Nueva biblioteca en San Pedro
Javier García • 13 de mayo de 2025
El Ayuntamiento adjudica las obras para la nueva biblioteca de San Pedro Alcántara.
San Pedro Alcántara. Marbella. -
La Junta de Gobierno de Marbella adjudicó las obras para levantar una nueva biblioteca pública en el parque Jorge Lorenzo Tejada, también conocido como El Arquillo, con una inversión de 3,4MM€.
La construcción, que comenzará en junio, tiene el objetivo de concluir en 18 meses. Si los plazos se cumplen —una condición no siempre garantizada en la obra pública española—, abriría sus puertas a principios de 2027.
El proyecto tiene la intención de regenerar un espacio deteriorado y convertirlo en núcleo de vida comunitaria. En palabras del teniente de alcalde sampedreño, Javier García, la biblioteca “no solo dará respuesta a una infraestructura cultural obsoleta, sino que también transformará un entorno que hoy es sinónimo de abandono”.
La arquitectura
Diseñada como un edificio circular, moderno y accesible, la biblioteca ocupará 1.300m² distribuidos en dos plantas. El espacio contará con zona infantil, salas de estudio y conferencias, y una cubierta transitable para eventos culturales, en un intento de superar la imagen tradicional del recinto bibliotecario como mero depósito de libros.
El diseño también incorpora criterios de eficiencia energética, un gesto alineado con las políticas urbanas sostenibles del siglo XXI.
Llave en mano
La inclusión del mobiliario en el proceso de licitación anticipa un modelo “llave en mano” que busca minimizar demoras administrativas tras la entrega de obra.
Esto sugiere una administración local decidida a evitar la parálisis que ha afectado a otros proyectos culturales en el pasado.
La ubicación elegida, en un parque con un anfiteatro actualmente en desuso, añade una capa simbólica. El parque ha sido escenario de encuentros informales y consumo de alcohol nocturno, lo que algunos vecinos consideran un foco de inseguridad. Transformar ese mismo espacio en una biblioteca moderna es una apuesta por el poder regenerador de la cultura.
En tiempos de algoritmos la apuesta por una biblioteca física es, en sí misma, un acto de resistencia y una declaración de principios: que el acceso a la cultura debe ser público, tangible y cotidiano.
Si el proyecto se concreta con la visión y la calidad prometidas, la nueva biblioteca no solo aliviará la precariedad de las instalaciones actuales, sino que podría redefinir la relación entre espacio público, cultura y ciudadanía en una comunidad que, hasta ahora, había tenido que conformarse con menos.









