El desarrollo y profesionalización inmobiliaria
LPA • 24 de abril de 2026
The Leading Property Agents of Spain desarrolla la profesionalización y regulación del sector inmobiliario en la Costa del Sol.
Marbella.—
The Leading Property Agents of Spain (LPA), una de las principales asociaciones del sector en la región, ha puesto en marcha una agenda para 2026.
Sin abandonar el lenguaje habitual del crecimiento, se centra en la construcción de un marco regulatorio y profesional común para el conjunto del ecosistema inmobiliario.
El movimiento no es menor en un mercado donde operan cientos de agencias, con niveles muy dispares de formación, prácticas comerciales y estándares de transparencia, en un entorno altamente internacionalizado.
En los encuentros internos de la asociación —foros bilingües de referencia para el análisis del sector— el diagnóstico se repite con pocas variaciones: el mercado funciona, pero lo hace con fricciones.
La inteligencia artificial, la digitalización de procesos, la presión del alquiler turístico y la complejidad jurídica de las operaciones internacionales están acelerando la transformación del sector. Pero también están evidenciando una brecha: la tecnología avanza más rápido que la capacidad de adaptación de parte del tejido profesional.
Un giro hacia la regulación.
El elemento más relevante de la hoja de ruta es la creación de una federación andaluza de asociaciones inmobiliarias, prevista para mayo, que aspira a impulsar un registro oficial de agentes.
La propuesta introduce un cambio significativo en un sector tradicionalmente abierto: para operar con garantías será necesario acreditar formación específica, disponer de seguros de responsabilidad civil y demostrar trayectoria profesional.
El objetivo es doble. Por un lado, elevar los estándares de entrada al mercado. Por otro, reducir la asimetría de información que suele afectar al comprador, especialmente en operaciones internacionales donde el conocimiento del entorno legal y fiscal es limitado.
La IA
La inteligencia artificial ocupa un papel central en la transformación del sector. Herramientas de automatización ya están optimizando procesos como valoraciones, análisis de demanda o gestión documental.
Sin embargo, el consenso dentro de LPA es que la tecnología no sustituye al agente inmobiliario, sino que redefine su papel. La ventaja competitiva ya no reside en el acceso a la información, sino en su interpretación y en la capacidad de generar confianza en transacciones complejas.
De ahí el impulso a un programa formativo común que aspira a convertirse en estándar en la Costa del Sol, con especial atención a las competencias legales, fiscales y comerciales en entornos internacionales.
En paralelo, la asociación trabaja en un acuerdo marco con promotoras inmobiliarias de la región, desde Málaga hasta Sotogrande. El objetivo es establecer reglas más claras en la comercialización de obra nueva y reducir prácticas que generan opacidad o competencia desordenada entre intermediarios.
La iniciativa también busca introducir mecanismos de incentivos y control para mejorar la coordinación entre promotores y agencias, en un mercado donde la demanda sigue siendo alta pero las condiciones de acceso no siempre son transparentes.
Qué cambia para los clientes y para los profesionales
Para los clientes (compradores e inversores) se espera mayor seguridad jurídica y, una exigencia de formación y seguros para reducir el riesgo de errores en operaciones complejas.
Más transparencia con un registro oficial de agentes profesionales acreditados frente a operadores informales. Menos asimetría de información. Mayor protección en la compra, especialmente en obra nueva y operaciones de inversión, donde los contratos suelen ser más complejos. Reducción de malas prácticas
Para los asociados (agencias y profesionales) el objetivo es la revalorización del agente profesional con una regulación que eleva las barreras de entrada y distingue a operadores cualificados. Mayor reputación, acceso a formación estructurada y mayor interlocución institucional.
En conjunto, la estrategia de LPA apunta a un cambio de fase: de un mercado basado en la expansión y la oportunidad, a otro basado en reglas, confianza y profesionalización.









