Huelga sanitaria nacional
Sindicatos • 17 de febrero de 2026
En el Hospital Costa del Sol el seguimiento de la huelga fue del 70% en los facultativos y del 80% en los MIR.
Marbella. -
La sobrecarga asistencial, la precariedad laboral, las guardias obligatorias, la conciliación o la pérdida de poder adquisitivo, son algunas de las razones fundamentales de la huelga indefinida sanitaria en España.
El Sindicato Médico de Málaga ha estimado que cerca del 50% de los profesionales del sector ha secundado la convocatoria. La advertencia está en que se trata de un primer indicador de alta movilización inicial, con margen de crecimiento.
Atención Primaria
El menor impacto en Atención Primaria (30%) responde a factores estructurales: plantillas más ajustadas, mayor presión asistencial diaria, dificultad para cubrir servicios mínimos y una cultura profesional muy ligada a la continuidad asistencial, lo que no implica menor descontento, sino mayores obstáculos para ejercer el derecho a la huelga.
Hospital Costa del Sol
En el caso Hospital Costa del Sol el seguimiento del 70% de los facultativos y del 80% de los MIR sitúa a este centro muy por encima de la media provincial, convirtiéndolo en uno de los principales focos de movilización.
El Hospital atiende a una población muy superior a la oficialmente asignada, con una fuerte carga estacional y una elevada complejidad clínica. Esta presión continuada ha generado sobrecarga laboral crónica, sensación de infrafinanciación y dificultades para mantener condiciones laborales estables, señaló el SMM.
El Sindicato estima que en el Costa del Sol ha habido un alto grado de seguimiento y una buena coordinación interna, liderazgo profesional y un clima favorable a la acción colectiva, con una implicación alta de médicos jóvenes y especialistas, lo que anticipa una posible intensificación del seguimiento en próximas jornadas.
A finales de enero, la ministra de Sanidad, Mónica García, anunció la firma de un acuerdo con varios de los principales sindicatos sanitarios —Satse, Comisiones Obreras, UGT y CSIF— para avanzar en el nuevo Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales del personal sanitario en España.
El acuerdo, sin embargo, no incluye a las organizaciones que mantienen las jornadas de huelga, una ausencia que subraya las tensiones persistentes en torno a la reforma.
“Han sido años, muchas reuniones, muchas mesas de negociación y un texto muy complejo que llevaba sin tocarse 22 años”, afirmó García.
La ministra compareció junto a representantes sindicales para anunciar el acuerdo sobre el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco, una reforma largamente esperada de una normativa que no se actualiza desde 2003.
El nuevo marco recoge el fin de las guardias de 24 horas que se sustituyen por guardias de duración inferior a 17 horas asociadas a descansos y libranzas obligatorios.
También se establece una jornada máxima semanal de 45 horas, inferior al umbral europeo, y se incorpora por primera vez un mecanismo de intervención ante situaciones de sobrecarga persistente.
En materia de conciliación, el texto reconoce este derecho. Asimismo, se avanza en estabilidad laboral mediante ofertas públicas de empleo periódicas y límites a la temporalidad, se facilitan los concursos de traslado con convocatorias abiertas y permanentes, y se actualiza la clasificación profesional, reconociendo además la labor investigadora y docente como trabajo efectivo.
Tras el acuerdo alcanzado, el nuevo Estatuto Marco debe ser elevado en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación. A partir de ese momento, se solicitarán los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas, entre ellos Hacienda, Economía, Función Pública y Seguridad Social, y se analizará en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE).
Una vez superada esta fase, se abrirá el trámite de audiencia e información pública, que permitirá a cualquier persona interesada formular alegaciones.
Finalmente, el texto será aprobado en segunda vuelta por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para su tramitación legislativa.
No obstante, muchos médicos españoles continúan amenazando con una huelga indefinida e intermitente si no se llega a un acuerdo. Esta parte del colectivo considera que el pacto no aborda problemas estructurales que arrastran desde hace años.
La protesta, impulsada por varias organizaciones profesionales —entre ellas la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya y la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid— podría repetirse una semana al mes hasta junio si no hay cambios en la postura oficial.
En el centro del conflicto está el régimen de trabajo de los facultativos. A diferencia de otros profesionales sanitarios, según estos sindicatos, los médicos continúan realizando guardias de hasta 24 horas consecutivas.
“Seguimos sin un sistema de turnos moderno y regulado”, afirma Javier Ortega, presidente de Atención Hospitalaria de AMYTS. Entre las principales reivindicaciones figuran la voluntariedad de las guardias, una mejora sustancial de su remuneración —hasta un 175%— y descansos compensatorios efectivos.
Los médicos reclaman además una clasificación profesional singular que supondría un modelo de jubilación anticipada voluntaria, la prohibición de la movilidad forzosa y el mantenimiento de la compatibilidad entre el ejercicio público y privado, que consideran clave para frenar la salida de profesionales del sistema público. Otra demanda es la implantación generalizada de la jornada laboral de 35 horas semanales.
La clasificación singular también implicaría sacarles de las clasificaciones generales que comparten con otros titulados sanitarios superiores. Lo que reclaman es un marco específico que tenga en cuenta: La mayor duración y exigencia de la formación, la responsabilidad clínica y legal directa sobre diagnósticos, tratamientos y decisiones vitales.
Una clasificación profesional propia permitiría desarrollar carreras profesionales específicas con reconocimientos adaptados a la práctica médica, mejoras retributivas, no sólo complementos o pluses por guardias, la jubilación anticipada voluntaria y mayor seguridad jurídica frente a traslados forzosos o cambios de puesto no acordes al perfil médico.









