El Convento de La Trinidad de Marbella, 18 años olvidado
Isabel Pérez • 19 de mayo de 2025
Después de 18 años de promesas para recuperar El Convento de La Trinidad, la alcaldesa de Marbella sigue desaparecida.
Marbella. -
En el corazón histórico de Marbella, el Convento de la Trinidad se desmorona, lo que fue un emblema arquitectónico con categoría de Protección Singular , según la modificación urbanística de 2007, hoy es un esqueleto abandonado, víctima de 18 años de promesas incumplidas y un ayuntamiento que ha hecho del anuncio vacío su única política patrimonial.
La portavoz del PSOE en el ayuntamiento, Isabel Pérez, ha anunciado que su grupo exigirá en el próximo pleno municipal la rehabilitación urgente e integral del edificio.
Desde 2008, la alcaldesa ha paseado ante las cámaras distintos planes para el convento: primero, sería un espacio cultural; después, un Museo de Arquitectura y Diseño Moderno; más tarde, en 2018, se aprobó un proyecto básico de restauración valorado en 1,8 millones de euros.
En 2020, vino un nuevo anuncio junto a la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, que también quedó en nada. La única constante ha sido el deterioro progresivo del inmueble.
Este patrón no sólo evidencia un vacío de gestión; apunta a algo más grave: una inacción deliberada en el cumplimiento de las obligaciones legales del propio Ayuntamiento, propietario del convento.
Tal como señala Pérez, la reciente Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA) obliga a los propietarios públicos a mantener sus edificaciones en condiciones de seguridad, salubridad y ornato. Marbella, claramente, no lo está haciendo.
Spoiler:
El convento no se cae solo. Lo derriban los años de abandono, la falta de voluntad política y la preferencia sistemática por los grandes titulares frente a las intervenciones reales; se derrumba también por una visión de ciudad que pone por delante el interés urbanístico y constructivo sobre la preservación de la memoria histórica.
El propio planeamiento urbanístico ha sido manipulado como arma de doble filo: mientras se mantienen en papel protecciones a inmuebles históricos, se desmantelan otras herramientas como el catálogo patrimonial del fallido PGOU de 2010. Incluso se ha intentado revertir la modificación de 2007 para facilitar nuevas edificaciones, como en el caso de la Casa del Gobernador, apuntó Pérez.
La propuesta socialista es necesaria. No solo para preservar un bien patrimonial. También para confrontar un modelo de ciudad con su pasado en pie y no como una oportunidad para la identidad cultural y turística.
La portavoz socialista, a la pregunta de Latinpress.es
sobre el por qué no se hace una relación del patrimonio histórico, señaló que esa relación está en el Plan General Urbanístico, donde se establece el tipo de protección que deben tener, si es autonómica, estatal o, si es el propio ayuntamiento el que debe proteger el patrimonio.
Como seguimos con el Plan del 86, añadió, todavía aparecen las edificaciones protegidas con la modificación de 2007 que incorporó un mayor número de protecciones y, que es la que este gobierno ha querido levantar para poder edificar en la Casa del Gobernador.
También existe un catálogo del Plan General de 2010 que en ese momento era mucho más extenso, pero al venirse abajo ese Plan el catálogo decayó.
Ahora estamos esperando a que con el nuevo Plan General se establezcan una serie de protecciones para determinados patrimonios de primer nivel para que trasciendan a las nuevas generaciones.
Nosotros hemos pedido reiteradamente que se elabore un catálogo de espacios libres; lo hemos traído al Pleno, uno de esos espacios es la plaza de Los Naranjos, una exigencia que incorporaba el que se mirase el tipo de vegetación de esos espacios. No recuerdo qué postura tomó el Partido Popular, pero lo cierto es que no se ha llevado adelante, concluyó la diputada.









