Pisos turísticos ilegales en Marbella
Isabel Pérez • 4 de febrero de 2026
Exigen a la alcaldesa de Marbella poner freno a la proliferación de pisos turísticos ilegales en la ciudad.
Marbella. —
De nuevo reaparece el conflicto de la vivienda turística ilegal en la ciudad.
La portavoz socialista en el Ayuntamiento, Isabel Pérez, ha vuelto a exigir poner freno a la proliferación de pisos turísticos, especialmente aquellos que operan fuera de la legalidad.
Su reclamación apunta directamente a la alcaldesa, Ángeles Muñoz, a quien acusa de “mirar para otro lado” mientras Marbella se consolida como uno de los municipios con mayor número de alojamientos turísticos ilegales del país.
El núcleo de la crítica no está tanto en la falta de diagnósticos —que existen y son conocidos— como en la ausencia de decisiones.
Pérez le ha recordado que hace un año anunció la creación de un registro municipal de viviendas turísticas, al considerar insuficiente el de la Junta de Andalucía.
Doce meses después, ese compromiso sigue sin materializarse, convirtiendo ese período de tiempo en un indicador clave de la voluntad política de la alcaldesa.
Las exigencias socialistas se articulan en torno a tres ejes claros: control efectivo de la legalidad, límites a la expansión de este tipo de alojamientos y uso de las herramientas normativas disponibles, desde la aplicación de la Ley de Vivienda hasta la declaración de zonas tensionadas.
Son medidas que ya se han adoptado en otros municipios, incluidos algunos gobernados por el Partido Popular, lo que debilita el argumento de que se trate de propuestas ideológicas o inviables.
Frente a ello, la gestión de Ángeles Muñoz aparece, según la oposición, marcada por una contradicción persistente: reconocer los efectos negativos de la turistificación —la expulsión de vecinos de los centros urbanos, la falta de alquileres asequibles— sin activar los mecanismos necesarios para corregirlos.
La preocupación expresada por el portavoz del Gobierno marbellí, Félix Romero, sobre el vaciamiento residencial del casco histórico resulta difícil de sostener cuando las políticas municipales no han alterado la tendencia que lo provoca.
El impacto social es el telón de fondo de este enfrentamiento político. La escasez de vivienda de larga duración afecta de manera directa a trabajadores esenciales —sanitarios, docentes, fuerzas de seguridad— que encuentran cada vez más complicado residir en la ciudad donde prestan servicio.
Los ciudadanos acuden a un fenómeno social que trasciende el debate partidista y cuestiona la sostenibilidad del modelo urbano.
Mientras el Gobierno central avanza en la creación de un registro único de alquileres de corta duración y en reformas legales que permiten a los vecinos limitar nuevos pisos turísticos, Marbella sigue atrapada en un compás de espera.
Para la portavoz socialista, esa inacción no es neutra: beneficia a quienes convierten la vivienda en un activo especulativo y deja desprotegidos a quienes buscan simplemente un lugar donde vivir.
Isabel Pérez ha lamentado que “la Marbella de Ángeles Muñoz sea líder en Andalucía en pisos turísticos ilegales y la tercera localidad de España”, unos primeros puestos negativos que son fruto de la “desidia” de una alcaldesa que tiene “abandonado” el municipio y solo actúa por intereses “personales, particulares o partidistas”
La también diputada nacional ha señalado que el PSOE ha llevado varias mociones al pleno en materia de vivienda turística, en las que también se ha pedido la aplicación de la Ley de Vivienda y la declaración como zona tensionada, pero “PP y Vox siempre votan en contra.
Por último, Pérez ha reflexionado del por qué Muñoz muestra indiferencia sobre este conflicto enquistado, apuntando a que una persona que vive en una mansión y tiene un patrimonio de 15 millones de euros quizá no le importa mucho que haya dificultades de acceso a una vivienda, olvidando que es la alcaldesa de todos.









