El control de los informativos en Canal Sur
Consejo Profesional de la RTVA • 21 de septiembre de 2025
Denuncian el control de la información en Canal Sur.
Marbella. -
El blog del Consejo Profesional de la RTVA ha denunciado que la Dirección de Informativos de Canal Sur TV pone los informativos de la televisión pública al servicio de la estrategia de la Junta.
El 8 de abril, los telediarios de Canal Sur dedicaron casi 7 minutos a cubrir la visita del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, a Jaén. Los espectadores vieron aplausos reiterados, imágenes de inauguraciones, y un relato uniforme: el líder autonómico presentando nuevas infraestructuras de salud y educación. Lo que no vieron —porque se decidió que no debían verlo— fueron las protestas ciudadanas contra la gestión sanitaria y universitaria de su gobierno.
Los equipos de Canal Sur sí grabaron esas protestas, pero la dirección de informativos en Sevilla ordenó que desaparecieran de la pantalla. El resultado: una versión higienizada de la realidad, donde el presidente aparece como un gestor aplaudido, sin oposición visible.
Este episodio es un patrón preocupante en la gestión de los medios públicos andaluces. La desproporción en la cobertura es reveladora. Mientras Moreno acaparaba 7 minutos de informativo, la primera visita de un presidente español a Vietnam se redujo a 22 segundos y el debate parlamentario sobre la gratuidad de las gafas en la sanidad pública no llegó al minuto.
Otra importante noticia, potencialmente incómoda para el Ejecutivo andaluz, fue la imputación de un alto cargo sanitario en Cádiz y la apertura de una investigación por contratos irregulares. No salieron en antena.
Sesgos éticos
La manipulación no se limita a lo editorial, también afecta a principios éticos fundamentales.
Canal Sur difundió imágenes de menores en un colegio sin autorización de las familias, a pesar de que la asociación de padres y madres del centro había protestado públicamente.
Emitir esas imágenes, incluso después de las quejas, no solo supone una vulneración de la ley, sino un síntoma de que el afán propagandístico prevaleció sobre cualquier cautela deontológica.
No se trata de un error puntual de edición, sino de un modelo de comunicación institucionalizado que erosiona la confianza pública.
Una televisión pública existe para garantizar pluralidad, transparencia y fiscalización del poder, no para ser utilizada como escaparate de propaganda gubernamental.









