La inmunoterapia gana terreno
HUCS • 8 de febrero de 2026
En el Hospital Universitario Costa del Sol, la quimioterapia ha dado paso a la inmunoterapia y a los fármacos diseñados.
En 2025 el Hospital Universitario de la Costa del Sol recibió de 1.024 nuevos pacientes oncológicos.
De ese total de primeras consultas, 918 correspondieron a nuevos diagnósticos. España se encamina a superar los 300.000 diagnósticos anuales este 2026.
Casos más frecuentes
El cáncer de mama sigue siendo el más frecuente, especialmente entre mujeres, seguido del de pulmón y el colorrectal.
La Unidad de Oncología Médica subrayó que entre los nuevos diagnósticos realizados el pasado año, el 58,7% fueron mujeres y el 41,2% hombres.
Respecto a los tipos de tumores más frecuentes durante el último ejercicio, el cáncer de mama se situó como el primero con un 30,39% de los casos, seguido del cáncer de pulmón con un 16,55% y el cáncer colorrectal con un 15,9%.
Tratamiento
El cambio del tratamiento se apoya en una tecnología que rara vez aparece en los titulares, pero que está redefiniendo la práctica oncológica: la secuenciación genética masiva.
Cada año, unos 400 pacientes del hospital se benefician de este análisis avanzado de ADN y ARN tumoral; en 2025 fueron 430.
Gracias a él, los oncólogos pueden identificar las alteraciones moleculares que impulsan el crecimiento del cáncer y elegir tratamientos dirigidos con una precisión impensable hace una década.
Este enfoque, conocido como medicina de precisión, ha desplazado el centro de gravedad del tratamiento.
La quimioterapia, durante años el pilar indiscutible, ya no es la única ni la principal herramienta. La inmunoterapia ha ganado terreno como una estrategia que no ataca directamente al tumor, sino que reactiva el sistema inmunológico del propio paciente para que lo reconozca y lo destruya.
A ella se suman las terapias dirigidas, fármacos diseñados para bloquear mutaciones específicas —como EGFR, ALK, BRAF o HER2— que actúan como interruptores del crecimiento tumoral. Son fármacos que funcionan como "llaves maestras" para bloquear las proteínas o mutaciones genéticas concretas que permiten que el cáncer se multiplique.
El resultado es una oncología más selectiva y menos agresiva, los tratamientos tienden a ser mejor tolerados, con menos efectos secundarios y mayores tasas de control de la enfermedad.
Además, la caracterización molecular de los tumores permite identificar a los pacientes que pueden acceder a ensayos clínicos avanzados, ampliando sus opciones terapéuticas cuando las alternativas convencionales se agotan.









