Marbella: El Comentario de la Semana
Marbella: El Comentario de la Semana 337.
Si Marbella fuera una serie de televisión, esta temporada tendría de todo: récords turísticos, caída del desempleo, jardines restaurados, mercados que cierran para reformarse después de años de espera y un nuevo proyecto estratégico llamado a cambiar el futuro de la ciudad.
Golazo
Hay datos que admiten interpretación y otros que son tan contundentes que obligan a cambiar de conversación.
El desempleo pertenece a esta segunda categoría. Mayo de 2026 cerró con 6.352 personas desempleadas en Marbella, 768 menos que hace un año y 331 menos que en abril. La comparación con mayo de 2020 resulta espectacular: entonces había 15.380 personas en paro. Seis años después, la cifra se ha reducido en más de 9.000 personas, una caída cercana al 59%. El mercado laboral ha encontrado además un aliado habitual en la Costa del Sol: el turismo.
La ocupación hotelera alcanzó en mayo el 87,13%, mejorando incluso los registros del año pasado. Un dato que llega después de meses escuchando advertencias sobre las consecuencias que tendría la ausencia de avances en la conexión ferroviaria de alta velocidad con la Costa del Sol occidental. Los hoteles parecen no haberse enterado del apocalipsis anunciado. Lejos de una desaceleración, los visitantes han seguido llegando con puntualidad británica, entusiasmo alemán y capacidad de gasto internacional. Una de las claves: más del 78% de los turistas alojados en hoteles de la Costa del Sol procedían del extranjero. El turismo nacional representó el 21,74%. AEHCOS lo vincula a la pérdida de poder adquisitivo de muchas familias españolas. Dicho de otra manera: cada vez resulta más fácil encontrar un vuelo desde Manchester que una familia española dispuesta a pagar determinadas tarifas en temporada alta. Torremolinos lideró la clasificación con una ocupación del 93,51%, seguido de Mijas (92,13%) y Málaga-Rincón de la Victoria (91,27%). También destacaron Fuengirola (85,57%) y Benalmádena (84,69%).
Marbella-Benahavís registró un 78,85%, una cifra más moderada que, en realidad, responde a jugar otra liga. Mientras algunos destinos compiten por llenar habitaciones, Marbella lleva años apostando por atraer visitantes que no preguntan cuánto cuesta el postre antes de pedirlo. Con la llegada de junio y el aumento de las temperaturas, el Ayuntamiento ha activado el dispositivo preventivo frente al
calor. La iniciativa pone el foco especialmente en las personas mayores y en quienes viven solas.
El Programa FARO se convierte así en una herramienta doble: combatir la soledad no deseada y prevenir situaciones de riesgo derivadas de las altas temperaturas. Porque cuando el termómetro se dispara, una llamada de seguimiento puede ser tan importante como una botella de agua fría. Las recomendaciones municipales son las de siempre, precisamente porque siguen funcionando: hidratarse, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y mantener las viviendas ventiladas. Nada revolucionario, pero tampoco conviene desafiar al verano andaluz pensando que uno es inmune por haber sobrevivido a agosto de 2023. Mientras tanto, la ciudad continúa avanzando en otra batalla menos visible pero muy demandada por los vecinos: la de las
torres de alta tensión. El Ayuntamiento ha anunciado una actuación en Nueva Andalucía que supondrá la retirada de seis torres y el soterramiento de dos kilómetros de cableado eléctrico. La intervención afectará a las líneas Marbella Paraíso y Cosol Nueva Andalucía, situadas junto a zonas residenciales. Además, el Consistorio trabaja en proyectos similares en Bello Horizonte, Las Medranas, Nueva Andalucía y Río Real. Según las previsiones municipales, estas actuaciones podrían permitir eliminar cerca de 50 torres de alta tensión en distintos puntos del municipio. En conjunto, mayo deja una fotografía poco habitual en tiempos de malas noticias: menos desempleo, más turistas, proyectos urbanos en marcha y medidas preventivas frente al calor.
Telarañas
La marcha de Manuel Cardeña
de la presidencia de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental rumbo al Parlamento andaluz ha dejado una sensación difícil de evitar: la de un alumno que entrega el examen antes de tiempo y abandona el aula sin esperar a conocer la nota. El portavoz socialista,
Víctor Navas, aprovechó la despedida institucional para realizar un balance poco complaciente de una etapa que, a su juicio, ha estado marcada por una abundancia de anuncios y una escasez relativa de resultados. Según su análisis, algunas de las grandes promesas de la presidencia de Cardeña terminaron convirtiéndose en clásicos de la política local: proyectos que aparecían periódicamente en los titulares como las canciones del verano, pero que nunca llegaron a sonar completos. Entre ellos figura la conexión marítima entre municipios de la Costa del Sol, una iniciativa que navegó con soltura entre presentaciones y declaraciones públicas, aunque nunca llegó a echar amarras. Algo parecido ocurrió con el plan para regenerar playas mediante dragados en puertos deportivos, que generó expectativas considerables pero acabó dejando más documentación que arena. La crítica socialista sostiene que la Costa del Sol sigue enfrentándose prácticamente a los mismos desafíos que tenía cuando comenzó el mandato: una crisis hídrica recurrente, problemas de movilidad cada vez más visibles, una vivienda convertida en artículo de lujo para buena parte de la población y la necesidad de infraestructuras acordes con un territorio que no deja de crecer. Resulta llamativo que Cardeña se marche a Sevilla con el compromiso de defender la vivienda desde el Parlamento andaluz. Nadie duda de la importancia del asunto. Lo que genera más debate es que esa preocupación se manifieste con especial intensidad justo cuando cambia de despacho. Es una situación parecida a la del vecino que promete implicarse en la comunidad de propietarios el mismo día que vende el piso. Navas también subrayó que el presidente saliente deja la Mancomunidad sin los presupuestos de 2026 aprobados y sin un plan de inversiones que marque el rumbo de los próximos años.
El Mercado Municipal de San Pedro.
La obra prometida llega cuando ya casi no quedan comerciantes en el recinto. Tras casi dos décadas apareciendo con puntualidad suiza en programas electorales, la ansiada remodelación del edificio parece que está más cerca de hacerse realidad. El cierre del mercado, previsto para el próximo 1 de julio con el inicio de las obras, ha encendido la preocupación entre los siete comerciantes que todavía mantienen actividad en unas instalaciones que acumulan décadas de deterioro, promesas incumplidas y proyectos guardados en algún cajón municipal.
Antonio Párraga, Ana Leschiera
y
Pedro Ferrer, del PSOE de San Pedro Alcántara, visitaron las instalaciones. Los comerciantes denunciaron que la comunicación del cierre se realizó de forma individual, sin una reunión conjunta previa que permitiera abordar colectivamente el futuro de unos negocios que ahora afrontan más interrogantes que respuestas. Inicialmente se les planteó continuar su actividad en una carpa provisional situada en el aparcamiento. Sin embargo, la propuesta acabó evaporándose tan rápido como una sombra en agosto cuando se concluyó que resultaba demasiado costosa. La alternativa posterior fue trasladar temporalmente a los comerciantes a los mercados municipales de Marbella. La idea tampoco ha despertado entusiasmo. Durante años, los comerciantes han convivido con deficiencias entre ellas figuran la falta de aire acondicionado, la existencia de una única cámara frigorífica operativa, averías en puertas automáticas recién instaladas y problemas de seguridad. Los comerciantes proponen retrasar el cierre hasta septiembre para aprovechar los meses de verano.
El jardín árabe de San Pedro.
Marbella ha presentado como un logro la restauración del jardín árabe del Parque de los Tres Jardines de San Pedro Alcántara. La actuación se realiza después del prolongado abandono que ha sufrido.
Javier García lo reconoció al señalar que el recinto inaugurado en 2008 careció durante años de un plan integral de conservación. Dieciocho años después de su inauguración, el jardín árabe vuelve a parecerse al proyecto que se presentó a los ciudadanos.
Compromisos
Marbella ya tiene un nuevo proyecto prioritario, estratégico y transformador. Así habló
Eduardo Díaz
cuando presentó el futuro
Recinto Ferial Permanente integrado en el futuro desarrollo de
Arroyo Segundo, una actuación que combinará viviendas, nuevas infraestructuras viarias, zonas verdes y equipamientos públicos. Sobre el papel, poco más se le puede pedir: reúne todos los ingredientes para convertirse en una de las operaciones urbanísticas más relevantes de las próximas décadas. La infraestructura ocupará entre 70.000 y 80.000 metros cuadrados y nace con la vocación de dotar a la ciudad de un espacio estable para la celebración de ferias, congresos y eventos durante todo el año. Una aspiración que Marbella persigue desde hace años y que vuelve a situarse entre las grandes prioridades municipales. Díaz no escatimó calificativos: “Estamos ante un proyecto prioritario para Marbella porque permitirá crear un nuevo barrio, mejorar las conexiones viarias de la ciudad y dotarnos de un recinto ferial permanente de primer nivel”. Queda pendiente cuándo dejará de ser un proyecto para convertirse en una realidad tangible. Marbella acumula una extensa colección de actuaciones estratégicas y prioritarias que han pasado largos años recorriendo la cocina administrativa. El desarrollo de unos 365.000 metros cuadrados contempla la construcción de 1.330 viviendas, de las que 532, el 40% del total, estarán sujetas a algún régimen de protección pública.








