Se adjudica la redacción del proyecto del intercambiador de transportes
Ángeles Muñóz y Rocío Díaz • 19 de febrero de 2026
Después de cinco años, la Junta de Andalucía adjudica la redacción del proyecto del intercambiador de transportes de San Pedro Alcántara.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
Al menos en 5 oportunidades anteriores se fijaron fechas que fueron presentadas como definitivas para la construcción de estas obras. Ninguna ha resistido el paso del tiempo.
La decisión actual se considera un paso administrativo relevante, aunque aún preliminar, para la modernización del sistema de transporte público en San Pedro.
La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, recordó que el Ayuntamiento cedió los terrenos situados en la zona conocida como El Cielo de San Pedro a la Junta de Andalucía, en virtud de un convenio firmado con la consejera de Fomento, Rocío Díaz.
El enclave, próximo a la A-7 y a la carretera de Ronda (A-397), fue definido como estratégico para conectar San Pedro con el resto de la Costa del Sol y el interior de la provincia.
San Pedro carece de un equipamiento capaz de centralizar el transporte público, pese a soportar un volumen diario de desplazamientos muy superior al que corresponde a su población censada.
La previsión oficial es disponer del proyecto técnico en unos cuatro meses, con el objetivo de licitar las obras en 2026 adelantó la consejera de Fomento, Rocío Díaz.
El compromiso ha sido presentado durante años como la respuesta estructural a la congestión, la dispersión de líneas y la dependencia del vehículo privado. Pero su historia es, sobre todo, una sucesión de comienzos anunciados que nunca han llegado a producirse.
La primera promesa formal se sitúa en abril de 2021, cuando la alcaldesa Ángeles Muñoz y la entonces consejera Marifrán Carazo firmaron un protocolo para impulsar la infraestructura con una inversión estimada entre 750.000 euros y un millón, y el compromiso de arranque cercano.
El intercambiador lo presentó Muñoz como una corrección urgente a “décadas de abandono”.
En noviembre de ese mismo año, desde la delegación de Transportes liderada por Enrique Rodríguez, Rodríguez se aseguró que el proyecto ya figuraba en los presupuestos autonómicos de 2022 y que la adjudicación y el inicio de las obras estaban previstos en ese ejercicio.
Transcurrió 2022 y llegó 2023
cuando saltó la tercera noticia sobre el intercambiador: la cesión gratuita del suelo municipal a la Junta de Andalucía, aprobada en Pleno en septiembre.
De nuevo transcurrió otro año hasta mayo de 2024 cuando el consistorio habló de una firma “inminente” del convenio y de una inversión que superaría el millón de euros. Cuatro meses después, en septiembre, la alcaldesa afinó la promesa con una quinta promesa: las obras comenzarían en 2025, con una dotación de 1,5 millones. Un compromiso tampoco materializado.
En febrero de 2025 Muñoz firmó junto a la consejera Rocío Díaz, la redacción del proyecto a lo largo de ese año asegurando que las obras saldrían a licitación en el primer cuatrimestre de 2026.
El resultado es una infraestructura que siempre está “a punto de empezar” y un modelo de transporte público que continúa funcionando sin el nodo central que se considera esencial desde hace más de cuatro años.
De nuevo se ha repetido que el intercambiador contará con seis dársenas cubiertas, dos espacios adicionales para autobuses sin salida inmediata y un edificio central con servicios básicos para viajeros y personal: aseos, punto de información, venta de billetes y vigilancia.
El presupuesto estimado ha subido hasta los 1,7 millones euros, una cifra que se concretará tras la finalización del proyecto, cuya redacción ha sido adjudicada a Huete Arquitectos por algo más de 41.000 euros.
La Junta asume la ejecución de la obra; el Ayuntamiento, una vez finalizada, su gestión y mantenimiento.
En paralelo, el Consistorio prevé urbanizar una parcela anexa con 270 plazas de aparcamiento, una infraestructura complementaria en un entorno marcado por la congestión en horas punta.
El futuro intercambiador está llamado a atender más de un centenar de expediciones diarias en días laborables, un volumen que se incrementa notablemente en verano.
Desde San Pedro parten rutas provinciales, interprovinciales y estatales que conectan con Marbella, Málaga, Ronda, Fuengirola y Torremolinos, además de enlaces con Cádiz, Sevilla, Granada o el Campo de Gibraltar.
El proyecto se plantea como una necesidad de reordenar la movilidad en un territorio donde el crecimiento urbano y la dependencia del vehículo privado han avanzado más rápido que la planificación del transporte colectivo.
El intercambiador no resolverá por sí solo los problemas estructurales de tráfico en la Costa del Sol occidental, pero supone un paso —tardío— hacia un modelo más racional de movilidad pública en San Pedro Alcántara.









