América de Todos
Blanca Palacios Barreda • 1 de febrero de 2026
América de Todos.

El Continente Americano tiene una extensión de 42,549 millones de km², conformado por América del Norte, del Centro y del Sur.
De siglos atrás el país ubicado al norte y denominado, Estados Unidos de Norteamérica, superficie territorial que era habitado por pueblos indígenas entre los que destacaban: los Sioux; Cheroquis; Iroqueses; Comanches, Cheyenes; Apaches; Inuit y Anasis, entre otros, que no manejaban el concepto de “propiedad privada y, al ser invadidos por países europeos la implantaron.
Exterminando y despojando tras largas luchas y verdaderas masacres, a los verdaderos dueños de ese territorio.
La historia es larga, como largas y recurrentes las invasiones perpetradas aquí en México y demás países, tanto a América del Centro como del Sur, por países extranjeros, coludidos con sus conciudadanos europeos, (ingleses, escoceses, australianos, franceses, alemanes) que habían invadido una gran extensión territorial al norte de América.
La historia nos habla de las luchas contra esos invasores, algunas se perdieron, otras se ganaron y otras se entregaron, quedando E.E.U.U. como el mayor invasor a fin de apropiarse de las riquezas del suelo de los países del Centro y Sur América.
Los mexicanos, con su espíritu nacionalista y patriótico, se desbocaban y al no tener la misma fuerza armamentista, callados no se quedaban y, al ver los uniformes verdes de los soldados enemigos les gritaban: “green go home”; desde esas luchas de 1846-1848 son reconocidos nuestros vecinos como: “gringos”, más otros adjetivos impronunciables.
Pero estamos ya en el siglo XXI, en el año de 2026, hablar del nefasto período presidencial por dos ocasiones de Donal Trump, resulta casi ocioso, cuando su señora madre dijera: “Sí, es un idiota con cero sentidos comunes y sin habilidades sociales, pero es mi hijo. Espero que nunca entre en política. Sería un desastre”. Será verdad o mentira, pero la realidad confirma esa frase.
Donal Trump, ha llegado más allá de los límites de la ignominia en eso de dirigir los destinos de “su país”, porque queda claro que, lo considera de su propiedad no de los ciudadanos norteamericanos, a quienes su organización represora, llamada ICE (Siglas - Inmigración EE.UU.) conformada por asesinos preparados para agredir, detener, desaparecer, asesinar y no solo a inmigrantes, sino a cualquier ciudadano, nacido ahí en E.E.U.U. por el solo hecho de filmar las atrocidades que este grupo policiaco bajo las órdenes de Trump ha estado llevando a cabo.
Con todo y esa formación por décadas han inculcado en la mente de los ciudadanos de ese país, que son el “País más poderoso del planeta” por lo tanto tienen derecho, mediante invasiones, guerras, masacres guerras, pisotear a un país, esté a miles de kilómetros del suyo, allá van y matan niños, ancianos, hombres y mujeres; ahí también mueren sus jóvenes soldados, que van a pelear y no saben ni porque, solo siguiendo órdenes cargadas de mentiras.
Pierden la vida miles y miles de hogares en Estados Unidos por decisión de Presidentes que no han sabido reconocer, ni respetar, las leyes constitucionales, la soberanía de otros países y los derechos de sus ciudadanos a vivir en paz.
El tan ambicionado petróleo, se puede comprar, intercambiar con los países que tienen la fortuna que la naturaleza les dio, así como el litio, oro, plata, zinc, cobre y cuanto se requiera, pero no robarlo y menos acusar a un presidente, a un país como “narcotraficante, como pretexto para pisotear el suelo soberano de otro país y secuestrar a su Presidente, tal como ocurrió con Nicolás Maduro y su esposa.
En el mundo no hay quien no lo haya calificado como uno de los mayores delitos que Presidente alguno pueda perpetrar contra otro país.
Las calles de varios Estados del país del norte se han llenado de ciudadanos, exigiendo la renuncia del Presidente Donal Trump y la desaparición del grupo represor llamado ICE, pero desde más allá de sus fronteras, en muchos países se pide JUSTICIA, para los asesinados, torturados detenidos, pisoteados en su cuerpo y en su dignidad.
Exigir paz es la consigna mundial de millones de ciudadanos que habitamos este planeta.
Saludos conciudadanos.
La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®. bnpb146@hotmail.co









