Las energías renovables como soberanía
Isabel Pérez • 30 de marzo de 2026
Isabel Pérez defiende en el Congreso las energías renovables como modelo más competitivo y soberano.
Marbella. -
La diputada socialista marbellí, Isabel Pérez, ha expuesto en el Congreso un debate técnico sobre el modelo energético, cuestionando directamente a VOX y al PP por su relato moral acerca de la coherencia, soberanía y coste de vida.
Les dijo que se han convertido en el mejor ejemplo del espíritu de la contradicción política y económica al insistir en que defienden la competitividad en la industria, pero atacan precisamente las tecnologías que están abaratando el coste de la vida, recordándoles que en 2025 el precio de la electricidad en España fue de media 65 euros el megavatio hora, mientras que en Alemania era de 89 y en Italia de casi de 116 y, en lo que llevamos de 2026 España está a 47 euros el megavatio hora frente a los más de 100 de Alemania y casi 130 en Italia.
Fue a más la portavoz marbellí al señalar que España tiene hoy la electricidad más competitiva de las principales economías europeas y que eso no es casualidad sino consecuencia directa de la política energética del gobierno socialista.
La comparación de precios eléctricos con Alemania e Italia no fue casual, sino que desplazó el debate desde la ideología hacia el bolsillo del ciudadano y la cuenta de resultados de la industria.
Sobre la huida de la industria española, presentó datos que desmienten ese argumento, porque desde 2019 la industria manufacturera en España ha crecido casi un 10% frente al 4,3 de la Unión Europea.
No hay huida industrial, no se destruye el empleo, al contrario, lo que hay es una red industrialización ligada a la energía más barata y competitiva, apuntó la líder socialista.
Por último destacó la tan reclamada soberanía energética que tanto el Partido Popular como VOX denuncian que está perdiendo España.
Tienen que ser claros, España será más soberana cuanto menos dependa del exterior y eso se consigue con las energías renovables porque tenemos el sol y el viento y no tenemos ni el gas ni el petróleo, además, tampoco el uranio enriquecido es español. Piden soberanía pero proponen un modelo que aumenta la dependencia del exterior.
Pérez articuló una idea potente: en un país sin grandes reservas de combustibles fósiles, la independencia pasa por explotar recursos autóctonos como el sol y el viento.
La crítica implícita es que apostar por la tecnología nuclear no solo es caro, sino que contradice el objetivo de autonomía nacional.
Llevado este debate a las autonomías y ayuntamientos como Marbella, las implicaciones no son menores en ciudades orientadas al turismo y los servicios por no ser polos industriales pero sí altamente sensibles al precio de la energía y a la imagen ambiental.
La electricidad con las renovables es más barata, lo que beneficia a hoteles, restauración y servicios.









