La Mancomunidad sube la basura y el agua
La factura del agua y la basura de la Mancomunidad llega cuando muchos vecinos hacen malabares con sus presupuestos.
Marbella. - En política fiscal existe una diferencia esencial entre bajar impuestos y reducir la presión económica sobre los ciudadanos.
El PSOE ha rechazado los presupuestos de 2026 con un argumento sencillo: mientras el Partido Popular mantiene un discurso basado en las rebajas fiscales, los ciudadanos terminan pagando más por dos servicios básicos como el agua y la gestión de residuos.
El dato más llamativo es el incremento del 9,98% en la facturación del agua que aplicará ACOSOL en los municipios donde presta el servicio.
La empresa lo justifica por el aumento de costes de explotación, un razonamiento comprensible en un contexto de inflación, inversiones hidráulicas y sequía. Sin embargo, desde el punto de vista del consumidor, el resultado es el mismo: el recibo sube.
A ello se añade otro elemento difícil de ignorar. Los usuarios ya soportan el incremento del canon autonómico del agua aprobado por la Junta de Andalucía el año anterior. Aunque ambos aumentos tengan administraciones distintas detrás, el ciudadano no distingue competencias cuando llega la factura a casa. Solo ve que paga más.
La basura ofrece un escenario similar. El canon repercutido a los ayuntamientos pasa de 48,02 a 85,93 euros por tonelada, un incremento cercano al 79%.
Después será cada municipio quien decida cómo trasladar ese coste a sus vecinos mediante la tasa correspondiente, pero el efecto final vuelve a recaer sobre hogares y empresas.
Contradicciones importantes
El PP puede defender legítimamente que no aumenta impuestos directos, e incluso presumir de determinadas rebajas fiscales.
Pero cuando los servicios públicos esenciales incrementan significativamente sus tarifas, el alivio fiscal pierde parte de su efecto práctico. Para muchas familias, el ahorro conseguido por una vía puede desaparecer rápidamente por otra.
Críticas a las críticas
El PSOE introduce una crítica técnica respecto a las previsiones presupuestarias de residuos. Según los socialistas, la Mancomunidad vuelve a presupuestar unos ingresos de 35,2 millones de euros pese a que la recaudación real de 2025 se quedó en 30,6 millones. Si esos datos son correctos, ¿por qué mantener una previsión que ya ha demostrado ser demasiado optimista?
Víctor Navas califica estos presupuestos como el "legado" de Manuel Cardeña y reprocha al nuevo presidente no haber aprovechado el relevo para introducir cambios.
La acusación tiene carga simbólica, aunque también refleja una práctica habitual en las administraciones: muchas veces los nuevos responsables ejecutan unos presupuestos diseñados por sus antecesores porque el calendario administrativo apenas deja margen para rehacerlos.
Consejo de Administración
El conflicto sobre la exclusión del PSOE del Consejo de Administración de ACOSOL añade otra dimensión. Más allá de la confrontación partidista, reducir la presencia de la segunda fuerza política en el órgano de control de una empresa pública estratégica alimenta el debate sobre transparencia y pluralidad institucional.
En realidad, este enfrentamiento resume uno de los grandes dilemas de las administraciones españolas: mantener servicios públicos cada vez más costosos sin trasladar ese incremento a los ciudadanos.
La sequía, las inversiones en infraestructuras hidráulicas, la normativa ambiental europea y el tratamiento de residuos hacen que el agua y la basura sean hoy mucho más caros de gestionar que hace una década.
Por último, el portavoz socialista ha denunciado la contradicción del Partido Popular en materia fiscal. El PP reclama bajadas de impuestos allí donde está en la oposición, pero allí donde gobierna aprueba subidas generalizadas que afectan directamente a la economía de las familias. Sube el recibo del agua, incrementa el coste de la basura y lo hace de manera indiscriminada, sin atender a la capacidad económica de los ciudadanos.
Por responsabilidad con los vecinos y vecinas de la Costa del Sol, el PSOE no puede respaldar unas cuentas que aumentan la presión económica sobre las familias sin ofrecer soluciones a los verdaderos retos de nuestra comarca, ha concluido Víctor Navas.
Por su parte, la diputada Isabel Pérez ha defendido el voto en contra del Grupo Socialista a los presupuestos de la entidad, al considerar que “no responden a las necesidades reales de los vecinos y vecinas”.
Pérez ha señalado que “no puede ser que, en un momento en el que muchas familias siguen haciendo un gran esfuerzo para llegar a fin de mes, la respuesta sea subir servicios esenciales como la basura y el agua”.
“Por responsabilidad con nuestros vecinos, hemos votado en contra de unos presupuestos que no alivian la carga económica de las familias y que continúan trasladando a la ciudadanía el coste de una mala gestión”, ha afirmado.









