viajeros de los últimos cuatro años.
Por Ayuntamiento 27 de julio de 2026
Marbella confirma que los análisis sobre las playas de El Cable, Río Real y Los Monteros certifican la calidad del agua.
Por Teresa Gil 26 de julio de 2026
Libros de ayer y hoy… El Bienestar de la tortilla mexicana.
Por Ángeles Muñoz 25 de julio de 2026
Marbella será la única ciudad española sede mundial del Triathlon World Tour 2027.