La incongruencia total
Blanca Nieves Palacios • 8 de abril de 2026
La incongruencia total.

Desde el primer periodo presidencial (2017-2021) de Donald Trump (DT) hemos sido
testigos de incongruencias tras incongruencias en su desempeño y no solo de él, sino
hasta de quien fuera su Presidente vecino de México, Andrés Manuel López Obrador
(AMLO), cuando, en plena campaña acudiera a Estados Unidos a soterradamente brindar su apoyo mediante un claro mensaje a los migrantes que ahí viven para que le dieran su voto y, se lo dieron, a pesar de que en el vociferante lenguaje de campaña DT no cejaba de denostar a los mexicanos migrante y no migrantes de que eran: asesinos, violadores, mafiosos y narcos, por lo que elevaría la barda divisoria lo más que pudiera, para evitar el acceso de migrantes a su país.
Ese hecho de AMLO fue duramente criticado, no por la oposición, sino por la gran mayoría de los mexicanos.
Posteriormente ya en la presidencia DT, los ataques a México fueron cotidianos y las exigencias de que aquí en México no se permitiera el paso a los migrantes de los países del sur; transformaron a nuestro país sin tener muros, en un espacio de férrea contención en el paso de seres humanos en busca de una mejor vida.
El desempeño de DT como presidente tanto en su primer período como en el segundo, que inició en enero de 2025, con cargos de delitos criminales y que, por ser “presidente” no se ejecuta su encarcelamiento; incongruencias tras incongruencias.
En el lenguaje propio de los mexicanos se diría que los gringos “en el pecado llevan su
penitencia”, porque si en el primero se dedicó a intentar denostar y desprestigiar a sus
países vecinos tanto del sur, México, como del norte, Canadá, y a declarar una guerra
comercial mediante la imposición de aranceles a aproximadamente 50 países para intentar someter a los países que no estuvieran de acuerdo con sus decisiones, fueran estas las que fueran.
Esto dio inicio al desorden mundial que un hombre, que demuestra un serio problema mental, ha provocado a grado tal que tiene al mundo a punto de una tercera guerra mundial.
Ocioso resulta mencionar todas las atrocidades por DT cometidas, en las que, de no ser el
presidente del país más “poderoso del mundo”, ya estuviera internado en una clínica de
atención a enfermos mentales.
Nuestra ignorancia exige respuestas de parte, del Congreso de Estados Unidos del Norte,
de las fuerzas armadas, del Departamento de Justicia, de Ministros y Jueces, que es
imposible no vean el secuestro de un presidente de otro país y su esposa -Venezuela-
mediante falsas acusaciones; los asesinatos en mar abierto de cientos de seres humanos,
volando cuerpos y lanchas con sus mortíferos mísiles, sin tener prueba alguna de sus acusaciones de narcotraficantes y, que en caso de ser así, detenerlo como la ley marca y
aplicar justicia; declarar que el petróleo de Venezuela es de él; que acabara con Cuba, que
exterminara a Irán y lo mandará a “la edad de piedra”; que ha apoyado a Israel con miles
de millones de dólares y billones en armamento para exterminar Palestino y quedarse
con ese territorio.
El asesinato del líder máximo de los iraníes el 28 de febrero, Ayatola Ali Jamenei junto a su hija Boshra Jamenei; su nieta de 14 meses, Zahara Mmohammadi; Zahra Haddad Adel; Mesbah Bgheri Kani, detonó la declaración defensiva de guerra de Irán y consecuentemente la solidaridad de decenas de países por semejante magnicidio y los brutales ataques a escuelas, hospitales, ciudades, matando civiles.
Tales genocidios no se pueden olvidar con las burdas mentiras y decisiones de DT, al decir “que se retira de la guerra, que ya venció a los iraníes”, sin haber hecho siquiera un recuento de los muertos de su poderoso ejército y las miles de familias de su país enlutadas y, de todos los
asesinatos que él y Netanyahu, otro demente, que no acaba de saciar su sed de sangre y de posesiones territoriales ajenas.
Todo lo ocurrido en este tiempo, provocado por DT, ha desestabilizado: la economía; la seguridad; la estabilidad emocional; causado un enorme daño al medio ambiente, destruido ciudades enteras y causado miles de asesinatos.
Lo tiene que pagar también como pederasta, violador de mujeres y niñas, asesino sin freno ni respeto a las leyes, evasor de impuestos.
Ministros y Jueces estadounidenses apliquen la ley, antes de que los ciudadanos de EE.UU.
paguen por todos estos asesinatos de DT, porque hay cosas que, sin duda, los iraníes no perdonaran, y menos su silencio.
La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. bnpb146@hotmail.com









