Medicina del dolor
Premian al Hospital Costa del Sol por un estudio sobre la mitigación del dolor crónico severo sin infiltración.
Marbella. - Durante años, una pequeña prueba de anestesia ha funcionado para muchos pacientes con dolor crónico: si el alivio alcanzaba al menos el 50%, se abría la puerta a la radiofrecuencia; si no, el tratamiento quedaba descartado.
Un estudio clínico del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Costa del Sol (HUCS), ha sido reconocido por la Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación (SERMEF) como el mejor trabajo presentado por residentes en su 64º congreso.
La investigación sugiere que el bloqueo diagnóstico utilizado para seleccionar a los pacientes podría estar descartando a personas que, pese a no alcanzar el umbral convencional de respuesta, sí pueden beneficiarse de la radiofrecuencia.
Los datos son especialmente reveladores, entre los 139 pacientes estudiados, la radiofrecuencia consiguió finalmente una tasa de éxito del 82,7%. El bloqueo previo, en cambio, sólo identificó una respuesta equivalente en el 51,8% de los casos.
Pero la diferencia más significativa apareció precisamente entre quienes, según el protocolo habitual, habían quedado fuera del tratamiento. Un 30% de esos pacientes obtuvo un alivio duradero del dolor y una notable mejora de su calidad de vida después de recibir radiofrecuencia.
El bloqueo diagnóstico consiste en infiltrar una pequeña cantidad de anestésico local, guiada por ecografía, en la zona donde se origina el dolor. El efecto es inmediato, pero breve. La radiofrecuencia, especialmente en su modalidad pulsada — utilizada en el 70,5% de los pacientes del estudio — actúa de una manera diferente: no se limita a interrumpir temporalmente la transmisión de las señales dolorosas, sino que produce cambios neuromoduladores a nivel sináptico y celular capaces de mantener el efecto durante más tiempo.
Esa diferencia biológica podría explicar por qué una respuesta modesta al anestésico no necesariamente significa que la radiofrecuencia vaya a fracasar.
El estudio, titulado ‘Valor predictivo y utilidad clínica del bloqueo nervioso diagnóstico en la selección de pacientes para Radiofrecuencia en dolor crónico refractario’, fue diseñado y desarrollado por los médicos residentes de Medicina Física y Rehabilitación del HUCS Enrique Vargas Escobar, de cuarto año, y Mario Ginel, de segundo, junto al profesional de la Unidad de Investigación e Innovación del centro, Francisco Rivas Ruiz.
La investigación siguió a pacientes con una edad media de 64 años afectados por dolor crónico refractario y patologías incapacitantes, principalmente gonartrosis avanzada de rodilla —28,1%— y lesiones del manguito rotador y omartrosis de hombro —54%—.
Es precisamente en esta población donde la cuestión deja de ser estadística, para una persona que lleva años conviviendo con un dolor que limita caminar, dormir, trabajar o simplemente vivir con normalidad, un criterio diagnóstico demasiado rígido puede convertirse en una barrera terapéutica.
Los investigadores plantean por ello revisar los actuales consensos clínicos nacionales. Su propuesta no consiste en eliminar el bloqueo diagnóstico, sino en interpretar de otra manera sus resultados: una mejoría inferior al 50%, pero clínicamente significativa, podría ser suficiente para considerar la radiofrecuencia en determinados pacientes.
En medicina del dolor, donde cada paciente puede experimentar de manera diferente el mismo estímulo y donde los mecanismos que mantienen el dolor no desaparecen necesariamente porque un anestésico no consiga bloquearlo de forma inmediata, el estudio del HUCS propone sustituir una frontera numérica por una evaluación más clínica.









