Marbella no rompe la estacionalidad
Observatorio Argos • 5 de enero de 2026
El mercado laboral de Marbella cerró 2025 con ocho desempleados menos, pero incapaz de dejar la estacionalidad ni la brecha de género.
Marbella. -
Los datos de empleo de Marbella a lo largo de 2025 dibujan una evolución conocida, casi previsible: el paro baja cuando el calendario turístico lo permite, sube cuando la temporada se apaga y deja intactas las desigualdades estructurales.
Paro registrado
El número de personas registradas en el paro desciende de forma sostenida desde enero (8.167) hasta julio (6.722), el mejor dato del año. Es una caída de 1.445 personas, impulsada por la contratación estacional ligada al turismo, la hostelería y los servicios.
Sin embargo, a partir de agosto el descenso se detiene y, desde septiembre, el paro vuelve a crecer lentamente hasta cerrar diciembre en 7.164 personas.
El balance anual es positivo —hay unas 1.003 personas menos en paro que al inicio del año—, pero el patrón es inequívoco: la mejora no se consolida fuera de la temporada alta.
Demandantes de empleo
La evolución de los demandantes de empleo refuerza esa lectura. En enero, 14.917 personas figuraban inscritas; en julio, el mínimo anual se situó en torno a las 10.585, pero el repunte posterior es claro y rápido: en diciembre, el número llegó a las 13.475 personas.
Esta cifra, sistemáticamente muy superior al paro registrado (7.164), revela un mercado laboral donde abundan los contratos temporales, parciales o inestables; muchos trabajadores salen del paro oficial, pero no de la búsqueda activa de mejores condiciones. Es una mejora estadística, no necesariamente vital.
La brecha de género
Si hay un elemento que apenas se mueve a lo largo de todo el año es la desigualdad entre hombres y mujeres. Mes tras mes, las mujeres representan la mayoría tanto entre las personas paradas como entre los demandantes de empleo.
En enero, las mujeres (4.980) suponían alrededor del 61% del paro registrado (8.167); en diciembre, el porcentaje es prácticamente idéntico. La tendencia se repite entre los demandantes de empleo, con una diferencia que se mantiene estable incluso en los meses de mayor contratación.
La brecha no mejora de forma apreciable. Tampoco empeora de manera brusca, pero se consolida como un rasgo estructural del mercado laboral local: el empleo que se crea en temporada alta no corrige la desigual exposición femenina al desempleo y a la precariedad.
En diciembre las mujeres representaron más del 60% de los parados registrados (7.164), un porcentaje similar entre los demandantes que con 8.001 personas en busca activa de otro empleo superaron el 60%.
El balance de 2025 deja a Marbella con menos paro que al inicio del año y con una actividad económica capaz de absorber mano de obra cuando el turismo empuja, pero confirma que el modelo sigue siendo estacional, vulnerable y desigual.
La evolución de las cifras muestra eficiencia para reaccionar, pero poca capacidad para transformar.
El empleo mejora, sí, pero lo hace sin romper el ciclo ni cerrar brechas. Y esa, más que la bajada puntual del paro, es la noticia de fondo.









