Ayuso y la huida de los debates
José Antonio Medina Ibáñez • 24 de abril de 2021
Ayuso, la huida de los debates, y el riesgo con su alter ego
Durante el debate televisado el pasado jueves 22 por Telemadrid, todos pudimos ver el alter ego de la derecha española.
Rocío Monasterio salió en distintas oportunidades a hacerle el quite a la amilanada Isabel Diaz Ayuso, incluso se apoderó del eslogan comunismo o libertad, sin embargo, hasta ese día los papeles de la presidenta de la Comunidad de Madrid salieron bien lavados, no tuvo que realizar ningún esfuerzo intelectual para su defensa; ahí estuvo siempre Monasterio.
Pero, a su espantada del segundo debate, en la emisora de radio más importante de España, Cadena Ser, le siguió la rabiosa y desafortunada intervención de la desagradable portavoz de la ultraderecha española.
El abandono de Iglesias, seguido de Mónica García y Ángel Gabilondo, bajo la promesa de no acudir a otros debates donde esté la extrema derecha, ha desnudado a Ayuso y, la ha dejado huérfana a merced de la opinión pública retratándola como la otra derecha que utiliza a la extrema.
Se ha salvado de no ir al debate de La Sexta porque este canal lo canceló, no tenía sentido un debate entre la cohesionada izquierda española sin la presencia de Ayuso, y el veto a Vox.
Pero su huida, a la confrontación política de altura, ha dejado en el aire el que ya no tiene quien le friegue los trapos sucios y, que será ella la que deba dar la cara con respuestas concretas, nada de medias tintas como le sacudió Iglesias en la tv borrándole su sonrisa burlona de un sopetón.
El claro favoritismo con el que salió en el inicio de esta carrera electoral, se ha ido torciendo y, ya se da por posible un triunfo de la izquierda.
Ahora le toca a Ayuso demostrar su taya, su valentía política y, defenderse sola, demostrar que no solo piensa como, sino que es distinta a la ultraderecha.
Parece un reto imposible para alguien con la experiencia y capacidad de gestión que tiene, el riesgo que había calculado para seguir manteniéndose por el uso de terceros se le ha acabado.









