Comienza la demolición del estadio de Marbella
Ángeles Muñoz • 28 de agosto de 2025
Arrancan los trabajos de demolición del Estadio Municipal Antonio Lorenzo Cuevas.
Marbella. -
La demolición del Estadio Municipal Antonio Lorenzo Cuevas es el inicio de un ambicioso proyecto urbano que redefine cómo una ciudad mediana como Marbella se piensa a sí misma en clave global.
Durante cuatro meses, el solar que albergó décadas de fútbol y memoria colectiva quedará reducido a cascotes, antes de renacer como un complejo de más de 120 millones de euros que sus promotores describen como “icónico” y “único en España”.
La ciudad pone en juego la capacidad de articular un proyecto de identidad en torno al deporte, el ocio y el urbanismo. El plan, impulsado por el Ayuntamiento y la Fundación Marbella FC, aspira a ser algo más que un campo de fútbol, busca convertirse en un espacio de uso ciudadano, integrado en la vida diaria y abierto al turismo de élite que ya define parte de la marca Marbella.
Lo relevante de la lógica local está en usar un gran estadio no sólo como infraestructura deportiva, sino como motor económico, catalizador de renovación urbana y símbolo de modernidad. Marbella no busca consolidar su posición como metrópolis, sino demostrar que también una ciudad de más de 150.000 habitantes puede concebir un estadio como pieza de estrategia global para ciudades mucho más grandes.
Los riesgos
La operación entraña riesgos. El calendario es largo —el nuevo recinto no abriría hasta 2027 o 2028— y el desafío logístico es enorme: desde la gestión de residuos de demolición hasta el tránsito de camiones junto a colegios y polideportivos.
También está la cuestión de sostenibilidad financiera y social y, el ver si en el futuro el nuevo estadio seráun verdadero bien común o un emblema más de exclusividad en una ciudad acostumbrada a convivir con el lujo.
En este sentido, la figura de Esteban Granero, exfutbolista y hoy representante del club, adquiere un peso simbólico. Su insistencia en que el estadio será “un espacio de uso público diario” se alinea con una narrativa de democratización del deporte, aunque el tiempo dirá si la realidad acompaña a la retórica.
De momento, el rugido de las máquinas en el Antonio Lorenzo Cuevas ya han comenzado a derrumbar las gradas.









