La Leche
Manuel Osorio y María Parra • 23 de julio de 2025
El embalse la Leche, en San Pedro, después de un siglo, puede desaparecer si el Ayuntamiento de Marbella no interviene.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
En el corazón de la Costa del Sol, una pequeña presa centenaria se enfrenta a un futuro incierto. Construida hace más de 120 años, el embalse del Llano de la Leche —Pantano de la Leche— es ahora objeto de una batalla por su supervivencia, en la que confluyen intereses medioambientales, patrimoniales y sociales.
Frente a otras grandes infraestructuras hidráulicas de Andalucía el pantano representa una memoria agrícola todavía funcional.
La alarma
La alarma se disparó tras la aplicación del Decreto 264/2021, que eleva los estándares de seguridad para presas y embalses en toda España.
La normativa reclasificó el Llano de la Leche como una presa de riesgo tipo A, la categoría más alta, obligando a ejecutar costosas obras de adecuación.
El precio de la obra estaría cercano al millón de euros, una suma fuera del alcance de la comunidad de regantes que gestiona el embalse. Sin intervención institucional, la presa deberá ser vaciada y cerrada, un destino que preocupa tanto a agricultores como a ecologistas.
“Estamos hablando de un embalse que ha dado vida a este territorio durante más de un siglo”, advierte Manuel Osorio, concejal de Opción Sampedreña (OSP), el grupo político que ha alzado la voz ante el inminente cierre. “No se trata solo de regadío; es una cuestión de herencia ambiental y cultural”.
Agua y biodiversidad en tiempos de sequía
Andalucía sufre desde hace años los efectos de una sequía prolongada, con embalses al 20% de su capacidad en algunas cuencas. El Llano de la Leche, aunque modesto en tamaño, sigue siendo esencial para el abastecimiento agrícola de zonas como Benahavís, San Pedro Alcántara y parte del litoral.
Sin embargo, el agua no es su único valor, a lo largo de las décadas, el entorno del pantano ha desarrollado un ecosistema propio, con una riqueza en biodiversidad notable para su escala.
Aves migratorias, anfibios, pequeños mamíferos y una flora de ribera que ha resistido la expansión urbanística encuentran refugio en sus orillas.
Según ecologistas locales si se vacía el embalse, se pondría fin a este frágil equilibrio, provocando una pérdida irreversible de hábitat en una de las zonas más urbanizadas de Europa.
La presa forma parte de un conjunto hidráulico ligado a la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara, una iniciativa pionera del siglo XIX promovida por el Marqués del Duero para transformar marismas en tierras fértiles. Hoy, pocos recuerdan esa historia, pero el embalse permanece como un vestigio tangible de aquella visión.
OSP ha solicitado su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que permitiría canalizar subvenciones y abrir la puerta a su conservación como patrimonio público. A pesar de ello, ni el Ayuntamiento de Benahavís ni la Junta de Andalucía han hecho aún un movimiento claro en esa dirección.
Silencio institucional
El grupo OSP llevará el debate al pleno del Ayuntamiento de Marbella con el objetivo de crear una coalición de actores públicos y privados para evitar el cierre.
La Mancomunidad de Municipios ha mostrado cierta predisposición, pero sin compromisos firmes. “No estamos pidiendo lujo, sino responsabilidad”, enfatiza Osorio. “Lo contrario sería permitir que un trozo de nuestra historia y de nuestra naturaleza muera por abandono”.









