La residencia de mayores abrirá este 2026
Ángeles Muñoz • 14 de enero de 2026
Marbella anuncia una nueva fecha de apertura de la residencia pública para mayores: 2026.
Marbella. -
En Marbella, pocas promesas públicas han tenido un recorrido tan largo como la residencia municipal para personas mayores del Trapiche del Prado. Anunciada, reiterada y reformulada a lo largo de varios mandatos, la futura apertura prevista para 2026 no marca solo la inauguración de un edificio: representa el cierre de un compromiso que ha envejecido al mismo ritmo que la población a la que estaba destinado.
Durante más de una década, la residencia fue presentada como una prioridad social inaplazable en una ciudad donde la oferta privada domina el cuidado de mayores y los precios superan con creces las pensiones medias.
Sin embargo, el proyecto avanzó lentamente, atrapado entre cambios de calendario, ajustes presupuestarios y la complejidad técnica de integrar un equipamiento asistencial moderno con un edificio histórico
En 2024 el gobierno municipal fijó la apertura en 2025, un plazo claramente incumplido, ahora, el nuevo relato desplaza la expectativa a 2026, con un lenguaje más prudente y menos triunfalista, consciente de que cada nueva fecha anunciada erosiona credibilidad si no va acompañada de resultados visibles.
La residencia del Trapiche del Prado no es una infraestructura menor, se trata de un complejo asistencial de casi 6.000 metros cuadrados, con cerca de un centenar de plazas previstas, amplias zonas ajardinadas y exigencias normativas propias de un servicio sociosanitario avanzado.
La inversión, superior a los nueve millones de euros, refleja una apuesta poco frecuente en una ciudad donde el gasto público suele orientarse a proyectos con mayor visibilidad económica o turística.
El valor político del compromiso reside precisamente ahí, porque la residencia no genera titulares rápidos ni réditos inmediatos. Su impacto se mide en términos menos espectaculares: listas de espera más cortas, alivio para familias cuidadoras y la posibilidad de envejecer en la propia ciudad sin depender exclusivamente del mercado.
Que haya tardado tanto en materializarse revela, al mismo tiempo, la dificultad de priorizar políticas sociales estructurales en contextos urbanos dominados por la lógica del crecimiento y la rentabilidad.
La alcaldesa Ángeles Muñoz podrá sostener que ha cumplido el fondo de su promesa, lo que no podrá es decir que lo hizo en “tiempo y forma”: “El Ayuntamiento “asumió este reto con recursos propios y con la colaboración de la Junta de Andalucía, que ha aportado cerca de 2,8 millones de euros”..., “sin el apoyo absoluto del Gobierno autonómico no habría sido posible culminarlo en tiempo y forma”.
En enero de 2023 Muñoz celebró el comienzo de las obras de construcción de la residencia pública de mayores, asegurando que el plazo de ejecución era de 14 meses. En septiembre el concejal de obras, Diego López, declaraba que los trabajos de construcción de la residencia se encontraban en el 30 por ciento de su ejecución y que finalizarían en el último trimestre de 2024.
Para muchos ciudadanos la lectura es una política social necesaria que llega tarde. En política, el tiempo no es un detalle técnico, forma parte del mensaje.









