Octava Feria de Empleo de Marbella
Ángeles Muñoz • 16 de febrero de 2026
La octava Feria de Empleo de Marbella ofertará más de 2.000 puestos de trabajo.
Marbella. -
La octava edición de la Feria de Empleo impulsada por el Ayuntamiento de Marbella vuelve a exhibir cifras llamativas: más de 2.000 puestos ofertados, 120 empresas participantes y miles de asistentes esperados.
Sobre el papel, el evento proyecta una imagen de dinamismo económico y eficacia institucional. Sin embargo, cuando se examinan el tipo de empresas presentes, el momento del año en que se celebra y la evolución real del empleo, el mensaje hay que leerlo con más detenimiento.
Perfil empresarial.
La mayoría de las compañías participantes pertenecen a sectores intensivos en mano de obra y altamente estacionales. Destacan grupos hoteleros y de ocio como Puente Romano, Marbella Club, Fuerte Group, Barceló, Hard Rock, Marriott’s o Don Carlos.
A ellos se suman grupos de restauración de alta rotación y grandes superficies como El Corte Inglés, Leroy Merlin, Primark o Carrefour.
Aunque incursionan dos empresas con tendencias distintas pero más exigentes, una francesa del sector sanitario, DomusVi, dedicada a las residencias de mayores y las formativas como Logiscool volcada sobre la alfabetización digital con IA.
Sin embargo, el grueso del perfil define el tipo de empleo que se genera. Se trata, mayoritariamente, de contratos vinculados a picos de demanda, con alta rotación, jornadas parciales o duración limitada.
Incluso cuando se formalizan como indefinidos, muchos son indefinidos discontinuos, una figura que estabiliza la estadística pero no necesariamente la vida del trabajador.
El calendario.
La feria se celebra en marzo (el 5), un mes clave para la economía marbellí porque coincide con la preparación de la temporada alta turística, lo que obliga a pensar que las empresas no acuden tanto a “invertir en talento” como a cubrir rápidamente vacantes operativas antes del verano.
La misma alcaldesa, Ángeles Muñoz, lo ha dicho: “la fecha elegida responde a las necesidades del tejido empresarial local, especialmente en sectores como el turismo, la tecnología, la sostenibilidad o el comercio, que comienzan a reforzar sus plantillas con personal cualificado de cara a la temporada alta”.
Toda una señal ambivalente: por un lado la ciudad, demuestra capacidad de absorción de empleo, pero por otro, revela la dependencia persistente del ciclo turístico.
Además, expertos laborales coinciden en que los procesos de selección masivos en primavera suelen responder a necesidades coyunturales, no a planes de crecimiento estable ni a carreras profesionales de largo recorrido.
En este contexto, la feria funciona más como un mecanismo de ajuste estacional que como una palanca de transformación del mercado laboral local.
2.000 empleos
Uno de los datos que más se repite cada año es el volumen de puestos ofertados frente a una reducción del paro mucho más modesta. Esta aparente contradicción tiene varias explicaciones:
Muchos de los empleos creados sustituyen a otros que ya han desaparecido. No amplían el mercado, lo reciclan.
Parte del desempleo actual es estructural (edad, cualificación, larga duración) y no encaja con los perfiles demandados.
Todo indica alta temporalidad con contratos breves que sacan momentáneamente a una persona del paro, pero la devuelven semanas o meses después.
El efecto estadístico es llamativo porque el empleo crece y también la afiliación, lo que no supone necesariamente mayor estabilidad y continuidad de ingresos.
Así que, la cifra de 2.000 empleos ofertados no equivale a 2.000 personas que abandonan de forma sostenida el desempleo.
El éxito de la feria
La alcaldesa subraya el buen momento del mercado laboral local, los datos de afiliación y el crecimiento de autónomos.
No obstante, el éxito de este tipo de ferias se mide menos por el volumen de currículums entregados y más por la calidad y duración de los contratos generados, un indicador que rara vez se publica con el mismo énfasis.
Mientras el modelo económico siga concentrado en turismo, comercio y servicios de bajo valor añadido, las ferias de empleo seguirán siendo necesarias… pero también insuficientes aunque siempre son una buena noticia en términos de actividad, coordinación público-privada y acceso rápido al mercado laboral.









