Ser autónomo no renta más, pero es una opción.
MIVAU. IECA. ATA • 7 de febrero de 2026
Ser autónomo no renta más, pero es una opción.
En Marbella, el debate sobre si trabajar como autónomo resulta más rentable que hacerlo por cuenta ajena se resuelve más por aritmética que por ideología.
Los datos salariales ofrecen una respuesta clara, aunque incómoda para el relato del emprendimiento: el trabajo por cuenta propia no es, en promedio, más rentable que el empleo asalariado, pero, aun así, sigue siendo una opción.
Según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, el salario medio bruto anual de los trabajadores por cuenta ajena durante 2024 se situó en 19.232€. Los autónomos entre 1 y 5 años trabajando percibieron 15.772€, muy por debajo del salario medio general de Marbella.
Los autónomos con experiencia de más de 5 años de experiencia alcanzaron los 20.127€, estos ex autónomos lograron superar el salario medio del municipio, aunque de forma muy moderada (unos 900€ más al año).
Lo que indica que, incluso tras varios años de experiencia por cuenta propia, el retorno económico sigue siendo limitado.
La comparación entre ambos asalariados gana nitidez cuando se introducen otras variables. La antigüedad en la empresa es el factor que más incrementa los ingresos por cuenta ajena.
En 2024 un trabajador con más de diez años en la misma empresa ganaba 30.217€, muy por encima de cualquier media asociada al autoempleo. Desde los cinco hasta los diez años de antigüedad, el salario alcanzó los 25.241€, cifras lejanas para la mayoría de los autónomos según los datos disponibles.
Otro condicionante de gran importancia es la experiencia laboral aunque ofrece retornos más modestos.
Con más de 15 años de experiencia, el salario medio por cuenta ajena fue de 25.769€, un monto inferior al de un asalariado estable con larga permanencia en una empresa. Esta diferencia demuestra que el mercado laboral marbellí premia la fidelidad contractual, no la trayectoria diversa ni la iniciativa individual.
La edad refuerza esta lectura. Los menores de 30 años, con 11.650€ de salario medio, se situaron en un nivel de ingresos muy cercano al que los autónomos recibieron el último año como tales.
Es en este tramo donde el autoempleo aparece con más frecuencia, no como una apuesta de rentabilidad, sino como una salida ante la falta de empleos estables y salarios dignos. A medida que la edad y la estabilidad aumentan, el empleo asalariado se vuelve claramente más rentable.
Una primera conclusión, vista en conjunto, es difícil de esquivar: en Marbella no se elige mayoritariamente ser autónomo porque se gane más, sino porque el trabajo por cuenta ajena, especialmente en los primeros años, paga demasiado poco y ofrece poca estabilidad.
El autoempleo actúa como un refugio temporal frente a la precariedad, no como un camino consolidado hacia mayores ingresos. Se emprende no para ganar más, sino para no quedarse fuera.
Ser autónomo puede ofrecer flexibilidad y autonomía personal, pero, según los números, rara vez ofrece mejores salarios que un empleo asalariado estable.
El salario en Marbella crece con la edad, pero parte de niveles muy bajos. Los menores de 30 años cobraban en 2024 unos 11.650€, los que tenían entre 30–39 años cobraban 19.964€ y los que tenían entre 40–49 años: 21.603€. Salarios que llegan a 23.179€ en los mayores de 60 años.
La brecha es evidente: los jóvenes cobran la mitad que los mayores de 60. Esto sugiere que los primeros años de vida laboral están marcados por precariedad, parcialidad y rotación.
Es en este tramo donde el autoempleo suele aparecer como salida, no como elección estratégica, sino como alternativa ante salarios insuficientes.
Tomando la antigüedad como factor determinante, se ve que la estabilidad recompensa. Un trabajador con más de 10 años en la misma empresa gana casi cuatro veces más que uno recién incorporado. Esto explica por qué quienes logran consolidarse en una empresa tienden a evitar el autoempleo.
Recordemos que entre 1 y 5 años de antigüedad el asalariado por cuenta ajena devenga 20.900€ entre 5 y 10 años 25.241€ y con más de 10 años 30.217€, mientras que el autónomo devenga en el primer período 12.420€ y cuando supera los 5 años 20.127€, por encima de la media que son 19.232€ pero muy por debajo que los empleados por cuenta ajena.
Algo más limitado es cuando se realiza la comparación desde la experiencia; en el mismo
primer período los empleados por cuenta ajena ganaron 15.594€ mientras que los autónomos 12.420€, entre 5 y 10 años los empleados ajenos ganaron 19.543€ y cuando superaron los 15 años 25.769€, mientras que los autónomos ganaban 20.127€.
¿Elección o refugio?
Los datos sobre la experiencia como autónomo son reveladores, de los 59.825 personas que formaban el tejido laboral activo, 19.819 nunca han ejercido como autónomos: Quienes han sido autónomos recientemente ganan mucho menos que quienes nunca lo fueron.
Solo aquellos que dejaron el autoempleo hace más de cinco años superan ligeramente la media, lo que apunta a dos posibles lecturas:
El autoempleo una etapa de transición o supervivencia.
La mejora salarial llega después de abandonar la cuenta propia, no durante ella. Otra rápida conclusión es que en Marbella el autoempleo aparece como una respuesta a la precariedad del empleo por cuenta ajena, sobre todo entre jóvenes y trabajadores con baja antigüedad, más que como una vía real de ascenso económico.
El problema es que ese empleo estable es escaso, tarda años en llegar y deja a muchos trabajadores atrapados en una fase inicial de bajos salarios que empuja, casi por necesidad, hacia la cuenta propia.
La edad del autónomo
No existe una “edad oficial” en la que la mayoría de la gente decida hacerse autónoma en España ni en Marbella.
Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social, la edad con mayor concentración de trabajadores autónomos en España está entre los 46 y 55 años, tramo donde se encuentra el 31,6% del total, le siguen los de 56 a 65 años (24%) y, los de 36 a 45 años (24%).
La Federación Española de Trabajadores Autónomos (ATA) en su informe de enero de 2026 coincidía con este último dato, señalando que los autónomos crecían en todas las franjas de edad a excepción de los que tienen entre 36 y 45 años, que descendieron en 8.914 personas.
Esto indica que la mayoría de las personas que mantienen una actividad por cuenta propia no son los jóvenes.
¿Por qué ocurre esto? una primera respuesta es que el autoempleo crece con la edad, el Observatorio Argos registró en enero de este 2026 que de la mayoría de los contratos por cuenta ajena realizados (3.107), 1.517 se hicieron a las personas entre 25 y 44 años, 659 a los menores de 25 años y 931 a los mayores de 45 años.
Las cifras apuntan a que muy pocos trabajadores por cuenta propia son menores de 30 años, lo que sugiere que el autoempleo no es la opción dominante entre jóvenes, posiblemente por condiciones económicas precarias y falta de apoyo estructural.
De hecho, ATA confirma que los mayores de 56 años representan el 73,1% del crecimiento total de autónomos y que los mayores de 65 años representan el 35,2%.
Sin embargo, para ATA este crecimiento en esta franja de edad, se debe a las políticas de jubilación activa que están ayudando de forma positiva a impulsar el crecimiento autónomo.
Según ATA desde junio de 2019 hasta junio de 2025 hubo un incremento de 122.114 autónomos en España, llegando a los 3.409.563 autónomos.
De esos 122.114 autónomos 110.172 (90%) se concentró en Andalucía y el 40% se debió a la comunidad. Además, el 20% de ese incremento se dio en la provincia de Málaga.
El 31 de diciembre de 2025 la cifra total de autónomos llegó a 3.431.797 personas.
Género
El crecimiento registrado en 2025, el 70% fueron mujeres, 85.000 y el 30% hombres.
Pérdidas por sectores
Según los datos de junio de 2019 a junio de 2025, en los conocidos como sectores tradicionales, España ha perdido 64.724 autónomos del comercio. El sector industrial ha perdido 17.185, en la agricultura 12.328 y la hostelería 7.768.
Sin embargo, en las actividades profesionales o científicas como información y comunicación, hubo un importante crecimiento de autónomos.
ATA estima que casi la mitad del incremento de autónomos son científicos y técnicos, seguidos por la construcción y las actividades sanitarias.









