ÓSP llama a Ángeles Muñoz Pollo sin Cabeza
Manuel Osorio • 8 de octubre de 2025
Opción Sampedreña redobla su pulso contra Ángeles Muñoz y le llama Pollo sin Cabeza.
San Pedro Alcántara, Marbella. —
A medida que el mandato municipal de Ángeles Muñoz se acerca a su recta final, el malestar político en los núcleos de San Pedro Alcántara y Nueva Andalucía vuelve a intensificarse.
La formación localista OSP (Opción Sampedreña), que lleva años denunciando el “abandono institucional” de ambos distritos, ha elevado su tono contra la alcaldesa del Partido Popular, acusándola no solo de desatender a la población, sino de haber construido una gestión basada en la propaganda.
En rueda de prensa la presidenta de OSP, Mabel Domínguez, y el vicepresidente y portavoz, Manuel Osorio, trazaron un retrato implacable del gobierno municipal. Acusaron al PP de “mentir sistemáticamente” a los vecinos y de incumplir reiteradamente las promesas de inversión que, según la oposición localista, se repiten cada año con idéntico resultado: la inacción.
Un símbolo de abandono
El caso más citado fue el del polideportivo de Nueva Andalucía, derribado hace años y aún sin reconstruir y que Osorio lo presentó como “el ejemplo más evidente del desinterés del actual gobierno municipal”.
Según sus palabras, “más de mil niños se quedaron sin poder practicar deporte” mientras el proyecto se ha ido dilatando entre promesas y excusas. “Ángeles Muñoz dijo que lo haría en 2021, luego en 2022, en 2023, y ahora en 2025 seguimos igual”, denunció.
Para OSP, ese vacío no es una mera demora administrativa, sino el reflejo de un patrón: la prioridad sistemática del centro de Marbella sobre los barrios periféricos. “Nuestra gestión se basa en hechos, no en promesas vacías ni titulares comprados”, reivindicó Osorio, subrayando que su partido fue el primero en impulsar presupuestos propios para San Pedro.
“Un gobierno que va como pollo sin cabeza”
El momento más llamativo de la comparecencia llegó cuando el concejal Osorio, visiblemente molesto, definió a la alcaldesa como “un pollo sin cabeza” que “va dando tumbos sin rumbo ni coherencia”.
La frase, cargada de connotaciones personales, condensa el tono cada vez más confrontativo de la política local marbellí.
En una ciudad acostumbrada a la retórica elegante del turismo de lujo y los grandes proyectos, el lenguaje de Osorio sonó a un desafío frontal al poder consolidado de Muñoz.
Detrás de esa metáfora hay un mensaje político: que el actual gobierno actúa de forma improvisada, más pendiente del impacto mediático que de la planificación estructural.
“Durante tres años desaparece y en el último intenta maquillar su falta de trabajo con anuncios y obras a medias”, añadió el edil, dibujando una gestión electoralista y reactiva.
El cansancio de la periferia
Las denuncias de OSP no son nuevas, pero su persistencia revela un descontento latente en los núcleos que se sienten alejados del centro político y económico de Marbella. San Pedro y Nueva Andalucía, pese a su peso demográfico y fiscal, han reclamado históricamente mayor autonomía y presupuesto propio.
Esa tensión —entre el poder central de Marbella y las aspiraciones localistas— ha marcado la política municipal durante más de una década.









