Falta mantenimiento en el parque del Mediterráneo
Jose Ibañez • 13 de septiembre de 2025
El Parque del Mediterráneo de Marbella sin sombras, con colillas de cigarrillos y papeleras sin limpieza.
Marbella. -
El Parque del Mediterráneo de Marbella se ha convertido en uno de los espacios más atractivos de la ciudad.
Su ubicación privilegiada junto al mar, sus amplias instalaciones deportivas y de ocio, y la apuesta por integrar sendas, miradores y zonas infantiles lo convierten en un lugar con un enorme potencial para convertirse en referencia de encuentro familiar y vecinal.
Sin embargo, a pesar de su belleza y amplitud, el parque comienza a presentar algunas deficiencias que afectan al disfrute pleno por parte de los vecinos.
Falta de sombra
En octubre de 2023, el Ayuntamiento de Marbella aseguró que se habían plantado 12 palmeras whasingtonias robustas, una canadiense, cuatro datileras, así como 43 pinus pinea que tenían dos metros y medio de altura". También se adelantó que "en los próximos días se plantarían 153 pinos piñoneros más, así como 70 pinos carrascos de cinco metros de altura, 200 adelfas, 30 moreras de gran calibre y numerosas especies arbustivas, una cifra que continuará aumentando ya que en total se van a plantar unos 500 árboles".
Ese gran número de árboles parece no haber sido suficiente o, no llegó a plantarse. La evidencia es que durante todo el verano el parque ha sido escasamente visitado durante el día, dejando las horas de la tarde- noche como las preferidas por las familias.
Muchas de las quejas de los padres giran en ese sentido: faltan árboles de gran copa y crecimiento rápido, también faltan pérgolas o estructuras de sombra en las áreas infantiles.
Problemas de limpieza y mantenimiento
Al problema anterior, actualmente las canchas de arena para juegos infantiles se han ido cubriendo por decenas de colillas de cigarro que resultan antihigiénicas y peligrosas para los niños.
En los alrededores se observan piedras pequeñas que pueden provocar caídas o accidentes y las papeleras están sucias o insuficientemente atendidas, lo que da una imagen de abandono en un espacio que debería ser ejemplo de cuidado.
La falta de limpieza o mantenimiento también puede verse en las zonas de juego con superficie de caucho.
Frecuencia de limpieza
Algunos visitantes se han quejado de una mayor frecuencia en la limpieza y en la falta de papeleras con ceniceros que ayuden a reducir la presencia de colillas en los suelos.
Las familias no saben si pueden o no fumar, o dónde hacerlo, porque faltan mejores y más señalizaciones que definan de forma clara la prohibición de fumar en áreas infantiles.
Ya no vale para quienes ahí llevan a sus hijos el que se les diga que es un parque emblemático, de diseño y de amplitud. Las valoraciones que se escuchan giran siempre sobre la seguridad para los niños, la falta de concienciación cívica y la ausencia de comodidad que mejore la calidad de vida que ofrece a sus visitantes.
El riesgo ahora está en que con el regreso de temperaturas más suaves la falta de sombra pase a un segundo plano, priorizando más el diseño y la apertura visual hacia el mar.
En un parque que se presenta como referente de la ciudad, estas carencias hacen que el lugar pierda su valor como espacio familiar. Además, da la sensación de que el esfuerzo de inversión inicial no se ve respaldado con un mantenimiento adecuado.
Demandas
Algunos usuarios piden más papeleras con ceniceros, campañas de concienciación, reforzar la limpieza diaria de las zonas de juegos infantiles, añadir vegetación de crecimiento rápido para crear sombra y reducir la exposición al sol a la vez de crear un confort climático, y paneles con normas claras (prohibición de fumar en zonas infantiles, uso responsable de papeleras).









