Terminan las obras del Faro de Marbella
Diego López • 2 de agosto de 2025
Terminan las obras de remodelación del Faro de Marbella.
Marbella. —
Ocho veranos después y con un sobrecoste que supera el 47% del presupuesto adjudicado, que elevó el gasto público desde el millón de euros hasta los 1,4MM€, el Faro de Marbella volverá a recibir visitantes.
Las autoridades lo presentan como un nuevo puente entre el Paseo Marítimo y el centro de la ciudad, un espacio “amable, funcional y pensado para las personas”. Nadie parece detenerse demasiado en el hecho de que ese puente tardó casi una década en materializarse.
En el verano de 2018, el entonces concejal de ramo, Manuel Cardeña, aseguraba que pasada la temporada alta se licitarían las obras, caso que no llegó hasta 2020, en plena pandemia, cuando la alcaldesa firmó un convenio que preveía la apertura para 2021.
En febrero de 2024, ya con varios calendarios tachados, se prometió que estaría listo para final de año. Y ahora, en agosto de 2025, las llaves por fin giran en la cerradura.
El discurso oficial apenas concede espacio a esa cronología. En su lugar, la narrativa se centra en la “recuperación de un lugar simbólico” y en la transformación de un “recinto degradado” en un enclave “moderno y accesible”. El lenguaje es de renacimiento, no de demora.
En una ciudad donde las promesas de regeneración urbana a menudo conviven con la elasticidad de los plazos, el Faro no es un caso aislado. Su metamorfosis de anuncio a realidad ha pasado por silencios administrativos, ajustes de proyecto y un calendario que ha estirado el tiempo con la misma suavidad con que se extiende el verano marbellí.
Hoy, la obra terminada se celebra como si hubiera llegado justo cuando debía llegar. Quizá, en Marbella, los plazos no se miden en años ni en meses, sino en la inercia de lo inevitable: las cosas se inauguran cuando se inauguran.









