Apertura del tramo de la carretera de Istán
Félix Romero • 1 de julio de 2025
Marbella anuncia la apertura del tramo de la carretera de Istán.
MARBELLA. -
La ciudad continúa redibujando sus carreteras y urbanizaciones para responder, en este caso, a desafíos no solo de la seguridad vial o de movilidad peatonal, también los de la estética pública y su apuesta por el ultralujo de la zona.
La reapertura del tramo de la carretera de Istán, anunciada hoy por el portavoz del Gobierno local, Félix Romero, no es, por tanto, un simple proyecto de infraestructura; sino el símbolo de una nueva ambición urbana.
La vía, que conecta urbanizaciones densamente pobladas, hasta ahora funcionaba más como un atajo riesgoso que como una calle integrada al entorno. Su transformación en un corredor amplio, arbolado y pensado tanto para coches como para personas es, sin duda, una buena noticia.
Además, la renovación de infraestructuras heredadas se ha convertido en una herramienta clave para redefinir la experiencia urbana sin recurrir a grandes expansiones e inversiones y Marbella, más conocida por su turismo de lujo y sus playas, no es ajena a esta tendencia.
Del paso inseguro al boulevard urbano
Durante años, la carretera de Istán ha sido un punto débil en el mapa vial local: estrecha, sin aceras adecuadas, y con un tráfico estimado en más de 2.000 vehículos diarios.
Era, sobre todo, un ejemplo de cómo muchas carreteras secundarias no estaban pensadas para el peatón moderno ni para las dinámicas actuales de una ciudad viva más allá del turismo estacional.
Las obras no sólo amplían la calzada y crean aceras cómodas. También incorporan sistemas de drenaje pluvial, iluminación eficiente, nuevas canalizaciones, y un paisajismo ambicioso: 71 árboles de gran porte, 235 palmeras y otras 91 especies arbóreas, todo con un sistema de riego integrado.
Es, en palabras de Félix Romero, una intervención donde “la seguridad” es el eje, pero el entorno no se deja de lado.
Marbella no solo necesita nuevos espacios, sino mejorar los que ya existen apostando por humanizar lo construido.
Estas obras representan una mirada política a largo plazo, en la que no se trata solo de mover coches con más fluidez, sino de reconectar zonas urbanas, reducir riesgos y embellecer lo cotidiano.
En un contexto donde las ciudades buscan ser más habitables, más sostenibles y más inclusivas, cada calle rehabilitada es una declaración de principios.









