alquileres turísticos y la eliminación de coches de caballos
Ángeles Muñoz • 25 de junio de 2025
El nuevo reglamento europeo de control de alquileres turísticos y la eliminación de coches de caballos pasan desapercibidos en Marbella.
Marbella. -
En un momento en que la Unión Europea trata de frenar los efectos del turismo descontrolado en sus ciudades más visitadas y algunos gobiernos locales empiezan a poner fin a prácticas que ya no encajan con una sensibilidad contemporánea sobre el bienestar animal, Marbella, uno de los epicentros del turismo de lujo en la Costa del Sol, mantiene una postura cautelosa. En algunos casos, incluso inamovible.
Europa legisla, pero Andalucía dice NO
El Parlamento Europeo ha aprobado recientemente una normativa para mejorar el control de los alquileres turísticos de corta duración. El objetivo es claro: proteger el acceso a la vivienda para los residentes locales, frenar la inflación del mercado inmobiliario y combatir la conversión de los centros urbanos en parques temáticos al servicio de los turistas.
Latinpress.es
quiso conocer la valoración de la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, y la postura que tomaba.
“Cada uno tiene sus competencias”, afirma. Aunque reconoce la necesidad de diálogo entre administraciones, evitó posicionarse con firmeza frente a un problema que muchos residentes ya viven de forma tangible: la dificultad para encontrar viviendas asequibles en una ciudad donde los pisos turísticos han crecido como setas.
Turismo sin freno, alquileres sin techo
A pesar de que Muñoz asegura estar trabajando para ampliar la oferta de alquiler —con la aprobación inminente del Plan General de Ordenación Municipal y su promesa de liberar más suelo para Viviendas de Protección Pública—, no hace mención directa al fenómeno de los alquileres turísticos como un problema estructural.
Este tipo de reticencia no es nueva en la Costa del Sol, donde el turismo representa una parte crucial del PIB local y donde medidas restrictivas se enfrentan no solo a la oposición política, sino también a la presión del sector inmobiliario y hotelero.
Mientras ciudades como Ámsterdam, Lisboa o incluso Barcelona imponen límites o moratorias al alquiler turístico, Marbella parece más inclinada a proteger su “modelo de éxito”.
Coches de caballos
En Málaga, a escasos 60 kilómetros de Marbella, el Ayuntamiento ha tomado una decisión que resuena con fuerza en la lucha por el bienestar animal: eliminar los coches de caballos tradicionales, una atracción turística habitual en muchas ciudades españolas.
La medida ha sido celebrada por organizaciones animalistas y representa una ruptura con prácticas que, aunque arraigadas, se ven cada vez más como anacrónicas.
Consultada por Latinpress.es sobre si Marbella adoptará la misma decisión, la alcaldesa ha dejado claro que no. “Cada ciudad tiene su propia filosofía”, afirmó.
Aunque admite haber iniciado conversaciones con algunos propietarios para ofrecer compensaciones por rescindir sus licencias antes de tiempo, Marbella continúa otorgando nuevas autorizaciones para este tipo de transporte.
El contraste no podría ser más evidente. Mientras las instituciones europeas y varias capitales municipales reconfiguran sus prioridades en torno a la sostenibilidad, el bienestar social y animal, Marbella opta por una posición pragmática, más reactiva que proactiva. La ciudad parece más interesada en no incomodar a los actores económicos tradicionales que en liderar una transición hacia un modelo urbano más equitativo y ético.
En Marbella, por ahora, el equilibrio se inclina hacia la continuidad. Las palabras de la alcaldesa reflejan la tensión entre la preservación de un modelo que ha funcionado económicamente y las exigencias de una nueva era: más regulada, más ética y, probablemente, más incómoda para quienes se benefician del statu quo.









