70 papeleras para San Pedro
Diego López • 1 de octubre de 2025
Instalan en San Pedro Alcántara 70 nuevas papeleras.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
La instalación de 70 nuevas papeleras en San Pedro Alcántara, con un diseño más hermético y capacidad más que duplicada, simboliza algo más que un gesto de modernización urbana.
Es un recordatorio de cómo las ciudades costeras, presionadas por la afluencia turística y las demandas de sus residentes, buscan constantemente fórmulas para mantener su espacio público limpio y atractivo.
El Ayuntamiento de Marbella ha apostado por infraestructuras más resistentes y funcionales, con detalles tan específicos como ceniceros integrados para combatir un residuo tan común como incómodo: las colillas.
El gesto, sin embargo, no es únicamente técnico. Es también político. El concejal de Limpieza, Diego López, apeló directamente a la “responsabilidad compartida” de los vecinos. En otras palabras: la inversión no servirá de nada si los ciudadanos deciden usar las papeleras como contenedores de basura doméstica.
La insistencia en la corresponsabilidad revela un dilema cada vez más visible en la gestión urbana: los gobiernos locales pueden renovar, mejorar y optimizar los servicios, pero la verdadera eficacia se juega en el terreno de los hábitos cotidianos. Marbella no es una excepción.
Los Horarios
El debate más delicado, sin embargo, se encuentra en los horarios. El Consistorio mantiene unas franjas estrictas para sacar la basura: de 20.00 a 23.00 horas en verano, y de 19.00 a 23.00 en invierno.
El argumento es claro: reducir olores y facilitar la recogida nocturna, sin embargo, algunos piensan que no es realista limitar a tres o cuatro horas un gesto tan básico como depositar residuos en una ciudad que vive, literalmente, hasta la medianoche.
En un entorno turístico como el de San Pedro Alcántara, donde la vida social se prolonga y la actividad comercial se extiende más allá de la franja oficial, el riesgo es obvio: que la norma se incumpla sistemáticamente y las bolsas de basura aparezcan en las aceras a cualquier hora. Un escenario que convierte la regla en letra muerta y el esfuerzo institucional en un ejercicio frustrante.
Así que, el equilibrio está en la gestión de las instituciones y el buen hacer de los ciudadanos.









