La Prioridad Nacional en Marbella
¿Cuál será la Prioridad Nacional que aplicará en Marbella Ángeles Muñoz?
Marbella. - La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, además de ser del mismo partido, siempre ha demostrado clara y públicamente su apoyo y afinidad política y social a Moreno Bonilla.
Si el Gobierno andaluz impulsa medidas inspiradas en la “Prioridad Nacional”, previsiblemente aumentará la presión para que el Ayuntamiento marbellí demuestre su lealtad. La sonrisa somnolienta de Bonilla puede convertirse en un dolor de cabeza para Muñoz.
Un municipio internacional como Marbella no necesita ninguna explicación sobre la Prioridad Nacional, no la hay, es una propuesta xenófoba y salvo VOX nadie tiene la capacidad de poder defenderla.
Desde la realidad de Marbella, la aceptación del principio de "Prioridad Nacional" puede tener implicaciones especialmente sensibles por las características demográficas y económicas del municipio.
Muñoz puede salir por la puerta de al lado y decir que para aplicar esa exigencia fascista son necesarios cambios normativos sujetos a los límites que marca la Constitución, la legislación estatal y el eventual control de los tribunales.
La alcaldesa, rodeada de nuevo por la malversación de su familia, ahora debe inventarse un discurso para una ciudad internacional donde conviven
más de 150 nacionalidades, una parte fundamental de su economía porque son los que invierten, trabajan y viven. Sin olvidar que el turismo puede verse impactado.
Moreno Bonilla ha aceptado una realidad que establece diferencias entre españoles y no españoles, una decisión que puede afectar el acceso a ayudas públicas en función del "arraigo" o la nacionalidad.
El mensaje de "Prioridad Nacional" puede generar inquietud entre una población extranjera muy numerosa que lleva años viviendo, trabajando y pagando impuestos en Marbella.
Marbella ha construido su marca como ciudad abierta y cosmopolita. Un cambio en el discurso institucional de Andalucía podría ser observado con preocupación por algunos residentes e inversores extranjeros.
Si Muñoz se viera obligada a endurecer los criterios de acceso a determinadas ayudas, al empadronamiento o, a la permanencia, algunos residentes extranjeros podrían verse afectados.
Ángeles Muñoz, quiera o no le guste, estará obligada a posicionarse políticamente delante de sectores esenciales como la hostelería, la construcción, el comercio o los servicios, que dependen en gran medida de mano de obra extranjera.
Una percepción de políticas menos inclusivas podría generar preocupación entre empresarios si consideran que dificulta atraer o retener trabajadores.









