Marbella tiene la estabilización de playas
Isabel Pérez • 1 de junio de 2025
Otra gran mentira de Ángeles Muñoz sale a la luz: Nunca tuvieron el documento de Impacto Ambiental para la estabilización de las playas. Hoy, desde el Gobierno Central, se ha aprobado.
Marbella. -
Las playas de Marbella han sido una postal inconfundible del litoral andaluz, pero también han cobijado una historia recurrente de promesas políticas incumplidas, anuncios electorales vacíos y una burocracia más densa que el cemento que debería estabilizar su costa.
Esta semana, por fin, el Gobierno de España, a través de la diputada socialista Isabel Pérez, ha aprobado el documento de impacto ambiental necesario para licitar las obras de estabilización del litoral desde la playa de la Venus hasta Punta del Ancón.
Se trata de un paso técnico imprescindible que permite un salto olímpico que ha faltado durante años, particularmente durante los mandatos del Partido Popular con Mariano Rajoy a la cabeza.
Una década de palabras sin obra
En 2015, la entonces (y todavía) alcaldesa Ángeles Muñoz prometió con determinación que las obras de estabilización serían una realidad “inminente”. Lo más grave de esa promesa fue que la hizo en el marco de una campaña electoral. Es decir, mintió solo por una estrategia política tan predecible como cínica: anuncios reiterados, titulares efímeros y la ausencia total de ejecución material.
Hoy sabemos, dice Pérez, que lo más preocupante no fue la demora, sino la deliberada construcción de una narrativa sin fundamento técnico ni respaldo administrativo. No existía entonces un estudio de impacto ambiental aprobado, ni un proyecto ejecutivo en condiciones de licitarse. Es decir: la promesa de 2015 no era solo imprudente. Era, sencillamente, una gran mentira.
La erosión como metáfora
La erosión costera ha sido imparable, pero también lo ha sido la erosión de la credibilidad política. Durante los gobiernos de Mariano Rajoy, la inversión estatal en estabilización del litoral marbellí fue prácticamente nula. Y aunque se sucedieron las declaraciones de intención, ninguna obra fue iniciada.
En contraste, la actual tramitación, aunque lenta y laboriosa, ha avanzado por los cauces legales necesarios, implicando a múltiples administraciones y cumpliendo con los requisitos medioambientales exigidos por la ley.
En San Pedro Alcántara, el tramo comprendido entre el río Guadalmina y el Guadaiza está también a punto de contar con la aprobación del correspondiente estudio ambiental. Un proceso que, de culminarse, significará que por primera vez se contará con herramientas técnicas reales para proteger y regenerar la costa de forma sostenible.
Obstrucción y negación
La portavoz socialista espera estos avances, en el entorno político de la alcaldesa, no generen suspicacias ni mensajes que busquen deslegitimar el trabajo del Gobierno central, solo por poner palos en las ruedas.
Esperamos que quienes durante años bloquearon, retrasaron o simplemente ignoraron los procesos necesarios para salvar el litoral marbellí, ahora no se permitan cuestionar el esfuerzo técnico de quienes están cumpliendo con ellos. Muñoz no puede transformar la política local, en un freno interesado sino en una herramienta de progreso.









