Restauran y pintan las moragas
Diego López y Curro Leyton • 2 de febrero de 2026
Marbella restaura y decora con estilo cubista sus moragas.
Marbella. -
Las playas de Marbella son el principal escaparate del municipio, por ello el paisaje se gestiona con cuidado. Uno de estos ejemplos es la reciente noticia del responsable del área Diego López sobre la intervención artística en las barcas de moragas, estructuras que funcionan como esparcimiento público y como símbolos de la cultura marinera local—.
El Ayuntamiento ha optado por el arte cubista con colores llamativos y paisajes marinos que, según los responsables artísticos, el cubismo, con su fragmentación de formas y su ruptura de la perspectiva clásica, introduce una tensión interesante en un entorno dominado por la postal del Mediterráneo.
De esta manera las moragas pintadas reclaman mayor atención, invitan a una lectura distinta del paisaje y sugieren que la tradición puede ser reescrita sin ser borrada. Todo un reto.
El proyecto, confiado al artista local Curro Leyton, se apoya en un discurso cada vez más habitual en ciudades que viven del turismo: la integración del arte como herramienta de valor añadido urbano.
Leyton recurre a símbolos marinos, geometrías y colores intensos para contrastar con la luz de la costa, con la intención de convertir objetos cotidianos en piezas que oscilan útiles y artísticas.
El objetivo final es que las moragas no pasen desapercibidas ni se conviertan en otro elemento del decorado, aunque no se conviertan en monumentos.
Antes de ser pintadas, las barcas se restaurarán y protegerán frente al desgaste del entorno marino, prolongando su vida útil.
Diego López ha señalado que la actuación “no se plantea como un mero cambio estético del equipamiento existente, sino como una labor integral concebida para que estos elementos actúen como una entidad visual integrada en el entorno natural de las playas de Marbella, San Pedro Alcántara, Nueva Andalucía y Las Chapas”.
El actual trabajo supondrá la transformación de 24 unidades, una decena de estas embarcaciones se encuentran en San Pedro Alcántara, 12 en Marbella, una en El Rodeíto y otra en Las Chapas.
Antes de cada intervención pictórica cada una de ellas se someterá a un proceso de restauración integral, garantizando durabilidad, protección frente al ambiente marino y una base óptima para la obra.









