Más turismo, pero con menos dinero
AEHCOS • 30 de julio de 2025
La ocupación hotelera en la provincia de Málaga cierra con el 87,82%, pero con bolsillos más vacíos.
Marbella.-
En la Costa del Sol las cifras cuentan una historia compleja. Julio cerró en la provincia de Málaga con una ocupación hotelera del 87,82%, superando tanto las previsiones como los niveles del año pasado.
En las playas de Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos, encontrar una habitación libre fue casi imposible: las tres localidades superaron el 92% de ocupación.
Sin embargo, tras la euforia de los porcentajes se esconde un dato que inquieta al sector: el gasto medio por cliente alojado ha caído más de 41€ al día respecto a julio de 2024, pasando de 198,61€ a 157,18€.
“Es un descenso que no podemos ignorar”, advierte José Luque, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), ello unido a la previsión de agosto y el descenso de demanda del mercado. nacional, que tienden a la baja con respecto a 2024, lo que obliga a estar vigilantes.
Un turismo más internacional con menos dinero
Siete de cada diez turistas que se alojan en la provincia son internacionales, una proporción que se ha mantenido sólida incluso con la desaceleración del mercado nacional. Este último apenas representó el 30% de la clientela en julio, aunque se espera que en agosto alcance el 40%.
Los visitantes, aunque mantienen sus planes de viaje, ajustan el gasto diario. Algunos optan por estancias más cortas, comidas fuera del hotel más esporádicas o actividades menos costosas.
El horizonte: agosto y septiembre a la baja
Las previsiones para agosto no son tan radiantes como las playas. Aehcos anticipa una ocupación del 88,32%, 4,57 puntos menos que en el mismo mes de 2024.
Benalmádena y Torremolinos seguirán liderando el ranking, con cifras por encima del 92%, mientras que otras zonas verán caídas más notables.
Septiembre tampoco escapa a la tendencia: la ocupación estimada es del 86,96%, frente al 88,74% del año anterior. Solo Benalmádena y Torremolinos superarían el 90%.
En definitiva, Málaga vive un verano de alta ocupación pero menor rentabilidad, un recordatorio de que el éxito turístico no se mide solo en camas ocupadas, sino también en el peso de la cartera de quienes las ocupan.









