Crisis: Hospital Universitario de la Costa del Sol
Junta de Personal • 15 de mayo de 2025
El Hospital Universitario de la Costa del Sol, con una ampliación sin personal, se ha convertido en un espejismo.
Marbella. -
La Junta de Personal del hospital ha recordado que durante años fue un referente nacional e internacional en eficiencia y calidad asistencial, pero que hoy vive una lenta y progresiva degradación.
La integración del Hospital Costa del Sol en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), que en teoría debía suponer un paso hacia la consolidación de un sistema sanitario público más sólido, ha devenido en todo lo contrario: una descomposición planificada, disfrazada de integración.
Años atrás, el Hospital Costa del Sol era un centro moderno, bien gestionado, reconocido por la Joint Commission International y otras instituciones de prestigio; representaba una muestra de lo que la sanidad pública podía lograr cuando se apostaba por la excelencia.
Hoy, tras su incorporación al SAS, es un hospital castigado por la desidia, la infrafinanciación y el olvido institucional andaluz. recuerdan.
La plantilla
La realidad sobre el terreno es que las plantillas son insuficientes, los profesionales están extenuados por la sobrecarga de trabajo; las infraestructuras ampliadas continúan vacías, los servicios están colapsados y, padece un sistema que antepone el equilibrio contable al bienestar de pacientes y trabajadores.
No hay ningún error administrativo aquí; lo que hay es una política deliberada de austeridad que ignora los principios más básicos de justicia sanitaria.
La ampliación
El hospital ha crecido en paredes, pero no en manos. Las nuevas instalaciones, destinadas a aliviar la presión asistencial, permanecen prácticamente inoperativas por falta de personal. Las salas de espera están vacías no porque haya menos enfermos, sino porque no hay personal suficiente para atenderlos. Y, las listas de espera siguen creciendo.
Todo ello mientras que el Hospital de Estepona, concebido como complemento, opera al mínimo de su capacidad. No hay hospitalización, no hay quirófanos, y por las noches o en festivos, las urgencias son lo que podría ofrecer cualquier centro de salud: sin laboratorio y sin pruebas complementarias.
No se trata de fallos logísticos, sino de una visión política que ha optado por recortar, contener el gasto y gestionar la sanidad como si fuera una hoja de cálculo.
Las demandas
Los profesionales del hospital denuncian jornadas interminables, turnos imposibles, descansos vulnerados, y una frustración que ya ha desbordado cualquier margen de tolerancia.
El cansancio físico se ha convertido en un desgaste moral, precarizando a quienes salvan vidas y, poniendo en juego la salud de todos.









