Teletrabajo para el Ayuntamiento de Marbella
Isabel Pérez • 19 de septiembre de 2025
Psoe Marbella propondrá regular el teletrabajo en el Ayuntamiento.
Marbella. -
La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Marbella, Isabel Pérez, ha adelantado que presentará una moción en el próximo pleno ordinario de la ciudad, que permita regular el teletrabajo en el Consistorio.
La iniciativa busca adaptar la organización del trabajo a los nuevos tiempos, mejorar la eficiencia de los servicios públicos y favorecer la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, dijo la líder socialista.
El teletrabajo, lejos de ser un experimento coyuntural nacido durante la pandemia, se está consolidando como un instrumento de modernización institucional. La pregunta es si los ayuntamientos españoles, con sus inercias administrativas y estructuras rígidas, están preparados para dar el salto.
La propuesta se fundamenta en el artículo 47 bis del Real Decreto Legislativo 5/2015, que define el teletrabajo como una modalidad voluntaria y reversible, compatible con la presencialidad, y sujeta a autorización expresa y criterios objetivos negociados colectivamente.
Para Pérez el teletrabajo no es una moda pasajera, sino una herramienta estratégica que permite modernizar la administración, optimizar recursos y mejorar la calidad del servicio público.
Ventajas estratégicas
Muchos expertos opinan que una de las principales ventajas del teletrabajo es la conciliación real de la vida laboral y familiar.
La seriedad de la propuesta es que se realiza fuera de todo movimiento electoral, destacando que su aplicación puede reducir desplazamientos y otorgar mayor flexibilidad a los empleados municipales, además, trabajar parcialmente desde casa libera infraestructuras y reduce gastos energéticos. En la administración, donde los recursos suelen ser limitados, esta optimización es especialmente valiosa.
Resiliencia ante crisis
Para la concejala es imprescindible que el Ayuntamiento de Marbella regule esta modalidad laboral para aquellos puestos cuyas funciones puedan desempeñarse a distancia mediante el uso de tecnologías de la información, recordando que la pandemia dejó en evidencia la vulnerabilidad de instituciones dependientes de la presencialidad.
Un marco regulado de teletrabajo dotaría a los ayuntamientos de un “plan B” frente a futuras emergencias sanitarias, climáticas o de movilidad, asegurando la continuidad del servicio público.
Por otro lado, el empleo público compite cada vez más con el sector privado por profesionales cualificados en áreas como informática, urbanismo o gestión medioambiental. La flexibilidad laboral puede convertirse en un incentivo decisivo para atraer perfiles de alto nivel a la administración local.
El riesgo de hacerlo mal
La experiencia de otras administraciones revela que, sin criterios claros, el teletrabajo puede degenerar en desigualdades entre empleados, falta de supervisión o deterioro de la atención ciudadana. De ahí que la propuesta socialista en Marbella insista en la necesidad de un reglamento pactado colectivamente, que delimite qué puestos son susceptibles de trabajar a distancia y bajo qué condiciones.
Un síntoma de cambio
La moción insta al ayuntamiento a iniciar un proceso de negociación con los representantes de los trabajadores para elaborar un reglamento que establezca criterios claros y objetivos sobre el teletrabajo.
En última instancia, lo que está en juego no es sólo el bienestar de los empleados municipales, sino la capacidad de los gobiernos locales para modernizarse sin perder eficacia ni proximidad con la ciudadanía.









