Se cobrarán 21 euros a pasajeros fuer de la UE
Hoteleros • 4 de agosto de 2025
Inquietud hotelera ante el posible incremento de la tasa europea de autorización de viajes.
Marbella. -
Por décadas, cruzar fronteras en gran parte del mundo fue, para muchos viajeros, un trámite relativamente sencillo: un pasaporte válido, quizás una reserva de hotel, y el dinero suficiente para justificar la estancia.
Pero la última década ha cambiado radicalmente esa ecuación. Países y bloques regionales han adoptado un nuevo peaje burocrático: el pago por solicitar autorización para viajar, incluso en ausencia de un visado formal.
El argumento oficial suele ser el mismo: reforzar la seguridad fronteriza y mejorar el control migratorio. El ejemplo más conocido es el ESTA de Estados Unidos, implementado en 2009, que cobra actualmente 21 dólares por autorización electrónica.
El Reino Unido, más recientemente, instauró su ETA (Electronic Travel Authorisation) con un coste de 10 libras. Ahora, la Unión Europea avanza con su propio programa, la tasa del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), previsto para finales de 2026, y estudia aumentar la tasa de 7 a 20 euros.
Aunque estas autorizaciones no son técnicamente visados —pues no exigen entrevistas presenciales ni documentación extensa—, suponen una barrera económica y administrativa adicional.
La pregunta de fondo es: ¿hasta qué punto estas tarifas son un mecanismo de seguridad… y hasta qué punto se han convertido en una fuente de ingresos?
El incremento propuesto por Bruselas preocupa especialmente en destinos altamente dependientes del turismo internacional, como España, Italia o Grecia.
Veinte euros pueden parecer una cantidad modesta para un viajero individual, pero se convierten en una cifra considerable para familias o grupos, sobre todo si se suman otros costes recientes: tasas turísticas locales, inflación hotelera, billetes de avión más caros y recargos por combustible.
Para un sector que aún se recupera de la pandemia y que enfrenta una competencia global feroz, cada obstáculo cuenta. "En un entorno en el que Turquía, Marruecos o el sudeste asiático no imponen este tipo de tarifas, la UE corre el riesgo de desviar flujos turísticos", advierten voces del sector.
Más allá del impacto económico, el debate gira en torno a la proporcionalidad. Si el sistema ETIAS fue presupuestado y acordado en 2018 con un coste de 7 euros, ¿qué justifica triplicar la cifra antes incluso de su puesta en marcha?, todo sugiere a un posible aumento de los costes de desarrollo y mantenimiento, pero hasta ahora no se ha presentado un desglose detallado.
La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ha manifestado su inquietud ante esta reciente propuesta de la Comisión Europea que exigirá a los viajeros exentos de visado de fuera de la UE que obtengan una autorización previa para entrar en el espacio Schengen.
Aunque CEHAT ha manifestado su apoyo a la necesidad de unas fronteras seguras y eficientes, el aumento propuesto —que casi triplica la tasa acordada originalmente en 2018— genera dudas sobre su proporcionalidad, equidad y justificación técnica.









