Cardeña deja la Mancomunidad sin presupuestos
Manuel Cardeña deja la Mancomunidad de la Costa del Sol, sin presupuestos, marcada por anuncios incumplidos y falta de diálogo.
Marbella. — La marcha de Manuel Cardeña de la presidencia de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental para ocupar un escaño en el Parlamento andaluz ha servido al PSOE para ajustar cuentas con una gestión que considera más eficaz en la generación de titulares que en la resolución de los problemas de la comarca.
Aunque el portavoz socialista en la institución, Víctor Navas, comenzó su intervención deseando suerte a Cardeña en su nueva etapa política, el balance realizado por los socialistas dibuja una presidencia marcada por los anuncios incumplidos, la ausencia de planificación y una creciente utilización partidista de una institución llamada a coordinar los grandes desafíos supramunicipales de la Costa del Sol.
Para el PSOE, el legado que deja Cardeña se resume en una larga lista de iniciativas que ocuparon espacio en ruedas de prensa y fotografías oficiales, pero que nunca llegaron a traducirse en actuaciones concretas. Entre ellas figura la conexión marítima entre municipios de la Costa del Sol, presentada en su día como una apuesta innovadora para mejorar la movilidad de la comarca y que terminó naufragando antes incluso de abandonar la fase de los anuncios. Lo mismo ocurrió con el plan para regenerar playas mediante dragados en puertos deportivos, una propuesta que generó expectativas pero que jamás llegó a ejecutarse.
La crítica socialista es relevante porque se produce en un momento en el que la Costa del Sol afronta algunos de los mayores retos de su historia reciente: La crisis hídrica, los problemas de movilidad, la presión sobre el mercado de la vivienda o la necesidad de nuevas infraestructuras requieren planificación y capacidad de gestión. Sin embargo, Cardeña abandona la presidencia sin haber dejado aprobados los presupuestos de 2026 ni un plan de inversiones que permita orientar la acción de la Mancomunidad durante los próximos años.
A juicio del PSOE, la situación refleja una institución que llega al relevo presidencial sin una hoja de ruta clara y con importantes decisiones pendientes.
Los socialistas también han puesto el foco en lo que consideran una deriva sectaria durante el mandato de Cardeña. El ejemplo más significativo sería la exclusión del PSOE de los órganos de dirección de ACOSOL, la empresa pública encargada de gestionar el agua en la Costa del Sol.
Pese a representar a la segunda fuerza política de la comarca, los socialistas quedaron apartados de la toma de decisiones sobre uno de los asuntos más sensibles para el territorio.
La decisión resulta especialmente controvertida en un contexto en el que el agua se ha convertido en la principal preocupación estratégica de la Costa del Sol. Lejos de buscar consensos amplios para afrontar un problema que afecta a todos los municipios, el gobierno de la Mancomunidad optó por concentrar el control político de la empresa pública, según denuncian los socialistas.
Pero la crítica más política apunta a la utilización de la institución como plataforma de promoción personal y partidista.
El PSOE recuerda que Cardeña impulsó la concesión de una distinción institucional al presidente andaluz, Juanma Moreno, en plena polémica por la situación de la sanidad pública.
Para Víctor Navas, aquella decisión no fue un simple reconocimiento institucional, sino el preludio de un movimiento político que ahora se confirma con el salto de Cardeña al Parlamento andaluz.









