Polígonos industriales con comercio y hoteles
El Ayuntamiento de Marbella se reúne con APYMESPA abriendo la puerta a hoteles en polígonos industriales.
San Pedro Alcántara. Marbella. - Antes de que el nuevo marco urbanístico siga avanzando, el Ayuntamiento ha iniciado una ronda de reuniones con colectivos empresariales para presentar la propuesta y recoger sugerencias.
El proceso se plantea como un ejercicio de participación, aunque la flexibilidad de las medidas abren un debate de mayor calado por los posibles distintos usos de esos suelos y tipo de edificabilidad.
La alcaldesa, Ángeles Muñoz, participó, junto al concejal de Urbanismo, José Eduardo Díaz, y al teniente de alcalde de San Pedro Alcántara, Javier García, en un encuentro con la junta directiva de Apymespa de San Pedro Alcántara, al que también asistieron técnicos municipales.
García explicó que el objetivo es dar a conocer el proceso para adaptar la normativa a la realidad actual del municipio y conocer las aportaciones de empresarios y profesionales antes de que el documento continúe su tramitación.
Uno de los cambios más relevantes afecta al polígono industrial de San Pedro Alcántara. La propuesta contempla aumentar las alturas permitidas, autorizar construcciones sobre cubiertas, ampliar el aprovechamiento de los sótanos e incorporar el uso hotelero.
Según el Ayuntamiento, estas medidas permitirán generar actividad económica y compensar la falta de suelo disponible favoreciendo el crecimiento empresarial.
Sobre el papel, la iniciativa resulta razonable en polígonos como el de San Pedro Alcántara, donde la configuración urbanística ofrece margen para evolucionar hacia un modelo más mixto que combine actividad industrial, comercial y hotelera. Sin embargo, trasladar ese mismo planteamiento a otros espacios industriales del municipio, como el polígono de La Ermita, abriría un escenario mucho más complejo.
La Ermita soporta desde hace años una elevada densidad de empresas y tráfico, con calles estrechas y una ocupación prácticamente al límite de su capacidad.
La incorporación de nuevos usos comerciales u hoteleros podría incrementar de forma considerable la circulación de vehículos en una red viaria que ya presenta importantes dificultades en horas punta.
Más allá del impacto sobre la movilidad cotidiana, surge una cuestión de seguridad: cualquier aumento significativo de la actividad podría dificultar el acceso y la rapidez de intervención de los servicios de emergencia, especialmente de los camiones de bomberos, cuyo desplazamiento ya resulta complicado en algunos viales del recinto industrial.
La modificación también incorpora novedades para el casco urbano de San Pedro Alcántara, especialmente en las zonas C1 y C2. Según García, existen parcelas vacías y viviendas deshabitadas que hacen necesario revitalizar el centro urbano. Para ello, la propuesta contempla permitir edificaciones de planta baja más dos alturas y ático allí donde la ordenación lo permita.
Durante la reunión, Apymespa trasladó diversas propuestas relacionadas con la edificabilidad y las tipologías residenciales. Entre ellas figura la revisión del número mínimo de habitaciones exigido en determinadas promociones.
Javier García defendió la necesidad de adaptar la normativa a nuevos modelos familiares, como los hogares unipersonales o monoparentales, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y contribuir a repoblar los centros urbanos de Marbella y San Pedro Alcántara.
El Ayuntamiento recuerda que la modificación de las normas urbanísticas se encuentra aún en una fase inicial de recogida de sugerencias. Tras la aprobación inicial se abrirá un periodo de exposición pública para la presentación de alegaciones, dentro de un procedimiento que deberá ajustarse a la legislación urbanística andaluza y a la LISTA.
La cuestión de fondo, sin embargo, trasciende el debate técnico, flexibilizar la normativa puede convertirse en un instrumento para dinamizar la economía, pero aplicar soluciones uniformes a realidades urbanas muy distintas entraña riesgos evidentes.
Lo que puede ser una oportunidad para un polígono con margen de crecimiento, como el de San Pedro Alcántara, podría traducirse en problemas de movilidad, saturación y seguridad en espacios consolidados y prácticamente colmatados como La Ermita, donde cualquier incremento de intensidad de uso exige un análisis mucho más riguroso que el simple objetivo de generar más actividad económica.









