La diversidad cultural en Marbella funciona
Victoria Morales • 24 de febrero de 2026
Izquierda Unida: en Marbella la diversidad de 150 nacionalidades funciona frente al bulo racista de la derecha.
Marbella. -
La ciudad donde conviven más de 150 nacionalidades, la diversidad no es un eslogan, es una experiencia cotidiana.
Se percibe en los acentos que llenan las terrazas, en los turnos de trabajo de la hostelería, en las aulas y en los barrios.
Sin embargo, ese equilibrio se ve hoy interpelado por un debate nacional que con frecuencia sustituye los datos por el miedo y el señalamiento.
Este es el telón de fondo de la iniciativa impulsada por Izquierda Unida Marbella – Por Andalucía, que ha convocado un encuentro abierto para confrontar discursos de odio y desinformación sobre la inmigración.
El objetivo no es nuevo, pero sí importante: contrarrestar la expansión de bulos que asocian migración con inseguridad o abuso del sistema de protección social, una narrativa que, según la formación, se amplifica desde la derecha y la ultraderecha.
El reciente anuncio del Gobierno sobre la regularización de personas que ya residen en España ha reactivado un debate que intenta convertir a la población migrante en chivo expiatorio de todos los males. Frente a ello, la responsable de Acción Política de IU Marbella – Por Andalucía, Victoria Morales, propone un antídoto clásico y a menudo incómodo: los datos.
En este sentido, Morales recalcó que “las personas sin papeles no acceden a prestaciones sociales. Sin residencia legal no se puede solicitar el Ingreso Mínimo Vital ni otras ayudas como los subsidios por desempleo o los permisos por maternidad.
Sobreviven gracias a su trabajo, muchas veces en condiciones de gran precariedad, no gracias a ayudas públicas como se intenta hacer creer”.
Datos
Los números cuentan una historia menos estridente, pero más fiel. Según el Instituto Nacional de Estadística, en España viven cerca de siete millones de personas extranjeras.
De la población activa extranjera, el 83,5% está ocupada, de acuerdo con el Ministerio de Trabajo y más de tres millones están afiliadas a la Seguridad Social, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, sosteniendo sectores clave como la hostelería, la agricultura, la construcción, las actividades administrativas o el transporte, la columna vertebral.
En el caso de Marbella el retrato desmiente los relatos las comunidades migrantes más numerosas son la británica y la marroquí, seguidas de la rusa y la ucraniana.
Focalizar el discurso en una sola comunidad —advierte Morales— no sólo es inexacto; es un ataque directo a la convivencia. En una ciudad acostumbrada a la pluralidad, el señalamiento selectivo erosiona el pacto social que permite que la diversidad funcione.
El debate se vuelve aún más áspero cuando se aborda la situación de quienes viven sin regularización administrativa. Según Funcas, a principios de 2023 había alrededor de 700.000 personas en esta situación.
Muchas trabajan en la economía sumergida —empleo doméstico, invernaderos, construcción— sin contrato ni protección laboral, expuestas a abusos.
Lejos de la caricatura del “beneficiario de ayudas”, la realidad es más dura: sin residencia legal no se puede acceder al Ingreso Mínimo Vital ni a subsidios por desempleo o permisos por maternidad. Se sobrevive trabajando, a menudo en condiciones extremas.
El dilema que plantea Marbella no es solo local. Es una pregunta para España y para Europa: ¿qué hacemos con sociedades crecientemente diversas cuando el debate público se contamina de ruido? La respuesta que ensaya esta ciudad es modesta, pero ambiciosa: sustituir el miedo por información, y el prejuicio por convivencia.
“Frente al ruido y el odio, datos; frente a los bulos, convivencia”, resume Morales. En una ciudad de 150 nacionalidades, esa consigna no es retórica. Es, quizá, la única política realista para preservar lo que Marbella ya es.

Marbella. — La escena se repite con una regularidad casi ritual: nuevas licencias de obra, cifras de inversión millonarias y un discurso institucional que celebra la fortaleza del modelo económico local. Esta vez, el anuncio lo protagonizó el portavoz municipal, Félix Romero, al presentar un desarrollo de 97 viviendas en la zona sur de San Pedro Alcántara, con una inversión superior a los 22 millones de euros. Romero defendió con convicción el modelo que ha sostenido a la ciudad durante décadas. El turismo —en todas sus variantes— no sólo sigue siendo el motor económico, sino que, a su juicio, continúa evolucionando de forma favorable. Ya no se trata únicamente de visitantes estacionales. Marbella, explicó, atrae ahora a jubilados internacionales, nómadas digitales, turismo de salud y perfiles que diluyen la frontera entre visitante y residente. Esa transformación, que en otras ciudades podría interpretarse como un tránsito hacia una economía más compleja, aquí parece reforzar el mismo eje: más vivienda, más servicios, más consumo vinculado al estilo de vida. La comodidad del éxito Desde el punto de vista económico, el argumento del ayuntamiento es difícil de desmontar. Marbella compite en aquello en lo que tiene ventaja: clima, localización, marca global y calidad de vida. Pretender convertirla en un polo industrial o tecnológico puro —al estilo de otras regiones— sería, en palabras de Romero, ignorar su propia naturaleza. Sin embargo, esa misma apuesta encierra una paradoja: la especialización turística, incluso cuando funciona, tiende a generar economías intensivas en empleo pero de menor productividad relativa, más expuestas a ciclos externos y con una elevada dependencia de sectores como la construcción, la hostelería y los servicios personales. La cuestión no es si Marbella debe abandonar el turismo. No puede. Ni tendría sentido. Le dijo Romero a Latinpress.es a lo que le señalamos si la cuestión no estaba en diversificar lo suficiente como para no depender casi exclusivamente del modelo actual. Para el portavoz la situación es compleja aunque la respuesta, desde una perspectiva crítica, es sí —pero con matices importantes, no se trata de cambiar el modelo por uno de fábricas ni competir con grandes polos industriales. Significa, más bien, elevar el nivel del propio ecosistema turístico y construir alrededor de él actividades de mayor valor añadido. El riesgo de no hacerlo Por qué no vemos ni tenemos noticias de grandes empresas instalándose en Marbella, le preguntamos a Romero. Por qué no hay un mayor empuje para diversificar nuestra industria principal. Bueno, yo creo que hay que hacer una reflexión sobre lo que es el concepto de turismo, si uno se va a Stuttgart ve que su industria principal es la Mercedes, si vamos a China seguramente encontraremos ciudades donde lo mejor son las nuevas tecnologías. El turismo es una industria que nos ha dado de comer desde hace 50 o 60 años. Eso es así porque somos un enclave único, tenemos un capital humano único y una serie de atractivos que no se han agotado. La industria turística tiene una serie de condicionantes, pero nos permite tener grandes empresas que son las cadenas hoteleras. Eso significa que la industria turística funciona en Marbella, lo que no se podría entender es que nos convirtamos en la capital de la industria de los vehículos eléctricos. ¿Hasta cuándo va a durar eso? pues mientras seamos capaces de mantener este destino maduro atractivo, seguirá existiendo. Puedo decirle que a fecha de hoy, y teniendo en cuenta las expectativas a futuro, desde luego no es una cuestión que se vaya a acabar, ni mañana, ni pasado ni dentro de diez años. Mire, tenemos que pensar que en Marbella ya no solo vienen turistas a los hoteles, ahora hay mucho “Silver”, personas que vienen aquí a jubilarse y a pasar su cultura de vida. También tenemos el turismo de salud y el turismo deportivo. Tenemos todo el mar a disposición de mucha gente para practicar deporte. Para Romero el modelo actual funciona. Y precisamente por eso, el incentivo para cambiarlo es bajo, olvidándose que una economía excesivamente concentrada puede volverse vulnerable no cuando falla, sino cuando deja de evolucionar.

Marbella. — APYMESPA, la asociación que agrupa a pequeñas y medianas empresas de San Pedro Alcántara y Nueva Andalucía, ha aprobado en su última asamblea general una renovación parcial de su cúpula directiva y ha trazado una hoja de ruta que sitúa la formación empresarial y la interlocución institucional como ejes de su próxima etapa. Los cambios se producen tras la salida del hasta ahora presidente, Miguel Ángel Jiménez, por motivos de salud, junto con la decisión de varios miembros de la junta de no continuar en sus cargos. En este contexto, la organización formalizó el nombramiento de José María Moreno como nuevo presidente, en una transición que busca preservar la continuidad operativa sin alterar el rumbo de la entidad. Le acompañarán Cristina Pérez como vicepresidenta y Laura Alonso como tesorera, mientras que Briseida León y Ángela Domínguez se incorporan como vocales. Durante la asamblea, los socios aprobaron tanto el cierre del ejercicio anterior como los nuevos presupuestos. En línea con una creciente exigencia de rendición de cuentas, APYMESPA anunció que publicará en su web la documentación económica y las memorias de actividad, un gesto que acompaña su aspiración de ganar peso como interlocutor ante las administraciones. Ese objetivo se refleja con claridad en su agenda futura. La creación de un Aula Permanente de Formación constituye la principal apuesta estratégica, con la intención de ofrecer seminarios y talleres centrados en digitalización, inteligencia artificial y gestión empresarial. Se trata de áreas consideradas críticas para la adaptación de la pequeña empresa a un entorno económico cada vez más condicionado por la tecnología. A esta iniciativa se suma la consolidación de los “Desayunos Empresariales”, encuentros que combinan formación y creación de redes de contacto. En ediciones anteriores, estos foros han contado con la participación de representantes del Ministerio de Hacienda para abordar cambios regulatorios como el sistema de facturación digital VeriFactu. La asociación también ha anunciado la puesta en marcha de una red de colaboración comercial entre sus miembros, basada en descuentos cruzados mediante un carné identificativo. En paralelo, continuará la campaña de fidelización que financia la producción de vídeos promocionales para los negocios asociados, en un intento de mejorar su visibilidad en el entorno digital. La proyección exterior fue otro de los puntos abordados. La asamblea debatió la conveniencia de participar en ferias como FITUR, cuya agenda de este año quedó suspendida tras el accidente ferroviario de Adamuz. Más allá de la circunstancia, la discusión puso sobre la mesa una cuestión recurrente: si el coste de estos eventos se traduce en beneficios tangibles para el pequeño empresario local. Finalmente, APYMESPA ha dejado claro que pretende reforzar su papel como intermediario y grupo de presión ante las administraciones públicas. Urbanismo, vivienda, movilidad y burocracia se perfilan como ámbitos prioritarios en los que la asociación aspira a representar a sus afiliados y facilitar su relación con el Ayuntamiento.

Marbella. - En Marbella la Semana Santa ha dejado una paradoja difícil de ignorar: buenos datos y un discurso institucional manteniendo el guion del desgaste político. El portavoz del Gobierno municipal, Félix Romero, reconoció una “ maravillosa ” afluencia de turistas, aunque matizada por una idea recurrente: sin AVE, el turismo nacional no termina de despegar. El problema no es tanto el hecho como la falta de evidencia que pueda respaldar este argumento. Mientras el Ayuntamiento insiste en la ausencia del tren como factor determinante, la patronal hotelera —AEHCOS— situó la ocupación en el 82,85%, una cifra robusta que, además, superó sus propias previsiones marcadas por el pesimismo: caídas del 25% en la Costa del Sol y del 30% en Málaga. La realidad, por tanto, en términos de ocupación, no confirmó ese escenario. Conociendo estos datos, Latinpress.es le preguntó a Romero si la Estrategia de Presión del Ayuntamiento, junto con la de la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía, anunciada la semana anterior, se mantiene o modifica. “ Yo sigo diciendo lo mismo, estoy totalmente convencido de que una cosa es lo que hay y otra, lo que podía haber, quién nos puede negar que ese 82,85% de ocupación con la Guerra del Golfo y con el tren funcionando a pleno rendimiento no hubiese sido un 100% ”. El relato oficial se mantiene aunque Romero admite no disponer de datos concluyentes sino de impresiones: “ Son impresiones ”, le dijo a Latinpress.es , pero eso no significa corregir el diagnóstico del desastre, al contrario, aseguró en que se reafirma en desarrollar la Estrategia de Presión Institucional, spoiler : Un guion que se mantiene apoyado en una premisa que no ha sido demostrada y que el reciente período de vacaciones acaba de desmontar. Para Romero la falta de la alta velocidad está penalizando de forma decisiva la llegada de turistas nacionales, olvidando que durante la Semana Santa de 2025 la ocupación hotelera en Marbella osciló entre el 80 y el 90%. La insistencia en el tren como explicación única simplifica en exceso un fenómeno complejo, además, conviene recordar que al carecer Marbella de estación ferroviaria, incluso con el AVE hasta Málaga, el viajero debe completar el trayecto por carretera para llegar al destino. Ese último trecho —estructural, no coyuntural— diluye buena parte de la ventaja competitiva del tren frente al coche o el avión. Por otra parte, el portavoz parece desconocer un dato fundamental: no existe una estadística pública precisa y desagregada que diga: X personas del norte o de Madrid llegan a Marbella en coche, tren o avión en Semana Santa o en verano. Así, un argumento que responsabiliza al tren de toda una posible caída turística nacional a Marbella, es difícil de sostener. Romero señaló, a preguntas de este medio, que los viajeros que llegaron del norte de España, tuvieron que pasar 7 horas en sus coches y que vinieron gracias “ a una devoción por la Semana Santa ”. Un estudio realizado (2022) por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación sobre los medios que prefieren los españoles para desplazarse durante las vacaciones apunta los siguientes datos: El 55,5% utilizó el coche para desplazarse, seguido del avión con un 19,9%, y desde lejos el tren con un 9,3%. La mayoría, el 50,4% optó por utilizar su vehículo propio. Es importante destacar que, desde el norte de España —Bilbao, Oviedo, A Coruña, Santander, Vigo— los desplazamientos por carretera superan con frecuencia las nueve horas, no las siete que apuntó Romero. En estas ciudades para los viajes largos el avión se convierte en un medio alternativo alcanzando un 24,3% en el país vasco; un 23% en Asturias; un 17,3% en Galicia y un 15,2% para Cantabria. Sin embargo, los españoles que más viajaron en coche fueron los madrileños, un 67,5%, seguidos por los vascos con un 66,2%, los aragoneses con un 65,8% y más lejos estuvieron los gallegos con un 44,2%. El edil también nos aseguró que a Marbella vienen personas que antes llegaban en dos horas y media gracias al tren y que ahora se han metido siete horas de coche. Posiblemente se estaba refiriendo a Madrid. El caso de Madrid, principal mercado nacional, introduce aún más matices. El AVE reduce el trayecto hasta Málaga a unas 2,5 horas, pero el viaje completo hasta Marbella se sitúa en torno a las cuatro o cinco horas por los transbordos obligatorios. En aquél año los que más viajaron en tren en vacaciones fueron los aragoneses (15,5%), los madrileños (15,0%), catalanes (13,6%), valencianos (10,3%) y castellanoleoneses (8,0%), frente a los extremeños (1,8%), canarios (3,3%), cántabros (3,9%), y gallegos (4,5%) que ocuparon los últimos puestos del ranking. El estudio añade que Renfe AVE fue la marca preferida para desplazarse en tren en cualquier viaje, ya sea por vacaciones o no, alcanzando un 9,4%, por encima de ALVIA con un 5.3%. En paralelo, el coche —entre seis y siete horas— sigue siendo la opción preferida por los madrileños, principalmente por razones de coste y flexibilidad. Incluso con alta velocidad, el tren no resulta dominante. Nada de esto implica que la conectividad ferroviaria no sea relevante. Lo es, y probablemente tiene que mejorar, pero no es la causa de una debacle que no se ha podido confirmar hasta el momento. El observador atento lo que percibe es una disonancia entre los datos disponibles y el discurso político. La ocupación no apunta a una crisis, pero la narrativa del Partido Popular insiste en ella aún cuando los responsables públicos reconocen que carecen de cifras precisas —especialmente sobre cómo llegan los turistas, si en coche, tren o avión—, por ello la controversia deja de ser técnica para volverse política. Otro dato interesante del estudio es que en Andalucía el coche es el medio de transporte más utilizado, siendo el vehículo propio el que más uso tiene con un 50.5%. El AVE alcanza el 9.6%, el AVIA el 3.5% y, el AVANT el 3.4%.

Marbella.- En política municipal los compromisos sobre bienestar animal suelen formularse con rapidez, pero su cumplimiento es lo que con mayor frecuencia falla. En Marbella, ese desfase ha quedado expuesto en la gestión de las colonias felinas, convertida hoy en un ejemplo de promesas anunciadas y políticas aún por ejecutar. La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Isabel Pérez, ha anunciado la presentación de una moción al próximo pleno con un mensaje directo al equipo de gobierno: abandonar la retórica y asumir la gestión efectiva del problema. “Dejar de vender humo”, en sus palabras. La carga política apunta a una cuestión de fondo: la distancia entre lo anunciado en 2025 y la realidad administrativa de 2026. El 15 de abril de 2025, el ayuntamiento presentó un programa que prometía ordenar la gestión de las colonias felinas mediante el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), ampliamente reconocido como la vía más eficaz y ética para el control de poblaciones de gatos urbanos. El plan incluía medidas concretas —acreditaciones oficiales para voluntarios, formación, herramientas tecnológicas como códigos QR— destinadas no solo a mejorar el control sanitario, sino también a reducir los conflictos vecinales. Un año después, según denuncia Pérez, ese programa permanece en gran medida sin desplegar. La consecuencia más inmediata no es solo administrativa, sino social, más de una treintena de voluntarios continúan realizando labores esenciales sin reconocimiento oficial, expuestos a sanciones y advertencias por parte de la propia administración que, en teoría, debería ampararlos. La paradoja es evidente: quienes sostienen de facto el sistema son tratados, en ocasiones, como infractores. Este vacío institucional tiene efectos más amplios. Sin una implementación estructurada del método CER, el control de la población felina queda fragmentado y dependiente de recursos privados —tiempo y dinero de los voluntarios—, lo que debilita cualquier estrategia a medio plazo. Al mismo tiempo, persisten denuncias por envenenamientos y desapariciones de animales, síntomas de una convivencia deteriorada que el propio plan municipal aspiraba a corregir. A esta situación se suma la controversia en torno al centro de protección animal Triple A, donde, pese a inversiones anunciadas, se mantienen deficiencias estructurales y carencias en la disponibilidad de personal veterinario. De nuevo, la crítica no se dirige tanto a la ausencia de iniciativas como a su insuficiente materialización. La moción socialista plantea ahora medidas concretas: Un calendario público para la entrega de acreditaciones. El cese de sanciones a los alimentadores. Financiación efectiva del método CER y. Un informe técnico independiente sobre el estado del centro. Lo que está en cuestión es la credibilidad de la acción pública cuando los anuncios no se traducen en cambios tangibles. En un ámbito como el bienestar animal —donde la intervención depende en gran medida de la colaboración ciudadana— esa brecha erosiona la confianza institucional y desplaza la responsabilidad hacia quienes, sin respaldo oficial, ya están haciendo el trabajo.

Desde el primer periodo presidencial (2017-2021) de Donald Trump (DT) hemos sido testigos de incongruencias tras incongruencias en su desempeño y no solo de él, sino hasta de quien fuera su Presidente vecino de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), cuando, en plena campaña acudiera a Estados Unidos a soterradamente brindar su apoyo mediante un claro mensaje a los migrantes que ahí viven para que le dieran su voto y, se lo dieron, a pesar de que en el vociferante lenguaje de campaña DT no cejaba de denostar a los mexicanos migrante y no migrantes de que eran: asesinos, violadores, mafiosos y narcos, por lo que elevaría la barda divisoria lo más que pudiera, para evitar el acceso de migrantes a su país. Ese hecho de AMLO fue duramente criticado, no por la oposición, sino por la gran mayoría de los mexicanos. Posteriormente ya en la presidencia DT, los ataques a México fueron cotidianos y las exigencias de que aquí en México no se permitiera el paso a los migrantes de los países del sur; transformaron a nuestro país sin tener muros, en un espacio de férrea contención en el paso de seres humanos en busca de una mejor vida. El desempeño de DT como presidente tanto en su primer período como en el segundo, que inició en enero de 2025, con cargos de delitos criminales y que, por ser “presidente” no se ejecuta su encarcelamiento; incongruencias tras incongruencias. En el lenguaje propio de los mexicanos se diría que los gringos “en el pecado llevan su penitencia”, porque si en el primero se dedicó a intentar denostar y desprestigiar a sus países vecinos tanto del sur, México, como del norte, Canadá, y a declarar una guerra comercial mediante la imposición de aranceles a aproximadamente 50 países para intentar someter a los países que no estuvieran de acuerdo con sus decisiones, fueran estas las que fueran. Esto dio inicio al desorden mundial que un hombre, que demuestra un serio problema mental, ha provocado a grado tal que tiene al mundo a punto de una tercera guerra mundial. Ocioso resulta mencionar todas las atrocidades por DT cometidas, en las que, de no ser el presidente del país más “poderoso del mundo”, ya estuviera internado en una clínica de atención a enfermos mentales. Nuestra ignorancia exige respuestas de parte, del Congreso de Estados Unidos del Norte, de las fuerzas armadas, del Departamento de Justicia, de Ministros y Jueces, que es imposible no vean el secuestro de un presidente de otro país y su esposa -Venezuela- mediante falsas acusaciones; los asesinatos en mar abierto de cientos de seres humanos, volando cuerpos y lanchas con sus mortíferos mísiles, sin tener prueba alguna de sus acusaciones de narcotraficantes y, que en caso de ser así, detenerlo como la ley marca y aplicar justicia; declarar que el petróleo de Venezuela es de él; que acabara con Cuba, que exterminara a Irán y lo mandará a “la edad de piedra”; que ha apoyado a Israel con miles de millones de dólares y billones en armamento para exterminar Palestino y quedarse con ese territorio. El asesinato del líder máximo de los iraníes el 28 de febrero, Ayatola Ali Jamenei junto a su hija Boshra Jamenei; su nieta de 14 meses, Zahara Mmohammadi; Zahra Haddad Adel; Mesbah Bgheri Kani, detonó la declaración defensiva de guerra de Irán y consecuentemente la solidaridad de decenas de países por semejante magnicidio y los brutales ataques a escuelas, hospitales, ciudades, matando civiles. Tales genocidios no se pueden olvidar con las burdas mentiras y decisiones de DT, al decir “que se retira de la guerra, que ya venció a los iraníes”, sin haber hecho siquiera un recuento de los muertos de su poderoso ejército y las miles de familias de su país enlutadas y, de todos los asesinatos que él y Netanyahu, otro demente, que no acaba de saciar su sed de sangre y de posesiones territoriales ajenas. Todo lo ocurrido en este tiempo, provocado por DT, ha desestabilizado: la economía; la seguridad; la estabilidad emocional; causado un enorme daño al medio ambiente, destruido ciudades enteras y causado miles de asesinatos. Lo tiene que pagar también como pederasta, violador de mujeres y niñas, asesino sin freno ni respeto a las leyes, evasor de impuestos. Ministros y Jueces estadounidenses apliquen la ley, antes de que los ciudadanos de EE.UU. paguen por todos estos asesinatos de DT, porque hay cosas que, sin duda, los iraníes no perdonaran, y menos su silencio. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. bnpb146@hotmail.com

Seguramente estoy soñando y alejado de la praxis de nuestra cotidianidad, y esto no lo digo solamente en el mundo del sector público, sino también en el sector privado y empresarial. Hablar de líderes para el bien, reduce su posibilidad de participación en ambos sectores, pues no se trata de aprovechar la oportunidad de un nombramiento y escalar a posiciones ejecutivas o ministeriales, sino precisamente lo contrario, el tener que rechazar posiciones, al saber que al aceptarlas se estaría contribuyendo con una tendencia destructiva no solo de la nación, sino de los principios que como líder para el bien le han acompañado. Estirpe y calaña son los dos polos opuestos que refuerzan la creencia que ya no puede ser confirmada, de que lo ético necesariamente se hereda, sobre todo cuando recordamos al mismo profeta Ezequiel cuando hace la distinción, de que los pecados de los padres son independientes a los pecados de los hijos. Por lo que cada quien tiene que correr con la responsabilidad de la cosecha que tendrá, por lo que ha sembrado personalmente. Esa siembra no necesariamente es reconocida por la sociedad, ni por los círculos de poder, sobre todo, cuando se ha sembrado en la ética y lo correcto, y lo que en el fondo buscamos y premiamos es precisamente lo contrario, la corrupción y los corruptos para seguir en lo mismo, en el reparto del botín que es el erario y el saqueo descarado de las arcas del Estado. Los discursos, la retórica, la demagogia, el engaño descarado a toda la nación de los principales actores políticos, pues lamentablemente somos un país presidencialista no institucionalista, y estas pretensiones reales dejan mucho que desear. De hecho, no deja de tener sentido el preguntarse: ¿Si se va a seguir con lo mismo, porque no permitir que sigan robando lo que roban? Y tal vez usted, lo vea como una expresión o pregunta tonta. Pero el tablero está ahí, y el tiempo restante permite de todo en el partido de gobierno. Pero aquí está lo central, son los líderes para el bien y lo que eso significa. Y qué difícil es definirlo, sin incluirnos a nosotros mismos, de repente tampoco podremos tirar la primera piedra. ¿Cuál es el futuro del país? Los “líderes tradicionales” pronto se van y los jóvenes que han pisado las alfombras de la cosa pública, casi todos y en poco tiempo, ya tienen colas que pisar y una fuerte marca de calaña singular. Vemos los discursos y lo vemos en los medios de comunicación, indicando: "hay que proteger la democracia" pero le pregunto a usted: ¿Cuál democracia? ¿Es esto lo que quiere la mayoría del pueblo ecuatoriano? ¿No se supone que la democracia es lo que quiere la ciudadanía? Las máscaras deben caer, y comenzar por reconocer que la nuestra partidocracia ha fracasado, no necesariamente por los partidos mismos, sino por las cúpulas políticas partidarias, en un altísimo porcentaje mafiosas y corruptas. ¿Y en esas cúpulas políticas partidarias hay líderes para el bien? Dígame ¿Cuáles son, mencionemos sus nombres y apellidos, dígame quién puede lanzar la primera piedra? Créanme, que sin ánimos de ofender, la respuesta categórica es que nadie los conoce. Y si ese liderazgo mafioso es el modelaje de inconductas que se pueden ver, cabe preguntar: ¿Qué se podría esperar de las nuevas generaciones partidarias? Y la respuesta clara, inconfundible, muy ecuatoriana, será: ¡más de lo mismo! Pero por qué, porque nadie es "pendejo" ¡A lo que vinimos pues, es la consigna perenne, ahora que somos gobierno, será sáquenme lo mío! ¡Ah pero es que tenemos bajas expectativas o nulas esperanzas de lo que podría ser un nuevo gobierno! No es eso, es que la experiencia ha demostrado, que no es posible tener cambios significativos desde los mismos paradigmas o esquemas de pensamientos. Por esto, ni el cambio que ha venido implementando la gestión de gobierno del "nuevo Ecuador" puede resultar en un verdadero relanzamiento, ni tampoco lo que obtendremos del resultado electoral de finales de este año, si se aprueba el cambio de calendario electoral por parte del Tribunal Contencioso Electoral. Al fin y al cabo participaremos en una nueva Rat Race. Es que estamos en lo mismo históricamente repetitivo, todo ha sido lo mismo: quítate tú para ponerme yo, y los mismos financistas de siempre que jamás atajan para que otro enlace, esquilmando a más no poder los recursos del erario, obligando a más endeudamiento, impulsando iniciativas de auto provecho y hasta apoyando más impuestos, pues con ello se sacan exiguos beneficios. Es una cofradía infernal la que tenemos como sistema político, electoral y estatal, por eso la cosa pública solo prospera para los forajidos ultra protegidos. Por lo que seguirá quedando como única salida democrática plausible: "Una Asamblea Nacional Constituyente" la que sería una gran alternativa democrática, en la que el pueblo dirá qué hacer, qué no hacer e instruirá a los poderes públicos para una nueva institucionalidad y estrategia de desarrollo de nuestra nación. Tristemente, líderes para el bien si existen, pero no estarán formando parte de la cosa pública, pues para ello es totalmente necesario amarrar el caballo donde digan los intereses de la anti nación y la anti soberanía. Y entonces, si somos honestos, íntegros, líderes reales para el bien, no sería posible verlos arrodillados a intereses que traicionan el interés nacional. Consecuentemente, las expectativas no son altas, aunque dibujemos un escenario fenomenal, tal vez imaginando un país inexistente y cumpliendo con la sagrada misión compartida por todos los que nos han gobernado: “seguir siendo encantadores de serpientes”. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de LatinPress.es fabriziodeluca823@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®

Marbella. - La carta enviada a Demarcación de Costas en Andalucía adopta la forma de un requerimiento administrativo clásico, pero algo más complejo ya que no es solo una reclamación ciudadana, sino una pieza situada entre la presión institucional y la estrategia política local. El hecho no está únicamente en el contenido —la exigencia de licitar unos proyectos largamente demorados—, sino en quiénes lo firman. Los firmantes no son actores externos o independientes, algunos son personas vinculadas al propio Ayuntamiento de Marbella, una circunstancia que introduce una tensión difícil de ignorar: la Administración local incapaz de canalizar formalmente esta reivindicación por las vías institucionales ordinarias, se desdobla en una suerte de “sociedad civil interna” que interpela a otra administración del Estado. El texto se sitúa en un terreno de legitimidad jurídica incuestionable, invocando principios de eficacia y celeridad al servicio del ciudadano, imputando la principal responsabilidad a la Administración. El segundo eje del escrito —el retraso acumulado de más de cuatro años— apunta a la lentitud crónica de los procesos ambientales en España, especialmente en proyectos costeros. No obstante, el texto evita decir si esos retrasos son imputables exclusivamente a la Demarcación de Costas o si responden a una cadena más amplia de evaluaciones, informes y condicionantes regulatorios. Sin embargo, el documento resulta sólido cuando habla de las consecuencias como el deterioro del litoral como problema ambiental, económico y social, destacando que la economía de Marbella depende en gran medida de la calidad de sus playas, no pudiendo permitirse una erosión prolongada sin un agravamiento de los costes. El requerimiento termina con una advertencia legal: la posibilidad de acciones por inacción administrativa, algo previsible en este tipo de escritos, pero adquiere un matiz distinto, de presión, al proceder de actores vinculados a la propia administración local. La carta expone cinco puntos claves: REQUERIMIENTO FORMAL a esa Demarcación para que proceda sin más dilación a la licitación de los dos proyectos de estabilización y regeneración de playas pendientes en nuestro término municipal. Que el responsable de Costas, D. Ángel González Castiñeira, cumpla su compromiso de que la licitación de dichos proyectos se lleven a cabo de forma inmediata. Que los informes se encuentran concluidos desde el mes de mayo de 2025, tras haber sufrido un retraso acumulado superior a cuatro años. Que, pese al tiempo transcurrido desde la finalización de los informes, esa Demarcación no ha procedido a la licitación comprometida. Que el deterioro progresivo del litoral de Marbella constituye un perjuicio ambiental, social y económico de primer orden. Los firmantes son José Miguel Lima, que lo hace como presidente aparece en el portal del Ayuntamiento con el cargo de asesor; Francisco Claro, que lo hace como vicepresidente, fue respaldado ya en 2014 por la alcaldesa Ángeles Muñoz como Hermano Mayor de los Romeros de San Bernabé y de su junta directiva; Susana Marchetti que firma como secretaría y Antonio Belón, que firma como Ingeniero Técnico es ciudadano honorario y jubilado del Ayuntamiento desde 2008.

Marbella. - El portavoz del Gobierno de Marbella, Félix Romero, ha anunciado la creación de una Unidad de Protección de Datos de los ciudadanos del municipio. Se trata de un tema que rara vez ocupa un titular porque es un terreno técnico, poco vistoso, donde el éxito consiste, precisamente, en que nada ocurra: ninguna filtración, ningún escándalo, ninguna brecha. Así que, la decisión de crear una unidad específica para esta materia revela hasta qué punto nuestros datos se han convertido en una herramienta estratégica en la gestión pública actual. La iniciativa presentada por Romero no es tanto una innovación como una adaptación - tardía - a una realidad que lleva años imponiéndose desde Bruselas (En 2016 se estableció el Reglamento General de Protección de Datos para ser gestionado por el Comité Europeo de Protección de Datos). En ese contexto, la creación de una unidad dedicada cumple varias funciones simultáneas. Por un lado, ordena un ecosistema administrativo disperso, donde distintas áreas manejan datos personales con criterios desiguales. Por otro, introduce una lógica de responsabilidad: alguien —y no todos a la vez— deberá responder por cómo se recogen, almacenan y utilizan esos datos. Romero insistió en que no se crearán nuevas estructuras pesadas, sino que se reorganizarán funciones existentes; una decisión que busca la eficiencia sobre el nivel de control sin aumentar proporcionalmente los recursos. La nueva unidad supervisará contratos, evaluará riesgos, diseñará protocolos, responderá a ciudadanos y anticipará brechas de seguridad. Existe la promesa de que cualquier ciudadano podrá conocer y controlar el uso de sus datos, toda una declaración de confianza institucional. Sin embargo, el reto sobre este espinoso asunto estará en que la transparencia permita sostener un sistema que se antoja complejo. Marbella se suma, de esta manera, a la era del dato con la exigencia de que puede proteger los datos y además, demostrarlo. Para el portavoz se trata de una iniciativa que responde al compromiso con la libertad, la privacidad y la gestión adecuada de la información de los ciudadanos, permitiendo que cualquier vecino pueda ejercer sus derechos de forma sencilla a través de medios electrónicos. Entre las principales funciones, destaca el establecimiento de procedimientos claros y accesibles para que los usuarios puedan conocer en todo momento la finalidad y la base jurídica del tratamiento de sus datos. La nueva unidad llevará a cabo un análisis continuo de riesgos en materia de privacidad en todas las delegaciones municipales, revisará las medidas de seguridad para evitar posibles filtraciones y pondrá en marcha un registro de actividades de tratamiento que permita trazar cualquier acceso a datos sensibles” ya que, como ha apuntado, “se trata de anticiparnos a cualquier posible incidencia y garantizar la máxima protección”.

Marbella. - El 82,85% de ocupación, confirmada por la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS) no es solo un buen dato, también revela las tensiones de un modelo turístico cada vez más dependiente de factores externos. Esta Semana Santa no ha sido únicamente un éxito, también ha valido como la contradicción sobre lo que apenas unos días antes del inicio del periodo festivo, AEHCOS advertía de una caída superior al 25% en las reservas en el litoral malagueño, con desplomes de más del 30% en la capital, Málaga. Aquella alerta no era menor: apuntaba directamente a una debilidad estructural, la del turismo nacional, que tradicionalmente ha sostenido estos picos de demanda. Señalando como principal razón de la retracción la ausencia del AVE. Lo ocurrido no desmiente esa advertencia pero la matiza. El turismo internacional —casi el 78% del total— actuó como red de seguridad, compensando una demanda interna debilitada y dejando una pregunta persistente e incómoda: ¿es sostenible un modelo que necesita ser rescatado por el visitante extranjero cada vez que falla el mercado doméstico? Además, el frente político añadió otra capa de complejidad. Desde Marbella, el portavoz municipal Félix Romero había elevado el tono días antes, defendiendo una estrategia de presión contra el Gobierno central por el retraso en la conexión de alta velocidad. No estaba solo: la Junta de Andalucía llegó a plantear la vía judicial, mientras la Diputación de Málaga reclamaba “dimisiones o ceses”. La infraestructura ferroviaria, convertida en símbolo político, pasaba así al centro del debate turístico. El éxito de ocupación durante la Semana Santa permite crear un discurso en dirección contraria: si el destino ha sido capaz de rozar el lleno pese a la desconexión ferroviaria, qué va a suceder con la estrategia, los tribunales y los ceses anunciados. La respuesta, aunque parece evidente, no lo es porque un buen resultado no invalida una queja, la pospone, pero descompone la presión tripartita aunque nazca de una preocupación real, diluye un discurso montado para mantener el desgaste nacional. En política turística, el corto plazo suele ser un aliado engañoso. Lo que queda, tras el ruido y las cifras, es un modelo que funciona, pero con condiciones. Depende del clima. Depende del mercado internacional. Y depende, cada vez más, de infraestructuras que no siempre están a la altura de su demanda. La Semana Santa de 2026 no ha sido un fracaso del que preocuparse, ni un éxito que permita relajarse. Ha sido, más bien, una advertencia envuelta en buenos números que ha dejado mal parados a unos cuantos patriotas.

Marbella. - Enero dejó una fotografía conocida: 7.221 personas en paro, una cifra que apenas se movió en febrero — 7.228 —, como si el mercado laboral contuviera la respiración tras el pulso navideño. No hubo desplome, pero tampoco impulso. Es un invierno administrativo, donde los números se sostienen más por inercia que por dinamismo. Sin embargo, bajo esta aparente tranquilidad, el desempleo no repunta con la intensidad de otros años. Marbella arranca 2026 desde una base más sólida, con un suelo laboral más firme que en ciclos anteriores. No es un auge, pero sí una mejora silenciosa. El giro llega en marzo. Con 6.978 parados, la ciudad registra una caída de 250 personas en apenas un mes, el primer síntoma del cambio de estación económica. La antesala de la Semana Santa activa hoteles, bares y servicios, y con ellos, la contratación. Marbella, como siempre, no responde tanto a políticas como a calendarios: cuando llegan los visitantes, llega el trabajo. La mejora, sin embargo, no es uniforme. Las mujeres siguen concentrando cerca del 61% del desempleo, una proporción que apenas se altera incluso cuando el mercado mejora. Es una brecha persistente, estructural, que resiste tanto a las crisis como a las recuperaciones. El arranque del año, en conjunto, confirma, por un lado, que arbella consolida una posición más robusta: menos paro que en etapas recientes, menos volatilidad en los meses fríos. Por otro lado, mantiene intacta su dependencia del turismo, ese motor que no arranca en enero, sino en marzo. Así, el primer trimestre no cuenta una historia de transformación, sino de ritmo conocido: pausa, espera y, finalmente, movimiento. Contratación registrada El municipio dejó 4.763 contratos registrados, dando el protagonismo a los sectores de siempre: La hostelería que vuelve a ocupar el centro del escenario con 1.703 contratos — 887 para hombres y 816 para mujeres —, el sector no solo lidera la creación de empleo, sino que lo hace con una intensidad que eclipsa al resto. Muy por detrás aparece el comercio al por mayor y menor, con 756 contratos. Aquí el reparto cambia: 468 mujeres frente a 288 hombres, una diferencia que apunta a patrones de empleo más feminizados en el sector, especialmente en actividades de atención al público. Los datos nos hablan más de dependencia que de diversidad laboral, no dejando dudas de que Marbella es una economía que funciona bien cuando llegan turistas, cuando el gasto se activa y el calendario acompaña. Otras actividades importantes son la construcción con 545 contratos y las administrativas y los servicios auxiliares con 433 contratos.